Un lío burocrático puede acabar en el cierre temporal del Museo Gaya

El Patronato asumirá a los seis trabajadores, ya que no hay posibilidad de prorrogar el contrato, que vence el martes

MANUEL MADRIDMurcia

El Patronato de la Fundación Museo Ramón Gaya está corriendo contrarreloj para evitar el cierre temporal de este espacio cultural de referencia en la ciudad. Todo se debe a un problema administrativo. El contrato de la empresa que gestiona el personal expira el próximo martes, y no puede ser prorrogado. El 29 de diciembre el Patronato encargó un informe a los Servicios Jurídicos Municipales para valorar la propuesta del director del Museo, Manuel Fernández-Delgado, de que sea la Fundación la que asuma a los seis trabajadores, planteando la subrogación de los contratos, respetando las condiciones laborales adquiridas y actualizando los grupos profesionales y salarios que establece el convenio colectivo, que podría ser el de personal laboral del Consistorio.

El informe, que se hizo público el pasado lunes en una reunión de los miembros del Patronato, recoge que «no solo es legalmente posible» la propuesta de Fernández-Delgado de subrogar al personal por parte de la Fundación, «sino la solución más conveniente en los momentos actuales, y más acorde con el interés general de mantener en funcionamiento el museo».

No obstante, los servicios jurídicos recuerdan que la Fundación es un organismo autónomo dependiente del Ayuntamiento y aclaran que la subrogación solo podría hacerse en calidad de trabajadores indefinidos-no fijos, y además debe tener carácter temporal hasta la cobertura de esas plazas por concurso oposición y conforme a los principios de igualdad, mérito y capacidad. Además, debería procederse, al mismo tiempo, a la aprobación de la correspondiente plantilla y posterior oferta de empleo pública.

El concejal de Cultura, Jesús Pacheco, señaló ayer que la tramitación llevará tiempo, «que deseamos que sea el más breve posible, pero podría darse la posibilidad de que cierre el museo unos días. Estamos trabajando para que eso no ocurra, aunque es cierto que vamos con el tiempo muy pillado». Hace meses que los concejales Begoña García Retegui (PSOE) y Nacho Tornel (Cambiemos) advirtieron de la situación de la «cesión ilegal de trabajadores» en el Gaya y en otros museos municipales y pidieron poner coto a las externalizaciones y a la precariedad laboral de la plantilla -hay empleados que llevan más de 20 años en esta situación-. «Vamos a correr todo lo que podamos», incide Pacheco.

Tornel confía en que no se llegue al cierre, y cree que el Consistorio tenía que haber actuado antes, ya que esta situación se da desde hace 20 años. Los empleados, de hecho, tienen potestad de denunciar su circunstancia en la Inspección de Trabajo. La cesión ilegal -admitida por el Consistorio, ya que la empresa del Gaya no ejercía el poder de dirección y organización de la plantilla «en pro de una alta calidad del servicio»- tiene consecuencias jurídicas, laborales y administrativas.

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