Causa el pánico al herir a una joven con un cuchillo en Murcia y escapar dando gritos en árabe

La joven herida con el cuchillo, con las muñecas vendadas, en el momento de ser atendida en una ambulancia. /vicente vicens / agm
La joven herida con el cuchillo, con las muñecas vendadas, en el momento de ser atendida en una ambulancia. / vicente vicens / agm

Decenas de clientes y viandantes trataron de ponerse a salvo a la carrera cuando el hombre penetró en el local profiriendo gritos

D.V. Y R.F.

El violento incidente provocado este miércoles por la tarde en pleno centro de Murcia por un ciudadano de origen magrebí, que hirió a una joven con un cuchillo de grandes dimensiones y luego trató de escapar a través de una cafetería, derivó en una auténtica situación de pánico entre decenas de clientes de ese local y de viandantes que transitaban por la zona. El agresor fue arrestado minutos después por agentes de la Policía y conducido a las dependencias de la Jefatura Superior, donde los investigadores tratarán ahora de conocer las motivaciones del ataque, aunque este miércoles se daba prácticamente por descartada cualquier vinculación con los movimientos yihadistas.

Los hechos se produjeron en torno a las seis y media de la tarde, cuando ese hombre se sentó en una parada de autobús de la Plaza de Camachos, en las inmediaciones del Puente de los Peligros, y de forma inopinada esgrimió un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, acuchilló a una joven de 17 años de edad que se encontraba a su lado y seguidamente le arrebató el teléfono móvil.

El agresor apuñaló en los brazos a una chica en una parada de autobús y se apoderó de su teléfono

A continuación, el sospechoso del ataque inició una alocada huida que le llevó a tratar de introducirse en una cafetería cercana, en la que los clientes, asustados por los gritos que profería en árabe y por la visión del arma blanca, lograron rechazarlo cerrando la puerta y empujando sobre ella para impedir que pudiera abrirla. Ello llevó al magrebí a meterse en un centro de tatuajes, del que salió a los pocos segundos, y se dirigió a la carrera hacia la conocida cafetería Roses, en la que se introdujo visiblemente alterado.

«Toda la gente que estaba allí dentro ha salido a la calle tremendamente asustada», relataba poco después Rubén Ayllón, uno de los testigos del incidente, quien añadió que de manera casi inmediata comenzaron a llegar patrullas policiales a la plaza. Varios de esos agentes habrían logrado arrestar al sospechoso en las inmediaciones de la calle Cartagena.

Mientras tanto, la joven herida en los brazos, a quien la dueña del establecimiento de tatuajes, Cari, ya había prestado una primera asistencia con vendas y apósitos, era atendida por una ambulancia enviada hasta el lugar por el Centro de Coordinación de Emergencias 112, que en pocos minutos recibió una gran cantidad de llamadas alertando del suceso.

Una de las circunstancias que mayor preocupación causaron entre las personas concentradas en la zona estribaba en el hecho de que, según algunos agentes, estaba siendo buscado un segundo individuo que también iría armado con un cuchillo. A la hora de cerrar esta edición nada más había trascendido sobre la supuesta existencia de otro hombre armado por la zona.

Fuentes próximas a la Delegación del Gobierno en la Región se refirieron este miércoles a este incidente como un atraco con intimidación mediante arma blanca, ya que el sospechoso se llevó de esa forma un teléfono móvil.