José Ballesta: «No aceptaré nunca imposiciones»

José Ballesta posa junto al Santuario de la Fuensanta, el pasado sábado por la mañana. / NACHO GARCÍA / AGM
José Ballesta posa junto al Santuario de la Fuensanta, el pasado sábado por la mañana. / NACHO GARCÍA / AGM

«La decisión de presentarme a la reelección no era sencilla; ocho años implican casi el 10% de la vida de una persona»

David Gómez
DAVID GÓMEZ

No deben quedar margaritas en los jardines de la capital de todas las que José Ballesta (Murcia, 1958) ha deshojado en estos meses para decidir si se presentaba o no a la reelección. Al final, han sido las personas que se lo han pedido en este tiempo y los nuevos retos políticos que tiene en mente los que lo han empujado a seguir adelante.

-Mire que le ha costado decidirse. ¿A qué se ha debido tanta duda?

-Porque no es una decisión sencilla de tomar, pues no hay posibilidad de volverse atrás. Si te comprometes, es para cuatro años de tu vida que, sumados a los cuatro que llevamos, son ocho. Y este tipo de decisiones no te implican a ti solo, sino también a tu entorno más cercano. Es algo ante lo que no caben reservas personales, familiares o profesionales. Alguno puede tomárselo con ligereza, pero yo no soy así.

«No sé por qué Cámara quiere entrar en el Consejo Social. No lo reclamó en estos años y desconozco por qué lo pide ahora»

-Pero solo ha estado cuatro años y tiene sus principales proyectos estratégicos por ejecutar. ¿En serio se planteaba dejarlos a medias?

-Insisto en la perspectiva del tiempo. Una persona puede vivir una media de ochenta años. Pues ocho son casi el 10% de una vida. Visto desde esa óptica, ¿a que es distinto?

-¿Cuándo toma la decisión y qué le lleva a convencerse?

-No hay un momento en el que llegue una luz y te ilumine. Es un proceso que ha ido madurando. Había muchos días en los que te levantabas pensando que no ibas a seguir y otros pensando que sí. Al principio eran muchos más los días que decías que no. Pero todo fue cambiando, fundamentalmente porque había una serie de proyectos en marcha que había que concluir. Sobre todo, ha influido el factor humano y personal. Esas personas, en su mayoría gente anónima, que te detienen por la calle para estimularte y alentarte para seguir adelante. Además, a lo largo de este tiempo han surgido nuevos retos que van a continuar con el proceso de transformación radical de este municipio.

-Usted pidió el compromiso firme del PP de apoyar esos retos, que son los proyectos Fortaleza del Rey Lobo, Conexión Sur y el nuevo modelo de transporte. Sin embargo, Pablo Casado no se refirió a ellos el pasado sábado. ¿Existe algún tipo de compromiso privado?

-Desde luego, sin ninguna duda. Además, el compromiso no solo afecta a la dirección nacional del PP, sino también a la regional.

-Otra de las cosas que usted pidió para seguir es la libertad absoluta para elegir a su equipo. ¿Piensa acabar con los restos del 'camarismo' que heredó en 2015?

-En ese aspecto, quiero matizar que yo me he movido en estos cuatro años con total y absoluta libertad. Nadie ha venido a mí a imponerme ningún criterio, lo que no quiere decir que no acepte sugerencias, pues no me creo en la posesión de la verdad. Lo que no aceptaré nunca son imposiciones en base a una obediencia ciega a no se sabe qué o a quién. Lo que he exigido es seguir manteniendo la libertad que he tenido durante este primer mandato.

-Su antecesor, Miguel Ángel Cámara, ha solicitado integrarse en el Consejo Social y Económico del municipio, debido a su condición de exalcalde. ¿Por qué cree que da este paso ahora?

-Eso tendría que preguntárselo a él. No sé por qué lo hace. En cualquier caso, respecto a su ingreso en el Consejo Social, está recogido en el reglamento de este órgano. No lo ha reclamado durante este tiempo y desconozco por qué lo pide ahora.

-¿Está satisfecho con el rendimiento de todos sus concejales?

-Completamente, sin ninguna duda.

-¿Qué tal es su relación con el Gobierno de Fernando López Miras?

-Es una relación fluida, cordial y de respeto. No existe ningún conflicto más allá de que nosotros reivindicamos a la Comunidad cosas para el municipio. Eso no puede entenderse nunca como enfrentamiento. Si hay que defender los intereses de los murcianos, lo vamos hacer. En Madrid, peleamos lo mismo con los que gobiernan ahora (PSOE) que con los que estaban antes (PP).

-¿No se resintió la relación tras las palabras que dijo el presidente en medio de la tormenta política que llevó a la dimisión de Roque Ortiz? [Miras señaló en una reunión del partido, como publicó 'La Verdad', que el concejal estaría fuera de su Gobierno por las palabras que dijo en una reunión con pedáneos]

-Ese fue un momento de gran tensión, en el que había una afectación política, pero también, y por encima de todo, una cuestión humana y personal. Roque es mi amigo y ha estado conmigo muchos años. En ese contexto, cualquier comentario, cualquier declaración que se hiciera, tenía tal carga sentimental que requería ser muy cuidadoso, sobre todo porque una persona lo estaba pasando muy mal. Hacía falta más comprensión hacia la persona que pasa por esas situaciones.

[Sobre la actitud del PP en el caso Roque Ortiz]. «Hacía falta comprensión hacia una persona que lo estaba pasando mal»

-Entonces, ¿se sintió dolido?

-Yo, cuando veo que alguien está sufriendo, intento ayudar y mantener la mesura, la prudencia. Nadie podía albergar dudas de que íbamos a asumir las responsabilidades que tuviéramos que asumir.

-¿Pactaría con Vox en el caso de que fuera necesario tras las elecciones municipales de 2019?

-A lo que no me voy a negar nunca es a sentarme a hablar con todo aquel que tenga principios constitucionales y encaje perfecto en el sistema democrático. No voy a excluir a nadie que quiera sentarse a dialogar conmigo. Después, veremos si llegamos a acuerdos. En la pasada campaña, hubo candidatos que decían que nunca se sentarían a hablar conmigo. Eso no lo entiendo. Nunca concebí la política de esa manera. Yo no pongo líneas rojas.

-¿En qué considera que ha cambiado la ciudad en este mandato?

- Quizás no sea yo quien deba valorarlo. Prefiero que lo digan los demás. Pero la percepción que tengo es que los murcianos se sienten más orgullosos de su ciudad. La ven más dinámica, más abierta, más alegre, más moderna... Hay una sensación de pertenencia a un proyecto colectivo que quizás no había antes.

-¿Qué le va a dar tiempo a hacer de aquí a los comicios de mayo?

-Murcia Río va a tener un importante avance, con la conclusión del jardín de la Alameda y del paseo fluvial. Esperamos avanzar en la segunda fase de la peatonalización de Alfonso X y que, al menos, se adjudique el proyecto de la Cárcel Vieja. Que acabe la reforma de los pabellones del Cuartel de Artillería y que podamos pasear por la Senda Verde.

 

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