Adjudican el contrato que asegura hasta fin de año el servicio de 'respiro familiar'

Una mujer sugeta la mano de su marido dependiente en una imagen de archivo. /Guillermo Carrión/ AGM
Una mujer sugeta la mano de su marido dependiente en una imagen de archivo. / Guillermo Carrión/ AGM

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Los usuarios y los trabajadores del servicio de 'respiro familiar' retomaron la calma cuando desde el Ayuntamiento confirmaron que la prestación del mismo estaba garantizada para lo que queda de año. La rúbrica definitiva llegó en la reunión de la Junta de Gobierno Local del pasado 28 de junio.

En esa cita se acordó la adjudicación del servicio a la empresa Asistencia, Formación y Eventos SL, que se encarga de las tareas que requieren los usuarios desde 2014. Lo acordado recoge que el contrato expirará el próximo 31 de diciembre y no existe posibilidad de prórroga ni de modificación. El montante económico que incluye el contrato adjudicado asciende a los 104.000 euros.

En la actualidad el servicio se presta con normalidad. De él se benefician cien usuarios, después de que se hayan dado cinco nuevas altas durante las últimas semanas. De la gestión del trabajo se encarga una plantilla formada por 25 profesionales. Aunque el verano pasará tranquilo para usuarios y trabajadores, ambos colectivos confían en que no se demore la tramitación del próximo contrato, que está llamado a dotar de más tranquilidad futura este servicio. La intención del equipo de gobierno es que 2020 comience con un nuevo contrato que asegure el servicio durante dos años, con posibilidad de prórroga por otros dos más, lo que garantizaría que 'respiro familiar' se prestaría de forma ininterrumpida hasta 2024.

En la actualidad, son 100 los usuarios y 25 los trabajadores que se encargan de su prestación

Para que este planteamiento se plasme, la tramitación del próximo concurso de adjudicación deberá comenzar a lo largo del mes de octubre o, como tarde, a primeros de noviembre. Iniciando los trámites en esas fechas quedaría asegurado que el servicio no tendría ninguna interrupción y el próximo contrato podría entrar en funcionamiento el 1 de enero de 2020. La empresa y los trabajadores esperan tener una primera toma de contacto con Pilar Torres, concejal de Derechos Sociales y Familia desde esta legislatura, para conocer de primera mano cuáles son los planes que tiene su departamento con respecto a la organización futura de este servicio.

El 6 de mayo ya se encontraron representantes de los empleados, de la empresa adjudicataria y técnicos de la Concejalía para acercar posturas ante el riesgo de que el servicio quedara en suspenso, algo que no llegó a suceder. Los trabajadores prestan servicio a los usuarios dos o tres horas a la semana y les ayudan en las tareas derivadas del cuidado de familiares enfermos que tienen a su cargo. El servicio busca servir de apoyo a familias con dependientes funcionales en alto grado que no se pueden valer por sí mismos. Las partes implicadas confían en que se haya iniciado una etapa de estabilidad que sirva para ahuyentar completamente los riesgos de que el servicio se pueda acabar interrumpiendo.