La protectora de animales de Cieza sufre «colapso» en sus instalaciones

Uno de los voluntarios observa a los canes. / c. caballero
Uno de los voluntarios observa a los canes. / c. caballero

El Hocico lamenta que las dependencias de Ascoy no pueden albergar más perros y denuncia que el proyecto de ampliación está «paralizado»

CLAUDIO CABALLEROCIEZA.

La Protectora de Animales El Hocico de Cieza alerta de la masificación de perros que sufren las instalaciones municipales que esta asociación utiliza en el polígono de Ascoy. Y lamenta que, durante los últimos cuatro años, el Consistorio «ha venido proponiendo la construcción de un nuevo albergue que, finalmente, no ha llegado».

El Ayuntamiento cedió recientemente a El Hocico las instalaciones de la antigua perrera municipal, «pero el mal estado que presentan hace que el servicio sea prácticamente insostenible, siendo necesaria una reforma y ampliación para poder albergar a los animales que se recogen en el municipio», explican desde la protectora. «El proyecto, por diversos motivos, no ha empezado todavía».

La coordinadora, Marisa Aroca, alerta de que «la labor de recogida de animales está resultando muy complicada, ya que son muy pocos los cheniles de los que disponemos para albergar a tanta cantidad de animales». Advierte de que esta situación «se pudo aguantar hasta abril y mayo de este año, pero ahora todos los días recogemos dos o tres perros y no tenemos espacio donde poder meterlos». Por ello, afirma que la protectora se siente «obligada a meter los animales que vamos recogiendo en las instalaciones particulares de 'El Hocico', las cuales ya estaban ocupadas por más canes, y aunque muchos salen adoptados, se encuentran también saturadas».

Según Aroca, esta situación se complica cada día que pasa, y expone que, al no tener las nuevas instalaciones terminadas, «no disponemos de gateras para poder recoger gatos abandonados. Sería inhumano y una falta de profesionalidad meter en un mismo recinto a perros y gatos, puesto que aunque estén separados con una valla, ellos se ven, los perros se vuelven locos y los gatos se estresan. Es necesaria la realización de las gateras que están en proyecto, alejadas de los perros y aislados unos de otros para que no se puedan ver».

Aroca señala que las instalaciones «no son lo suficientemente grandes para realizar un servicio de tal magnitud, ya que en estos momentos tenemos más de 60 perros en las instalaciones particulares de El Hocico, y 50 en la perrera municipal. Esto implica que no contamos con cheniles desocupados y en el momento de recoger un animal no sabemos dónde meterlo».

Una reforma «integral»

El concejal de Sanidad, Francisco Saorín, señala que hace menos de dos meses que asumió las competencias y que tiene conocimiento de la «precaria situación y deficiencias que presentan las instalaciones». El edil explica que «si bien se han realizado algunas mejoras a través de la Concejalía de Obras, de la que también soy titular, es cierto que el proyecto de remodelación «se encuentra en el departamento de contratación para iniciar los trámites de licitación hasta llegar a poder iniciar la obra». «No podemos saltarnos ningún trámite, pero estamos acelerando al máximo para que las nuevas instalaciones sean una realidad cuanto antes», añade.