Urbatisa abonó los maceteros que Vidal dijo haber pagado

Vidal y el vicepresidente de la Asociación de Jóvenes por los Derechos Humanos, Diego Avilés, el día en que se colocaron los maceteros en Trapería en abril de 2013. /
Vidal y el vicepresidente de la Asociación de Jóvenes por los Derechos Humanos, Diego Avilés, el día en que se colocaron los maceteros en Trapería en abril de 2013.

Costaron 49.000 euros, que se cargaron a una partida para publicidad; la concejal aseguró tener un documento de permuta que autorizaba el cambio, pero ayer se desdijo

MANUEL MADRIDMurcia

Una pura contradicción. La versión que facilitó el martes la concejal de Calidad Urbana e Infraestructuras, Ana Martínez Vidal, en relación con el suministro de los 47 maceteros de Trapería y los 8 floreros de Belluga poco tiene que ver con la realidad. Lo único cierto es que las jardineras han tenido que ser retiradas del centro histórico un año después de su colocación, sin que hasta hoy se haya dado una explicación convincente y coherente de cómo se gestionó su adquisición.

Vidal afirmó el martes a 'La Verdad' que había un documento de permuta avalado por los técnicos municipales y los servicios de Contratación, que justificaba el cambio en las mejoras que ofreció la empresa Urbatisa y por las que resultó adjudicataria del servicio de mantenimiento y conservación de aceras y áreas peatonales. Sin embargo, hasta hoy solo se tiene conocimiento de un escrito de la empresa, con el presupuesto de los maceteros a cargo de una partida que debía haber correspondido a 'campaña de difusión en medios de comunicación'.

Vidal también hizo mención el martes a que los maceteros de Trapería fueron costeados por el Ayuntamiento, cuando en realidad, según el citado escrito de la empresa -en poder de esta redacción- fue Urbatisa la que cargó con los gastos. También tuvo que correr con el mantenimiento, ante la negativa de Medio Ambiente a asumir dispendios no previstos.

El origen del asunto hay que buscarlo en los más de 206.000 euros que Urbatisa ofreció al Ayuntamiento en concepto de mejoras en varios capítulos de la oferta con la que concurrió al concurso en 2012. En el apartado de fomento del servicio, la sociedad, con sede en Sangonera la Verde, se comprometió a invertir 60.000 euros en campañas de comunicación para dar a conocer sus actividades.

Esta partida, sin embargo, fue modificada posteriormente a petición de la concejal Ana Martínez Vidal para que se incluyera en ella el suministro de los maceteros de Trapería y de los de Belluga. Así, de esos 60.000 euros previstos solo 11.000 se destinaron supuestamente a la difusión en medios de comunicación, y el resto, 49.000 euros, fue el monto total que pagó Urbatisa por los maceteros: 31.000 por los del eje Catedral-Santo Domingo, con los que Vidal explicó que estaba ayudando a embellecer el centro histórico, y 18.000 euros por 9 floreros con forma de copa de forja y 1,60 metros de altura -uno de ellos se rompió- de Belluga.

Vidal dijo en este último caso que se habían colocado con el consenso de los hosteleros, si bien no se consultó al arquitecto Rafael Moneo, autor del diseño de la plaza y del Anexo del Ayuntamiento, que en un escrito remitido este verano a 'La Verdad' se mostró sorprendido por la elección de esos elementos decorativos «decimonónicos». Fue más allá al asegurar que «la plaza de Belluga no necesita de la ayuda de maceteros que, estilísticamente, poco tienen que ver con la fachada de la Catedral y del Palacio Episcopal».

La edil declaró el martes que los maceteros de Trapería fueron adquiridos por el Ayuntamiento con cargo al contrato de mantenimiento, y que estaban perfectamente certificados los gastos. Pero ayer cambió su versión y adujo que «estaba equivocada». Su explicación fue que, tras pedir toda la documentación del expediente, comprobó que Urbatisa había financiado también esas jardineras.

Las mejoras solo están permitidas cuando pueden justificarse por necesidades importantes para la ciudad. En este caso, Vidal insiste en que entendía que era bueno para Murcia mejorar la imagen del casco histórico. De ahí la petición a Urbatisa para que parte del dinero destinado a publicidad se consagrara a la compra de jardineras. Para justificar este hecho explicó que fue el servicio el que decidió qué tipo de publicidad tenía que realizar la adjudicataria: «Esos maceteros son un modo de publicidad estática, ya que todos están grabados con el escudo del Ayuntamiento».

Los búcaros de forja de Belluga y las jardineras de Trapería se encuentran ahora apilados al aire libre en un depósito de materiales en Churra, a la espera de que sean demandados por los servicios o juntas municipales que así los soliciten. Según Vidal, forman parte del patrimonio del Ayuntamiento, como cualquier otro elemento urbano que se adquiere, ya sean bancos, papeleras o fuentes. Insiste en que todo se ha ejecutado correctamente, atendiendo a lo que han dictado los técnicos y de conformidad con la empresa, que en ningún caso, sostiene, ha presentado reclamación al Ayuntamiento por este contrato que le fue adjudicado en 2012 y se prorrogó hasta el pasado marzo. El Ayuntamiento ha adjudicado ahora el servicio a una nueva empresa, Tecnología de la Construcción y Obras Públicas S.A. (Tecopsa), que empezó a trabajar en septiembre, tras 5 meses de parón y sin contrata, ya que Urbatisa presentó reclamaciones a la adjudicación.