Adiós al descubridor de la Cueva de Jorge

Constantino José González. / lv
Constantino José González. / lv

Obituario de Constantino José González

FRANCISCO MOROTECIEZA

El Grupo Almadenes te llora como si estuviéramos en lo más profundo de la cueva del Pulpo intentando encontrar una salida en medio de aquella oscuridad tan hermosa como terrible.

Te marchaste, pero en Almadenes quedan nuestros yacimientos tan queridos de la Cueva del Arco, las Cabras, Rumies, Paso, Greco, Miedo y tantos otros en los que pudimos compartir muchísimas horas, días, meses y años de nuestra vida, en torno a aquello que amábamos con tanta pasión: nuestro patrimonio. Nos dejas, pero siempre recordaremos las experiencias que pudimos vivir juntos en las sucesivas campañas de excavaciones de la Serreta y de los Grajos.

Fue a principios de los años noventa cuando descubriste aquella cavidad, a la que le pusiste el nombre de tu hijo recién nacido, la Cueva de Jorge, en cuyo interior se encontró la primera muestra de arte rupestre Paleolítico de la Región de Murcia y que hoy encontramos en todos los libros de texto de nuestros estudiantes. El descubrimiento del caballo Paleolítico de la Cueva de Jorge supuso un hito histórico en los estudios sobre la Prehistoria en la Región, que hasta aquel momento era considerada como Post-Paleolítica.

En los meses siguientes se fueron sucediendo los descubrimientos de las cuevas de las Cabras y El Arco, que con el paso del tiempo cada vez tienen una mayor importancia, así como una resonancia mediática que nunca hubiéramos ni imaginado.

Ahora iniciamos contigo el último descenso a la sima más profunda, solo que esta vez saldremos nosotros solos y te quedaras allí, aguardando nuestro regreso.

Adiós, querido amigo Tino. Mantén siempre tu lámpara de carburo encendida para iluminarnos en nuestro camino. Desde el Grupo Almadenes agradecemos las muestras de cariño de tantos amigos y compañeros.