Ipanema se jubila

David Paredes, con una bandeja de pulpo al horno, la especialidad del Ipanema. /
David Paredes, con una bandeja de pulpo al horno, la especialidad del Ipanema.

David Paredes, hijo del fundador, decide cerrar el local al llegarle el momento de su retirada profesional

N. DOMÍNGUEZMURCIA

Ipanema llevaba enriqueciendo la esquina de la calle Puerta Nueva desde abril de 1967, cuando su fundador, José Paredes, decidió abrir el que hasta hoy ha sido un bar «emblemático» de la capital murciana. En 1977, David, el hijo de José, cogió las riendas de un negocio al que mañana, cincuenta años después, pondrá fin por jubilación. La familia Paredes, tras finalizar la guerra, marchó a Brasil, donde vivieron ocho años de sus vidas. «Mi padre era carpintero, se fue a Brasil y montó una empresa. A pesar de que íbamos bien, la morriña de mi madre hizo que volviéramos a nuestra Murcia», afirma David.

De allí se trajeron el nombre de Ipanema, porque así se llamaba la playa donde vivían en Río de Janeiro. Y ahora, casi medio siglo más tarde, tiene fecha de caducidad. David se felicita por este restaurante que ha mantenido a toda su familia durante muchos años: «Para nosotros, Ipanema lo es todo; ha sido mi único negocio. Mis hijos han podido estudiar gracias a él». El problema, explica, es que sus vástagos no podían seguir haciéndose cargo del bar, y eso le ha llevado a tomar la decisión de cerrarlo definitivamente; «Ipanema no puede haber otro».

Aun así, David comenzará una nueva vida en la que asegura que dedicará todo el tiempo a su mujer, sus hijos y sus nietos y, sobre todo, a disfrutar de esos fines de semanas que hasta ahora ha desconocido. «Cuando vea la esquina de Puerta Nueva cerrada, sentiré pena porque han sido muchos años ocupando una zona excepcional. Pero ahora ha llegado el momento de dar un gran cambio».

Los tiempos han cambiado para la hostelería, según David, que confirma que la vida hostelera es muy sacrificada. El negocio ha vivido varias crisis desde su apertura, pero esta última ha hecho que el panorama regional cambie, señala el hostelero. Pese a ello asegura que, aunque la crisis no ha pasado de largo por su negocio, ha seguido teniendo los mismos empleados siempre. «Parece que la crisis esté pasando ya de largo, pero el ambiente ha cambiado. La clase media ha dejado de existir prácticamente. Sigue habiendo clientes, pero nada que ver con los que había antes».

Ipanema era uno de los bares más antiguos de Murcia y, como aseveró su dueño, era considerado un negocio «emblemático» en la Región. En los años 70, comenzó como un bar universitario, por estar ubicado a los pies del campus de la Merced. David recordaba ayer cómo los estudiantes, en la época de Franco, corrían a Ipanema para protegerse cuando los 'grises' emitían cartas policiales: «Era el bar universitario por excelencia». Aún así, según han pasando los años, su clientela evolucionó: «Los universitarios iban cambiando cada cuatro años, pero los clientes de siempre seguían viniendo todos los días». Y concluye diciendo que «antiguos estudiantes han acabado viniendo años después con sus hijos universitarios».

Mañana, 29 de julio, Ipanema pondrá fin a un largo ciclo de 49 años. David y sus familiares despedirán el negocio como se merece.

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