El yacimiento de Joven Futura cumple una década sin que los restos puedan visitarse

El profesor jubilado de Arqueología García del Toro, dando una clase en septiembre de 2006./
El profesor jubilado de Arqueología García del Toro, dando una clase en septiembre de 2006.

Bienes Culturales dice que la titularidad de los vestigios de interés conservados 'in situ' todavía no ha sido cedida al Consistorio

MANUEL MADRIDMurcia

Los trabajos de prospección arqueológica en los terrenos de la urbanización Joven Futura fueron sufragados por los 1.329 cooperativistas: 9 millones de euros, a razón de unos 3.000 euros por propietario. La cooperativa reclamó en los tribunales que se le devolviera esas cantidades, ya que el hallazgo retrasó el proyecto y les generó unos gastos que no preveían, pero finalmente el TSJ rechazó el recurso. Pese a ello, la Comunidad Autónoma y el Consistorio decidieron compensar a los asociados con un incremento de la edificabilidad en las últimas promociones. Diez años después, la titularidad de los restos arqueológicos no ha sido cedida al Ayuntamiento, según confirma el servicio de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura. Desde la asociación de vecinos tampoco tienen claro que la propiedad les pertenezca. Cultura ordenó la protección 'in situ' de los vestigios de mayor interés, que se conservan debajo de los edificios y en otras parcelas excavadas bajo supervisión de Cultura. No consta ninguna denuncia en el servicio de Patrimonio Histórico por mala conservación de los mismos. Pero lo cierto es que, esos restos, pese a su interés, permanecen en el olvido, y diez años después no existe ningún proyecto municipal para su musealización. De hecho, para 2017 no hay ninguna actuación presupuestada. Los vecinos creen que sería una buena oportunidad que la Administración apostara por dar valor a los más importantes para convertirlos en un atractivo cultural del barrio.

¿Qué apareció exactamente en Joven Futura el verano de 2006 y qué se ha conservado? Salvo en cuatro parcelas (D, F-2, E-2 y E-3), en el resto de la urbanización se identificaron restos de interés arqueológico. En la parcela F3 se documentó una necrópolis de inhumación de época tardorromana, con 21 enterramientos. Las tumbas carecían de ajuar funerario, y tan solo una contenía restos de una hebilla. Ese elemento, y otros restos cerámicos permitieron fechar el yacimiento: siglos VI y VII d. C. En la parcela F-1 la excavación permitió identificar varios silos reutilizados como basureros, depósitos de vertederos de testares y un gran horno cerámico de época tardorromana. El horno sí se ha conservado en buen estado, según Cultura, en uno de los ángulos de la parcela. El 3 de mayo de 2007 la Dirección General de Cultura emitió una resolución estableciendo la necesidad de proteger y conservar el horno «en un espacio visible y visitable». Hoy está protegido bajo una capa de arena y geotextil, como se ordenó mientras durasen los trabajos de construcción de ese edificio.

Alfileres, cabujón y ánfora

En la parcela C se excavó otra necrópolis con 36 enterramientos, estando los restos óseos en muy mal estado. Según Cultura, uno disponía de un pequeño conjunto de objetos de adorno: tres alfileres de cobre, fragmentos de pendientes en forma de aro de plata y un cabujón (piedra preciosa pulimentada, no tallada) de pasta vítrea. En base a estos elementos y a un fragmento de ánfora Keay XXV localizado en otra sepultura se aventura que puedan pertenecer al siglo V d. C. en adelante. En otro sector de esa parcela se descubrieron estructuras habitacionales en torno a un patio central fechadas en la misma época. También la Consejería de Cultura dio orden de que estos restos se conservaran 'in situ', visibles y visitables; actualmente se conservan en el sótano del bloque, pero la titularidad no ha sido transferida.

En la parcela B se localizaron más estructuras de habitación y dos aceñas conectadas al antiguo curso de la acequia de Churra la Vieja, con una datación estimada de los siglos X y XI. Estamos ante uno de los escasos elementos arqueológicos que permiten datar la construcción de La Contraparada, recuerda Cultura, y, por lo tanto, la puesta en producción de este sector de la huerta de Murcia. Estos restos también fueron conservados en el sótano de esa parcela y tampoco la titularidad se ha cedido al Consistorio.

El Museo Arqueológico de Murcia tiene entre sus fondos, y alguna vez los ha exhibido en exposiciones temporales, los sarcófagos que durante años estuvieron a la intemperie con restos de basura tras la denuncia que el profesor jubilado de la UMU Javier García del Toro, defensor de la fundación romana de Murcia, hizo en 'La Verdad'.

 

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