Cinco joyas del turismo rural en la Región

Vista de la Hospedería Bajo el Cejo, en El Berro/Guillermo Carrión
Vista de la Hospedería Bajo el Cejo, en El Berro / Guillermo Carrión

De los más de 600 alojamientos registrados por la Consejería de Turismo, tan solo 180 se dedican al hospedaje de forma profesional

MARTA SEMITIEL

El invierno ha llegado a la Región y, con él, el tópico de que aumentan las ganas de casa rural, chimenea y naturaleza. Tópico porque solo el 56% de los 180 alojamientos rurales que se dedican al hospedaje de forma profesional están ocupados durante este puente de diciembre. Un dato curioso que rompe el estereotipo establecido en torno a las vacaciones de invierno. Los propietarios y gerentes de cinco de los mejores enclaves rurales de la Región coinciden en que lo que falta, tanto a nivel municipal como desde la Comunidad, es fomentar el turismo de interior, «porque en nuestros pueblos hay muchísimo potencial por explotar, pero es una pena porque no lo conocemos y tampoco se hace nada para darlo a conocer».

De los más de 600 alojamientos registrados por la Consejería de Cultura y Turismo como hospedajes rurales, tan solo 180 se dedican a ello de forma continuada. Según cuentan los empresarios del sector consultados para este reportaje, este es un síntoma más de los que apuntan hacia la poca profesionalidad que azota al negocio de las casas rurales, «y luego hay muchas más que sí se dedican a ello, pero que no están registradas en ningún sitio ni pagan impuestos», dicen sin querer que se atribuya la denuncia a ninguno de ellos.

En el lado contrario y profesional del sector se encuentran ellos, dos hombres y tres mujeres, empresarios con una dedicación minuciosa en su trabajo como gerentes de sus alojamientos rurales. Completamente llenas durante este puente y también para las fechas navideñas más señaladas, 'La Verdad' ha querido destacar a estas cinco joyas del hospedaje en el interior la Región porque llevan por bandera la tradición, la huerta murciana y la calidad como valores intrínsecos e inseparables del turismo rural.

  • 1

Los Cuatro Vientos

Ubicado en el término municipal de Moratalla, este complejo formado por tres casas rurales y un ático es uno de los más solicitados por su gran polivalencia. Su enclave permite tener unas vistas panorámicas de diez kilómetros en las que se ve toda la huerta del paraje La Pelada y el núcleo urbano. Muchas son las cosas que hacen diferente a Los Cuatro Vientos, pero entre sus cualidades destacan las barbacoas individuales que tiene cada casa, su decoración en la que cuidan hasta el último detalle, un parque infantil, la piscina y sus instalaciones deportivas. «Solemos recibir tanto a familias, como a grupos de amigos y parejas, porque todos encuentran aquí lo que buscan en un alojamiento rural. Además tenemos la peculiaridad de que nuestras casas están construidas en alturas diferentes y con entradas independientes, por eso es muy fácil encontrar intimidad en ellas, aunque también hay una zona exterior en la que compartir momentos, si es lo que quieren. Esa dualidad es uno de los aspectos más valorados por nuestros clientes», añade Jesús Hernández, propietario del complejo. Aunque sin duda, el caramelo más codiciado de Los Cuatro Vientos es su ático de diseño minimalista y moderno, inaugurado hace apenas cuatro meses y donde poder pasar una noche romántica en mitad de la naturaleza.

Vistas desde el ático de Los Cuatro Vientos.
Vistas desde el ático de Los Cuatro Vientos. / Los Cuatro Vientos

  • 2

La Joya del Valle de Ricote

En un reportaje sobre joyas turísticas del mundo rural no podía faltar La Joya del Valle de Ricote, un alojamiento en el que la calidad y el buen gusto van unidos de la mano de la naturaleza más auténtica del Valle. Ubicadas en mitad de una finca familiar de 200.000 metros cuadrados, en el término municipal de Villanueva del Río Segura, las casas de La Joya se alejan de todo lo que significa una casa rural y se convierten en uno de los lugares de la Región en el que más tratamiento personalizado realizan con cada uno de sus clientes. Formada en decoración y habiendo vivido gran parte de su vida en el extranjero, su gerente, Llanos Girón, ha hecho de La Joya «un lugar en el que lo primordial es el cliente, porque sin él no tendríamos sentido». Desde el instante en que reservan su alojamiento, Llanos ya empieza a preocuparse por cuáles son los gustos de sus inquilinos, desde la música hasta sus intolerancias o alergias. Ella es quien les sirve el desayuno, las comidas o cenas, les hace de guía turística e incluso les reserva actividades o comidas en restaurantes de la zona. Con una capacidad total para ocho personas, La Joya se divide en dos casas independientes y una jaima de estilo árabe que es la delicia de muchas de las parejas que acuden a alojarse allí, sobre todo de los novios que celebran sus bodas en la finca de La Joya. Su ambiente minimalista, íntimo y ecológico hace de este mini complejo un lugar no apto para niños, por eso y porque cuidan al máximo la estancia de sus clientes, en La Joya no pueden alojarse bebés. Lejos de ser un límite para su negocio, Llanos asegura que este detalle forma parte de su especialización como alojamiento para un público especializado: «Aquel que busca tranquilidad». Y lo ha conseguido, porque es el enclave rural mejor puntuado por los clientes, con un 9'7, en el portal de booking.com. Además, Llanos es pionera en una de las actividades que organiza en La Joya, el 'citrus tour', un paseo por su finca en el que explica las peculiaridades de cada variedad de cítricos que cultiva en el terreno: mano de buda, limón poncil, limeta, cumcuat, sangrinas, mandarina clementina y naranja grano de oro, entre otras.

Vista global de la Joya del Valle de Ricote y su finca de cítricos.
Vista global de la Joya del Valle de Ricote y su finca de cítricos. / C. Yagüe

  • 3

La Casa de la Campana

Ubicada en el paraje El Ginete, en el término municipal de Cieza, esta antiquísima Casa de la Campana es uno de los mejores alojamientos rurales de la Región por aunar la tranquilidad del mundo rural con el confort de un hotel de cinco estrellas. Tan solo cuenta con diez habitaciones dobles, en las que cada detalle se cuida al máximo. Por eso es habitual que en las fechas más señaladas esté completa. Además de su piscina y su terraza, lo que verdaderamente levanta las pasiones de sus clientes es el jardín incomparable de 35.000 metros cuadrados que hay alrededor de la casa y la fínca agrícola de 65 hectáreas de árboles frutales, «algo que en la época de floración y en el otoño, nos convierte en un lugar de ensueño», valoró Loli Marín, gerente de La Casa de la Campana. Además de ser un hotel rural, en este enclave ciezano cuentan con un restaurante en el que el cliente decide qué quiere comer sin una carta que ofrecerle, «pero no es un servicio que esté siempre abierto al público. Hay que llamar con antelación para reservar una comida o cena, y siempre solemos hacerla para grupos». Al igual que los demás ella también cree que el turismo de interior «es el gran olvidado» de las administraciones y asegura recibir a más personas de fuera de la Región que a paisanos, «y es una pena, porque realmente hay sitios maravillosos dentro de Murcia, no tenemos que irnos fuera para visitar cosas nuevas».

Vista de la piscina y terraza de la Casa de la Campana.
Vista de la piscina y terraza de la Casa de la Campana. / Casa de la Campana

  • 4

Hospedería Bajo el Cejo

Simplemente maravillosa. Así califican varios visitantes a la hospedería Bajo el Cejo, ubicada en mitad del Parque Regional de Sierra Espuña, en el minúsculo pueblecito de El Berro. Este alojamiento se divide en dos edificios. Uno de ellos cuenta con ocho habitaciones dobles y simula las primeras casas que se construyeron en El Berro, y el otro es un antiguo molino harinero rehabilitado, en el que tienen cuatro habitaciones más. Desde sus instalaciones se tienen unas vistas increíbles del parque regional, por eso, una de sus actividades estrella es el avistamiento de aves rapaces. Además de esta, en Bajo el Cejo también organizan rutas de senderismo, de bicicleta de montaña y escalada. «Aquí lo que ofrecemos es un tipo de turismo sostenible y respetuoso por completo con el medio natural en el que se ubica», explica Andrés García, propietario, gerente, camarero, recepcionista, «y lo que haga falta», ríe. Todas las reservas tienen el desayuno incluido, aunque en la hospedería también ofrecen la posibilidad a sus clientes de reservar cenas en su restaurante, un lugar donde reina la cocina tradicional con productos de su propia huerta.

Una de las terrazas de la Hospedería Bajo el Cejo.
Una de las terrazas de la Hospedería Bajo el Cejo. / Guillermo Carrión

  • 5

Los Cerezos de Lentisco

No se puede acabar este reportaje sin destacar una casa rural de las de toda la vida, como es Los Cerezos de Lentisco. Ubicada en el término municipal de Caravaca de la Cruz, esta casa es la prueba de que, con voluntad y profesionalidad, todo alojamiento rural puede ser exclusivo y exquisito. Al menos así se lo propusieron sus dueños cuando decidieron decorarla con todo tipo de detalles y equiparla con las mejores calidades. «Es algo que nos destacan mucho los clientes, que vienen aquí y duermen como en un hotel de cinco estrellas», dice Josefina López, su propietaria. Con una capacidad para diez personas, Los Cerezos de Lentisco se ubica en una parcela de 4.000 metros cuadrados en la que hay piscina, un parque infantil, barbacoa y horno; ideal para estancias en familia y con niños. Sin embargo, a esta joya del turismo rural parece quedarle poca vida como alojamiento, «porque estamos pensando venderla». Así que urge reservar, antes de que desaparezca.

Interior de Los Cerezos de Lentisco.
Interior de Los Cerezos de Lentisco. / Los Cerezos de Lentisco

 

Fotos

Vídeos