José Ballesta repite en Murcia con el apoyo de Ciudadanos, que tendrá cuatro concejalías

José Ballesta y Mario Gómez se abrazan, este sábado, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Murcia. / Guillermo Carrión / AGM

Mario Gómez será primer teniente de alcalde y asumirá Fomento; Ballesta se reserva los proyectos estratégicos del municipio

María José Montesinos
MARÍA JOSÉ MONTESINOS

El Ayuntamiento de Murcia repite alcalde, el popular José Ballesta, pero estrena forma de gobierno, en coalición con Ciudadanos, liderado por Mario Gómez. De esta manera, Ballesta obtuvo la mayoría absoluta, merced a sus 11 concejales y a los 4 que sumó de Cs, ya que su líder municipal, Mario Gómez, anunció que no presentaría su candidatura para apoyar la del PP. Llegar al acuerdo ha sido un proceso largo, tenso y delicado y se prolongó hasta la mañana d este mismo sábado. De hecho, el documento definitivo del acuerdo no se firmó hasta diez minutos antes de que comenzara el Pleno de constitución de la Corporación, que se inició puntualmente a las 11.

Tal y como adelantó el líder de la fomación naranja en el consistorio, Mario Gómez, «en esta legislatura sí queremos compartir tareas de gobierno para transformar Murcia y la calidad de vida de los murcianos». De hecho, él será el primer teniente de alcalde ya que la figura de vicealcalde no está prevista, al menos todavía, en el reglamento municipal. Así las cosas, Mario Gómez será el primer teniente de alcalde y concejal delegado de Fomento. Y entre sus tres compañeros de grupo, Paqui Pérez, Pedro José García Rex y Juan F. Hernández Piernas, se repartirán las delegaciones de Mayores, Discapacidad y Cooperación al Desarrollo; Comercio, Mercados y Vía Pública; y Empleo, Promoción Económica y Turismo.

Igualmente, atendiendo a las peticiones de Cs, se estudiará por los servicios jurídicos la posibilidad de delegar en Mario Gómez las competencias de dirigir, impulsar e inspeccionar las obras y servicios; desarrollar la gestión económica municipal conforme al presupuesto aprobado, dentro de los límites establecidos por la ley que sean competencia del alcalde.

Ballesta se reserva las competencias relativas a los proyectos de carácter estratégico: yacimiento y jardín de San Esteban, Cárcel Vieja, pabellones del Cuartel de Artillería, senda verde de la Costera Sur, peatonalización de espacios urbanos, las Fortalezas del Rey Lobo y la Murcia medieval, el plan de acción de la huerta, ADN urbano, conexión sur y Murcia Río, además del plan de accesibilidad, el nuevo modelo cultural y el Plan de Movilidad.

Los concejales del PP (11 incluidos Ballesta) se repartirán también las delegaciones de Cultura, Limpieza Viaria, Desarrollo Urbano, Salud, Deportes, Economía y Hacienda, entre otras.

En su discurso, tras la investidura, José Ballesta señaló que su voluntad de acuerdo con el resto de grupos, ya que este debe entenderse como «sinónimo de victoria», dado que «ni gobernar es avasallar ni opositar es destruir».

Por su parte, Mario Gómez subrayó que «hoy se inicia una nueva etapa histórica donde van a confluir dos partidos en un mismo gobierno» y en la que por primera vez en la historia del municipio Cs tendrá responsabilidades de Gobierno, lo que asume con el objetivo de «cambiar muchas cosas» desde el «diálogo», ya que «la política de rodillo terminó en 2015 gracias a los partidos de la oposición».

En ese sentido, tendió la mano al resto de grupos municipales y subrayó que su reto ahora será el de «conseguir que los 29 concejales trabajemos juntos para y por los murcianos», «actuando con rigor y exigencia» y dejando fuera del Ayuntamiento «las camisetas de los partidos» para utilizar solo las de los intereses de Murcia.

Además, agradeció públicamente la disposición negociadora de Ballesta y la «humildad y generosidad» del candidato socialista, José Antonio Serrano. Este destacó en su intervención que su primer objetivo como líder de la oposición será «luchar por la regeneración democrática» y «acabar con el clientelismos y la opacidad», para que «la estabilidad de los ciudadanos no dependa de lealtades políticas», e insistió en su empeño por contribuir a poner en marcha medidas de mejora de la calidad de vida.

Entre sus exigencias prioritarias, destacó la mejora de los centros educativos, el fomento de la igualdad de servicios entre el centro y las pedanías, la apuesta por el soterramiento de las vías del tren, y la recuperación del patrimonio, a la vez que exigirán transparencia al gobierno, al que no pasarán «ni una ni media».

Desde Vox, Inmaculada Ortega, insistió en que sus concejales serán la voz de todos los ciudadanos en el Ayuntamiento, y subrayó que sus objetivos serán «trabajar con sentido común», escuchar las necesidades de los ciudadanos y hacer de Murcia «una gran ciudad» por encima de «fines partidistas» defendiendo la «honestidad, transparencia, lealtad, solidaridad y justicia».

Por su parte, el cabeza de lista de Podemos-Equo, Ginés Ruiz, criticó la «visión política» y «formas de gobierno» del PP, en el Ayuntamiento, dijo, desde 1995, la primera vez que él mismo pudo votar en unas municipales, por lo que ha lamentado la continuidad en ese proyecto y se ha comprometido a trabajar para cambiarlo y ha criticado que sea desde Madrid desde donde se han dirigido los pactos de Gobierno de los municipios.