La apuesta por variedades tempranas en la Vega Alta desabastece el mercado del melocotón

Los agricultores Miguel Ángel Piñera y Juan Luis Piñera, ayer. / c. c.
Los agricultores Miguel Ángel Piñera y Juan Luis Piñera, ayer. / c. c.

Los campos se quedan sin fruta tardía, mientras crece la demanda de estos productos; Coag y UPA califican de «nefasta» la campaña

CLAUDIO CABALLERO

El sector agrario parece no pasar por un buen momento en la Vega Alta. El último problema con el que se han encontrado este año los agricultores en la actual campaña es la acumulación, prácticamente en algo más de mes y medio, de la mayor parte de la producción de melocotón con variedades de las denominadas tempranas. Y no es que la fruta no haya sido vendida, ya que ha llegado a los mercados con fluidez, sino que el precio que ha alcanzado no da ni para los costes.

Hace unos años, el sector apostó decididamente por la fruta de inicio de temporada para llegar «antes que nadie» a los mercados europeos. «La apuesta fue tan grande, que prácticamente todos decidimos arrancar nuestros árboles de fruta más tardía de melocotón, albaricoque e incluso nectarina, para sustituir por especies que comienzan a recolectarse en el mes de mayo», explica Andrés Marín, presidente de Coag Iniciativa Rural de Cieza.

El hecho ha dado como resultado la casi desaparición del melocotón amarillo en los campos de la Vega Alta, en una época de calor en Europa en la que la gente sigue demandado fruta en fresco. «Está claro que el agricultor siempre busca la mayor apuesta en cada momento, y entonces decidimos qué sería lo mejor para nuestra producción. Pero tenemos que pensar que nuestro mercado también es y debe ser nacional y, en España, la gente consume fruta hasta septiembre e incluso en octubre. Si no nos la compran a nosotros, se irán a Lérida o Andalucía, o lo que es peor, a Marruecos o a otros países africanos», sostiene.

Miguel Ángel Piñera es de los pocos agricultores de Cieza que sigue apostando por la fruta de media temporada. Estos días está procediendo a la recolección de melocotón en su finca del paraje de la Fuente del Peral, cerca del poblado ciezano de Ascoy. «Decidí seguir cultivando fruta más tardía y creo que no me equivoqué, porque, como se está comprobando, está siendo muy demandada. Cada vez somos menos los que la producimos, aunque hay que decir que el problema sigue siendo el mismo: se vende a muy bajo precio, por lo que es muy probable que no sea rentable», señala Piñera. Añade que hay otra circunstancia añadida, «porque lo que se demanda es fruta muy grande, y hay que tener en cuenta que las piezas son como son».

Otro de los aspectos que también incide en la demanda de melocotón amarillo de la Región es la meteorología adversa en zonas productoras de Lérida y Aragón, donde se han quedado sin frutos por las heladas y las tormentas.

La Unión de Pequeños Agricultores (UPA) celebró el pasado martes en Cieza una asamblea para analizar la actual campaña que está a punto de acabar. Antonio Moreno, secretario general de este sindicato agrario en la Región, califica la temporada como «una de las peores de los últimos años y en la que la mayoría de agricultores han perdido dinero. Ha sido nefasta, con precios nunca vistos y muy por debajo de los costes», insiste.

Crean el 'Grupo de contacto'

Por ello, en una reciente reunión del Comité Mixto de España, Francia, Italia y Portugal sobre fruta de hueso y a la que asistieron representantes de las organizaciones agrarias españolas y del Ministerio, se llegó a la conclusión de reunir al denominado 'Grupo de contacto' en el mes de abril con el objetivo de analizar las perspectivas de la campaña del próximo 2020. La idea es celebrar, además, una segunda reunión con la intención de que asistan altos cargos del Ministerio de Agricultura, a los que se pedirá que impidan que haya operadores e intermediarios que negocien la fruta a bajos precios, explican.

El Comité analizó también la campaña que ahora termina, concluyendo que «no ha habido un exceso de producción, ya que se ha podido vender toda la fruta, pero a un precio muy bajo que va a significar la ruina para muchos agricultores murcianos», destaca el secretario. Fuentes de la Federación de Cooperativas Agrarias y Ganaderas de la Región de Murcia (Fecoam) anunciaron que, en unas semanas, realizarán un análisis de la situación y sus consecuencias.