El Supremo confirma la absolución del guardia civil acusado de la muerte de un joven en Cieza

Los hechos ocurrieron el 16 de enero de 2006, cuando uno de los disparos que efectuó el agente de la Benemérita contra el vehículo que conducía la víctima le alcanzó y le causó un shock hipovolémico que provocó su fallecimiento

EFEMurcia

El Tribunal Supremo (TS) confirmó la sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia que, en julio de 2017, absolvió a un agente de la Guardia Civil que fue acusado de un delito de homicidio por imprudencia grave debido a la muerte por un disparo de un joven en una operación emprendida para tratar de detener a los autores de varios robos cometidos en la Región.

La sentencia del Alto Tribunal desestima así el recurso que presentaron los padres del fallecido, que insistieron en la solicitud de condena del agente al considerar que el acusado era responsable de la muerte por la forma en que efectuó los disparos contra el vehículo en el que viajaba la víctima, L.S. que iba de conductor, y otros dos jóvenes.

Además, expusieron que estos dos negaron en el juicio que el primero hubiera utilizado una manguera negra que iba en el vehículo y que la misma hubiera podido ser confundida con una escopeta por el guardia civil, que fue defendido en el juicio por el letrado murciano Miguel Pardo Domínguez.

La sentencia de la Audiencia declaró probado que los hechos ocurrieron a altas horas de la madrugada del 16 de enero de 2006, cuando el acusado y el compañero que formaba patrulla con él recibieron el aviso de que se había detectado la comisión de unos robos protagonizados por los ocupantes de un coche de alta gama robado. Al mismo tiempo les advirtieron de que debían extremar las medidas de precaución, porque los mismos podían ir armados.

Dentro de su labor, observaron la presencia de un turismo en una gasolinera ubicada en la N-301, a su paso por el municipio murciano de Cieza, por lo que el segundo guardia civil se acercó al mismo para identificar a sus ocupantes. Sin embargo, este se dio a la fuga, procediendo el denunciado a hacer uso de su arma reglamentaria cuando embistieron el turismo contra él, que pudo evitar ser arrollado, aunque resultó golpeado en una rodilla. Uno de los disparos que impactaron en el coche alcanzó al conductor, que sufrió tan graves lesiones que produjeron su fallecimiento por un shock hipovolémico poco después.

El relato de hechos probados dejó constancia así mismo de que el joven iba junto con otros dos -todos ellos vecinos de Torrevieja (Alicante)-que le acompañaron en la comisión de delitos contra el patrimonio, para los que usaron el coche de alta gama y aquel que ocupaban cuando fueron sorprendidos por la patrulla. El Alto Tribunal, al desestimar el recurso de los padres del fallecido, condenó a los mismos al pago de las costas.