El abandono de las calderas del gas pone en pie de guerra a los vecinos de San Pío X

Estructuras metálicas de las antiguas calderas del gas que todavía quedan en pie. / javier carrión / agm
Estructuras metálicas de las antiguas calderas del gas que todavía quedan en pie. / javier carrión / agm

Las dos estructuras y su entorno son un nido de insectos, roedores, suciedad y maleza

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZMurcia

Lo que antaño fue un espacio de trabajo y prestación de servicios ahora se ha convertido en un estercolero que tiene hartos a los vecinos del barrio de San Pío X. Las calderas del gas que se encuentran en la zona representan uno de los puntos más calientes de la zona sur de la ciudad. Las quejas por el abandono evidente de estas instalaciones no son nuevas. De hecho, se venían produciendo movilizaciones ciudadanas pidiendo su cierre o su traslado desde la década de los años ochenta.

Sin embargo, la lucha vecinal se ha recrudecido como consecuencia del abandono que presentan estas estructuras. Desde 2011 se encuentran totalmente desatendidas y su entorno presenta un estado muy desmejorado en el que los insectos, los roedores, los matojos y la suciedad campan a sus anchas, sin que exista un atisbo de control. En ocasiones, cucarachas y ratas se han colado en las viviendas cercanas trepando por las ventanas. En un radio de doscientos metros desde donde se encuentran las calderas viven más de mil vecinos. Si se amplía el rango hasta los quinientos metros, son 6.000 los habitantes que residen alrededor.

La zona conocida como la Colonia de San Esteban, en el barrio de San Pío X, es la más afectada, por su proximidad con las calderas, pero no la única. Vecinos de Santiago el Mayor también muestran su malestar. «La suciedad acumulada y todo lo que genera, como malos olores y presencia de insectos, es insoportable y nadie hace nada», lamentó a 'La Verdad' Noelia Cózar, residente de la calle Mercurio. Esta vía es una en las que más se hace notar el abandono de las calderas. Lo mismo sucede en las calles Plutón, Saturno, Urano y Mercurio, todas pertenecientes a la Colonia de San Esteban.

Desde 2011 no se da uso a las instalaciones ni existe vigilancia en la zona, lo que hace crecer la inseguridad

El perímetro de las calderas es extenso. Habitantes de las vías La Ribera, Camino de la Fuensanta, Mar de Cristal, La Torre, Carpintería y Calderas del Gas exigen una pronta solución. Las quejas se dirigen principalmente a la firma Naturgy, propietaria desde 2010 de la instalación en la que se generaba el gas, según apuntaron a esta Redacción desde la Junta Municipal de San Pío.

Uno de los vocales durante el último mandato precisó que «la empresa está dispuesta a vender los solares. Si encuentran comprador, dicen que correrán con los gastos que supondría descontaminar la zona, pero, de momento, no han hecho nada». De igual manera, apuntó que «desde 2016 nos comentan que están pendientes de una reunión del consejo de administración de la empresa para acordar la demolición de las calderas. Pasan los años y no se hace nada». En el barrio quedan dos de las tres estructuras que se instalaron porque la tercera «se desmanteló hace años», recuerda un vecino. Fue en 1880 cuando se pone en funcionamiento la fábrica de gas. Alrededor de 1930 arranca la producción a partir de derivados del petróleo. Un cambio fundamental llega en 2001, cuando se corta en la instalación la fabricación del conocido como gas ciudad. Desde esa fecha, cesa la producción y las calderas quedan como oficinas y puntos de distribución.

Una década más tarde las estructuras y los solares en los que se encuentran son abandonadas. 'La Verdad' trató sin éxito recabar la postura de Naturgy. Los depósitos almacenan el agua cuando llueve, lo que favorece la aparición de mosquitos y otros insectos. «Ahora la situación se ha agravado después de la gota fría», explica Andrés Caballero, un vecino de Santiago el Mayor. En los alrededores de las calderas la presencia de 'sin techo' es habitual. También lo es el tráfico de drogas al menudeo, algo que aumenta la sensación de inseguridad para los que viven en la Colonia de San Esteban.

El 19 de septiembre los vecinos se volvieron a sobresaltar cuando vieron cómo entraron a las parcelas unos camiones. Cargaron chatarra y se marcharon. «Esto no había pasado hasta ahora. La situación es peor cada día que pasa», aseguró Fina Molinero. El cierre de las instalaciones supuso que los trabajadores de la empresa de seguridad que vigilaba la zona dejaran de prestar su servicio. Muchos vecinos coinciden en señalar que eso supuso «un incremento muy importante de la inseguridad».

Robo de cobre

Las casas de los antiguos trabajadores de Renfe, que se encuentran al lado de las calderas, también fueron objeto de actos vandálicos. El robo de bobina de cobre de un transformador cercano cortó el suministro eléctrico durante más de un día. «Además, al poco tiempo, entraron en una de las casas haciendo un butrón», recuerda Felipe Montes, habitante del barrio de San Pío. Los vecinos se dirigieron en varias ocasiones a la Junta Municipal para que busque soluciones. Aseguran que el Servicio de Disciplina Urbanística del Ayuntamiento abrió dos expedientes, pero no sirvieron para revertir la situación.

Los vecinos también señalan que el hecho de que la Junta Municipal todavía no esté constituida después de la celebración de las últimas elecciones municipales tampoco contribuye a que el problema existente con las calderas se pueda solucionar porque «legalmente no tenemos a nadie a quién dirigirnos en el barrio. Acudimos al último pedáneo, pero él, ahora mismo, es un ciudadano más, no tiene ninguna potestad», apuntó Francisco Carrasco, un vecino de la zona que sufre el abandono que presentan las calderas. Los habitantes del entorno no descartan iniciar movilizaciones para visibilizar el problema y que se actúe.

«Si se detectan riesgos, pediremos responsabilidades»
Antonio Navarro.

San Pío X está dentro del Plan Especial Murcia Centro, que contempla la remodelación de los barrios aledaños a la estación del Carmen, con motivo de la llegada del AVE. «Haremos la reparcelación, para poder transformar los terrenos en viviendas, y después, llegará la urbanización. Ahora se están haciendo los trabajos ferroviarios», explicó el concejal de Desarrollo Sostenible y Huerta, Antonio Navarro. Además, amplió que «si tenemos constancia de que existe una denuncia y hay riesgo para la seguridad de los vecinos, pediremos responsabilidades a los dueños». De esa gestión se encargará el Servicio de Inspección Urbanística. El concejal planteó incluso que el equipo de gobierno pueda actuar de manera subsidiaria. Afirmó que desde el Consistorio seguirán el devenir del asunto.

«La situación es escandalosa, se debe actuar ya»
Enrique Lorca

El concejal del PSOE Enrique Lorca tildó de «escandalosa» la situación en San Pío. En su opinión, «se debe actuar ya por respeto a los miles de vecinos que se están viendo afectados por la situación». Avanzó que desde su grupo pedirán por comunicación interna al equipo de gobierno que «solicite una reunión con los responsables». Según su criterio, «el Ayuntamiento debe tomar cartas en el asunto. Hace meses se originó fuego y en los edificios cercanos a las calderas se han colado ratas». También denunció la presencia de culebras y de gente que malvive dentro de las estructuras de las calderas. El Partido Socialista no descarta registrar una moción con este asunto como protagonista para el Pleno de este mes.

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