Apuñala a su vecino en Cieza y le abre la cabeza con la pata de una silla

Un agente custodia el cuchillo y el palo usados en la pelea. /c. c.
Un agente custodia el cuchillo y el palo usados en la pelea. / c. c.

El ciudadano, de origen marroquí, sufrió heridas en el pecho después de protagonizar una reyerta con otro compatriota

CLAUDIO CABALLEROCieza

Un hombre resultó herido este miércoles tras ser apuñalado por su vecino con un cuchillo de cocina y golpeado por el mismo individuo con la pata de una silla. El suceso se produjo en el barrio del Cabezo de la Fuensantilla, a las afueras de la ciudad.

Los hechos ocurrieron pasadas las 20 horas. Según relataron testigos, los dos individuos, de origen marroquí, se enzarzaron en una violenta pelea. Fue entonces cuando uno de ellos sacó un cuchillo de cocina, con el que se precipitó hacia su víctima, causándole un gran corte en el pecho por el que sangraba abundantemente. Además, le propinó varios golpes con el palo de una azada y con la pata de una silla.

Inmediatamente, varios vecinos pudieron dispersar la riña. Pero el agresor salió huyendo cuando vio que varias patrullas de la Guardia Civil se aproximaban al lugar. Poco después llegó una unidad médica especializada, que atendió al herido en el lugar de los hechos y después lo trasladó al hospital Lorenzo Guirao de Cieza, donde quedó ingresado en el servicio de Urgencias. La Guardia Civil inició poco después una búsqueda para intentar localizar al agresor.

Fuentes de la Benemérita indicaron a 'La Verdad' que «este tipo de riñas son habituales en esta y en otras zonas de Cieza, donde viven personas de diferentes etnias». Tras el suceso, los vecinos denunciaron «la gran inseguridad» que padecen. Así, explicaron que «al Cabezo de la Fuensantilla están llegando auténticos especuladores que compran casas y que las alquilan, introduciendo en ellas a decenas de marroquíes». Este hecho, según los vecinos, «está generando cada vez más conflictos en este barrio».

Más presencia policial

Por ello, los vecinos del barrio hicieron un llamamiento a las autoridades y en especial a las fuerzas del orden. «Queremos más presencia policial y que los agentes se lleven a toda chusma que está entrando en el barrio». Añadieron que «va a pasar algún día algo muy gordo si nadie lo remedia». El lugar donde sucedieron los hechos se encuentra habitado principalmente por personas marroquíes que, en ocasiones, viven en pésimas condiciones.