Los ciclistas aprecian situaciones peligrosas no resueltas en el diseño de los carriles bici en Murcia

Una ciclista cruza una avenida de Murcia, donde se ha habilitado un carril para bicicletas. / Vicente Vicéns / AGM
Una ciclista cruza una avenida de Murcia, donde se ha habilitado un carril para bicicletas. / Vicente Vicéns / AGM

La rápida transformación de la ciudad con las nuevas vías genera momentos de riesgo a diario entre usuarios de las dos ruedas y los coches

SÓCRATES SÁNCHEZMurcia

Pese al transcurso de los meses, la implantación del carril bici aún genera roces a diario entre los distintos usuarios -ciclistas, conductores y peatones- con incidencia sobre este tipo de vías. Alguno de los problemas de circulación se derivan de situaciones en las que el conductor tiene que intuir previamente la acción del ciclista. «Cerca del Hospital Reina Sofía compartes el carril con el vehículo a motor y realizas un giro donde tú antes tienes que mirar hacia atrás, ya que para el conductor que viene detrás de ti, es inesperado lo que vas a hacer. Se hace un giro en el que incluso te puedes topar con una bici que marcha a tu lado, y encima te encuentras al coche que viene en el otro sentido», trata de explicar Miguel Ángel López, presidente de Murcia en Bici.

López también se queja de la señal R-407 en este tipo de vías. «Hemos rechazado su implantación en el carril bici en reiteradas ocasiones, puesto que, al ser redonda y azul, obliga a que la bicicleta solo pueda circular por el carril bici. Tendría que ser triangular y que solo suponga una recomendación. Tienes que tener la opción de poder situarte en el centro del carril como un vehículo más, sin restricciones», añade el representante de la asociación.

Desde otro punto de vista, Nacho Tomás, secretario técnico nacional de la Red de Ciudades por la Bicicleta, apunta directamente a la importancia que cobraría una mejora de la educación vial en colegios e institutos, pues permitiría una mayor concienciación e incluso ayudaría a reducir las incidencias en este tipo de vías o hacia el ciclista en sí. «La formación en el periodo escolar es sin duda lo más importante, y debería ser incluso algo estratégico para el país en materia educativa. Debemos movernos hacia modelos de movilidad alejados del uso indiscriminado del vehículo privado motorizado. Todavía en nuestros colegios lo único que se imparte es la teoría para circular; no se habla de la importancia de seleccionar modos de transporte alternativos al coche», lamenta Tomás.

«Tienes que mirar hacia atrás, ya que para el automovilista es inesperado lo que vas a hacer»

«La ciudad de Murcia debe continuar con su valiente apuesta y no quedarse en esta fase. Para ello se podrían seguir eliminando bandas de aparcamiento en el centro, como ya se ha realizado en muchas calles, ampliar las aceras, peatonalizar todavía más tramos y mejorar el sistema de alquiler de bicicletas. Hacer más eficiente el transporte público y la intermodalidad es clave», apunta.

Para que este tándem entre ciclista y conductor funcione es imprescindible una buena selección de los tramos del carril bici y una reducción del coche en determinadas zonas de la ciudad. «No se trata de contar kilómetros de carril bici a lo loco; lo importante es hacerlos bien, y el Ayuntamiento de Murcia ha tomado buena nota de lo que está funcionando en el resto de España gracias a su activa participación en la Red de Ciudades por la Bicicleta. Y no todo son carriles bici. Hay otras muchas y diversas acciones urbanas orientadas a atajar el uso indiscriminado del coche en las ciudades», insiste el secretario.

Las quejas se extienden entre los peatones que comparten tramos de acera con el carril bici, como sucede en paradas como la de Ronda de Levante, donde los ciclistas no reducen la velocidad ante la presencia de los ciudadanos que se encuentran esperando el transporte público.

Desde el enfoque de los conductores de vehículos a motor, la falta de señalización en avenidas como la de Los Dolores crea situaciones en la que los conductores no se percatan de la reducción del carril por el que circulan, ya que este pasa a ser el de las bicicletas y tienen que cambiar rápidamente antes de cruzarse con alguna bicicleta.

Una serie de dificultades cotidianas en la circulación que generan conflictos entre usuarios de los distintos medios de transporte.

Ojo cuando el semáforo cambie a verde

Cristóbal Hernández comenta los problemas que se generan en los carriles bici cuando se llega a las intersecciones. «La secuencia de los semáforos no está bien regulada. El semáforo se pone rojo, y cuando cambia a verde el de la bici también lo hace el del coche, que quiere girar a la derecha, cuando tú vas hacia delante. Es necesario que se regule esto, que en el ciclo del semáforo sea anterior el de la bicicleta al del vehículo motorizado», remarcó.

Desde otro punto de vista, Miguel Ángel Sanz apela a la necesidad de una formación para el incremento de las bicicletas en las calles. «Es positiva la creación de más kilómetros de carril bici, pero es necesario crear una cultura del uso de la bicicleta, que esta se convierta en una alternativa real de transporte. Hay que seguir con la concienciación tanto de conductores como de ciclistas, ya que se ha logrado una mejora de seguridad y respeto con la campaña que se realizó de respetar el metro y medio de seguridad hacia el ciclista», recordó. «Los que tenemos la costumbre de salir a las calles como forma de entrenamiento intentamos evitar el carril bici, ya que nos podemos encontrar con mucha suciedad, niños en patines y hasta gente paseando el perro», subrayó este ciclista amateur.

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