La Verdad
Las integrantes de las carrozas fueron regalando flores a lo largo de todo el cortejo; en la imagen, en el Puente Viejo. :: VICENTE VICÉNS / AGM
Las integrantes de las carrozas fueron regalando flores a lo largo de todo el cortejo; en la imagen, en el Puente Viejo. :: VICENTE VICÉNS / AGM

Un aluvión de flores y sensaciones

  • El desfile de Murcia en Primavera pone de manifiesto la creatividad e imaginación de los maestros floristas. Veinte modelos lucieron tocados realizados con hojas y capullos, cada cual más llamativo; todo el itinerario fue perfumado de aromas de azahar

La explosión de los sentidos tuvo ayer una hora y un lugar. El desfile Murcia en Primavera fue un alarde de músicas, olores, colores y espectaculares decoraciones florales. Grupos de carnaval y animación, carrozas, bailes, escanciadores de esencias, composiciones vegetales, imaginación y mucha creatividad fueron los ingredientes de uno de los desfiles más bellos de las Fiestas de Primavera. Las anunciadas majorettes checas encabezaban el cortejo; vestidas de rosa y haciendo malabarismos y acrobacias fueron abriendo boca y animando a los espectadores. Tras ellas andaban jóvenes jardineras vestidas de verde y purificaron el recorrido con agradable aroma de azahar, tan característico de la primavera murciana. Llegaron entonces unos enormes barcos de papel elaborados con páginas de periódico que se movían sembrados de hermosas flores y dirigidos por simpáticos marineros.

Flores, mariposas y hojas personificadas continuaron el cortejo con elegantes bailes. Después, las patinadoras, que cada año reparten flores a los espectadores. Tras ellas, unas flores gigantes de enormes pétalos de varios colores coronadas por una gran mariposa. Le siguieron unas libélulas que llamaron mucho la atención y un grupo de chicas vestidas de verde y amarillo que también danzaban de forma pausada y elegante.

Siguió entonces una de las partes del desfile que más sensación provocó entre el público. Un grupo de veinte modelos fue desfilando por todo el recorrido luciendo espectaculares tocados en sus cabezas, que se habían creado a juego con sus bolsos y sus cinturones. La creatividad aquí se hizo patente, pues cada una llevaba un tocado totalmente diferente y a cada cual más llamativo.

Y empezaron las carrozas. La primera en desfilar fue la de la Reina de la Huerta, María López, que subida en un entorno costumbrista con platos de porcelana, repartía flores desde lo alto a los presentes. Sus damas anduvieron a ambos lados de la carroza a modo de escolta de su reina. Tras ellas marchaba la carroza alusiva al Entierro, con una gran sardina en lo alto, acompañada de peces y demás elementos marinos, coronada por una enorme concha llena de flores. La Tuna de Medicina, organizadora del Certamen de Tunas, sacó una carroza con una gran pandereta hecha con flores amarillas, el color de su beca, y con pequeños tunos lanzando capullos desde ella. Una alegoría de la primavera, otra con cartas de póker hechas de flores, otra de China con un buda y flores de loto, otra con un fondo marino y un barco hundido, todas salpicadas de grupos de carnaval y de baile, fueron poniendo música a un desfile que homenajea a la primavera.

Al término del recorrido, en Alfonso X, se repartieron las flores que formaron parte de las decoraciones de las carrozas diseñadas en talleres locales. Cientos de murcianos volvieron anoche a sus casas con hermosos ramos sacados del desfile más sensorial de las fiestas de Murcia.