Mil hectáreas de frutales sufren daños por el granizo

El pedrisco afectó a entre dos y tres millones de kilos de productos, lamentan los agricultores

ANTONIO GÓMEZ

El granizo que descargó la tormenta del pasado martes dañó alrededor de mil hectáreas agrícolas del Altiplano, Noroeste y Vega Alta, según indicaron ayer fuentes del sector agrario y de la Consejería de Agricultura. El pedrisco arrasó la cosecha de numerosas fincas de Yecla, Jumilla, Calasparra y la Vega Alta. En total, cerca de mil hectáreas de nectarina, melocotón, paraguayo, albaricoque, pera, uva y cereza. La peor parte se la llevó Cieza, con 700 hectáreas afectadas en la que el daño, según los agricultores, «es del cien por cien, lo que ha provocado la pérdida de entre dos y tres millones de kilos de fruta».

Las fincas afectadas fueron visitadas ayer por responsables del sector agrario. También estuvieron el alcalde, Pascual Lucas, y el consejero de Agricultura, Miguel Ángel del Amor. Los técnicos de las oficinas comarcales agrarias comenzaron a realizar una evaluación pormenorizada para calcular las pérdidas económicas.

Los daños se produjeron en los parajes de Fomento Agrícola, La Macetúa, Azebuche, El Horno y Cabezo Redondo, Carrichosa y El Ginete, principalmente. «La tormenta también ha provocado que la fruta que está ya lista para recolectar se raje, por lo que aumentaría el daño a la cosecha, por ejemplo, de paraguayos. Además, las escorrentías han producido un daño paralelo en infraestructuras de riego por goteo», lamentaron ayer los agricultores ciezanos.

Variedades de media estación

Otros municipios afectados, en menor medida, fueron Jumilla, con 150 hectáreas; Blanca, con 55; y Yecla y Calasparra, con cinco hectáreas cada una. Los cultivos más dañados fueron los que pertenecen a las variedades de media estación que se están recolectando ahora. El principal problema que ocasionará la merma de la producción, al margen de la escasa cobertura de los seguros agrarios de la que los agricultores vuelven a poner el grito en el cielo un año más, «será la pérdida de cientos de puestos de trabajo, jornaleros que ya no tendrán fruta que coger», informaron los productores.