Voluntarios que salvan vidas

Voluntarios de Cruz Roja en el acto celebrado en Cieza. /A. Gómez
Voluntarios de Cruz Roja en el acto celebrado en Cieza. / A. Gómez

Cruz Roja reconoce la labor de los más de 3.000 miembros de sus equipos en un acto en el Diego Tortosa

A. GÓMEZ

El año pasado atendió en la Región a 120.000 personas, indica Miguel Navarrete, coordinador autonómico de la ONG. Por ello, Cruz Roja reconoció este fin de semana en Cieza la labor de sus equipos voluntarios en la Región en un acto institucional celebrado en el IES Diego Tortosa. Asistieron más de doscientas personas vinculadas a esta organización. Desde esta plataforma remarcan que hay más de mil maneras de hacer voluntariado en Cruz Roja y una perfecta para cada persona. Las actividades que necesitan más voluntarios son la atención a personas mayores, infancia y juventud, así como la ayuda a las personas migrantes y refugiadas.

Cruz Roja Española cuenta con 3.099 personas voluntarias en la Región, divididas en 22 asambleas locales. Más de 150 desarrollan su labor solidaria en el municipio.

En la conmemoración del Día Internacional del Voluntariado, Cruz Roja quiso agradecer y reconocer el compromiso de estos 3.099 voluntarios que realizan su labor de forma desinteresada. Para ello se organizó este acto institucional, en el que se reconoció la labor de 27 personas, organizaciones y entidades que destacaron especialmente por su labor solidaria durante este año.

Para la entrega de los reconocimientos se contó con la presencia de Miriam Pérez, directora general de Familia y Políticas Sociales de la Comunidad; del alcalde, Pascual Lucas; del presidente autonómico de Cruz Roja, Faustino Herrero; y del presidente de la institución en el municipio, Manuel Martínez.

Navarrete insistió en que es digno de reconocer y resaltar el valor añadido que aporta el voluntariado como agente de cohesión, participación y creación de capital social, sobre todo en la coyuntura económica y social que atravesamos. «Desde Cruz Roja entendemos que el voluntariado contribuye a la construcción de una ciudadanía responsable y, sin duda, aporta un valor incalculable en la intervención con colectivos vulnerables», concluyó.