138 expedientes sancionadores en un año y 127 cartas informativas a los propietarios

M. M. G. MURCIA.

El Ayuntamiento asegura que tiene un control exhaustivo de perros potencialmente peligrosos gracias a la colaboración con el Colegio Oficial de Veterinarios de la Región de Murcia. En 2013, según datos de la Concejalía de Sanidad, se iniciaron 34 expedientes sancionadores por encontrar perros potencialmente peligrosos sueltos; otros 9 por no llevar microchip (no identificados); 27 por andar sin bozal y 68 por carecer de licencia administrativa para su tenencia. Unos expedientes, según explica el jefe de Sanidad, Eduardo González, que se inician por las denuncias de la Policía Local, pero muchos de ellos se ponen en marcha de oficio desde el propio servicio, tras las cartas enviadas a los propietarios que se encuentran identificados para informarles de la obligatoriedad de obtener la licencia correspondiente. A aquellos propietarios que se les ha dado un plazo para obtenerla y no la han solicitado, se les inicia el expediente sancionador, que en el peor de los casos puede acabar con multas de 2.400 euros a 15.000 euros -en el caso de no tener la licencia- y la confiscación del animal. Los propietarios que reciben la carta disponen de 10 días para regularizar la situación administrativa desde la notificación, estimándose una infracción muy grave no tener licencia. También es obligatorio informar a la Sección de Veterinaria y Zoonosis de los Servicios Municipales de Salud (plaza Preciosa, 5, Murcia) sobre el fallecimiento, venta o cesión del animal, puesto que habrá que darlo de baja o hacer el correspondiente cambio de titular en el veterinario. En enero de 2014 se enviaron 127 cartas informativas a los titulares de perros potencialmente peligrosos, de los que 58 han solicitado licencia; 2 han cambiado de propietario; 2 han cambiado de domicilio; y 3 han sido dados de baja. De los 127, 62 no han solicitado licencia. En 2013 se solicitaron 288 licencias, y en estos primeros meses de 2014 se han pedido 117.

La Concejalía hace un llamamiento a los interesados para que colaboren administrativamente porque, según González, «no podemos permitir que haya cualquier accidente con uno de estos animales. El perro no tiene la culpa. No queremos perseguirlos ni sacrificarlos, lo que queremos es que estén con sus papeles en regla».