Dos atropellos 'incendian' San Nicolás

Coches circulando por la calle San Nicolás, que carece de aceras./Alfonso Durán / AGM
Coches circulando por la calle San Nicolás, que carece de aceras. / Alfonso Durán / AGM

Una vecina denuncia al Ayuntamiento tras ser golpeada por un coche en la calle. Los residentes de la zona reclaman soluciones debido al aumento del tráfico tras la última reordenación por la llegada de los carriles bici

ALBERTO GÓMEZMurcia

La céntrica calle San Nicolás era un lugar tranquilo, pero las tornas cambiaron cuando, el pasado verano, se introdujeron una serie cambios en el sentido de circulación de algunas calles por la llegada de nuevos carriles bici.

La paralela calle Riquelme fue uno de los puntos en los que hubo modificaciones, provocando que en la vía solo se pueda circular hacia el sur. El principal efecto de este cambio fue que el volumen de tráfico que pasó a soportar la calle San Nicolás se multiplicó.

Los vecinos se han movilizado en varias ocasiones para demandar soluciones, pero los ánimos volvieron a caldearse a principios de abril a raíz de los percances que sufrieron dos vecinas. Una de ellas, que sufrió un pequeño choque con un coche que circulaba por la calle San Nicolás a la altura de la plaza Mayor, ha denunciado al Ayuntamiento por considerarlo responsable de lo sucedido por la reordenación de tráfico que introdujo en la zona.

Técnicos municipales señalan que la mejor opción es limitar el tránsito solo a residentes

Los afectados critican que por esa arteria pasan más de 90 vehículos por minuto en las horas punta

Además, otra mujer tropezaba al salir del portal de su edificio. Por fortuna, el turismo que pasaba en ese momento por la calle circulaba a escasa velocidad y no hubo que lamentar ninguna desgracia. La mujer que conducía se interesó por la señora, que acabó por los suelos, para cerciorarse de que se encontraba bien a pesar del golpe.

En el Ayuntamiento son conscientes de que tienen una tarea pendiente en la calle San Nicolás. Los concejales Lola Sánchez y Antonio Navarro mantienen un contacto fluido con los vecinos. La primera ha hablado en varias ocasiones con los afectados para trasladarles que están trabajando en la búsqueda de soluciones. Navarro confirmó a 'La Verdad' que, según los estudios elaborados por los técnicos de la Concejalía de Tráfico, «la mejor solución es restringir el paso solo a los residentes, a propietarios de plazas de garajes que estén en la calle y a dueños de comercios». Desde el equipo de gobierno local también apuestan por prohibir la circulación en la vía a los vehículos de grandes dimensiones. Sin embargo, las soluciones no van a llegar de forma inmediata porque «es un tema complejo, no es una cosa automática. Hay que identificar a todos los vehículos de la calle y eso lleva su tiempo», apuntó el edil. En el Consistorio están trabajando en el proceso técnico que aportará las soluciones. Antonio Navarro dijo que «vamos a trasladar a los vecinos nuestras propuestas. Queremos iniciar un proceso de participación y hacer una labor de información». El concejal aseguró que «en el centro histórico los razonamientos medioambientales siempre tienen mucho peso».

«Un tramo maldito»

Carlos Carrasco es uno de los vecinos de la calle San Nicolás que más se está involucrando en la lucha que mantienen los residentes contra el aumento de tráfico en su vía. Señala que «hay un trozo maldito entre la plaza Mayor y las monjas donde puede ocurrir una desgracia debido a lo cerca que pasan los coches y lo estrechas que son las aceras».

En el vecindario se están organizando para realizar movilizaciones de cara al próximo mes de mayo si no obtienen una solución adecuada por parte del Ayuntamiento. Según los estudios de cuenteo que han hecho en la zona, por la calle llegan a pasar hasta 90 vehículos por minuto a las distintas horas punta que tiene el día.

Carrasco manifiesta que «cuando pasan los camiones de reparto invaden las aceras con sus espejos y la situación es especialmente peligrosa en las curvas». Al margen de los inconvenientes derivados por el incremento de tráfico, el aumento de la contaminación es otro factor que está resultando muy molesto para los habitantes del barrio.

«El olor a gasolina es muy intenso, y el polvo entra por las ventanas constantemente», apunta Carlos Carrasco, quien también lamenta que «ahora, por la Semana Santa, han eliminado los bolardos de la calle y eran unos elementos que daban más seguridad». Los vecinos admiten que hay letreros limitando la velocidad en la calle a 20 kilómetros por hora, pero critican que «ahora pasa todo el mundo por aquí».