Los padres de 37.000 alumnos recogerán en junio en sus colegios el cheque para los libros

Una clienta compra libros de texto en la librería Elbal de Murcia./Vicente Vicéns / AGM
Una clienta compra libros de texto en la librería Elbal de Murcia. / Vicente Vicéns / AGM

El sistema de ayudas, que limita las ventas fuera de los comercios, da un respiro a las librerías

Fuensanta Carreres
FUENSANTA CARRERES

La implantación de la Ley de Gratuidad de Libros de Texto, que el próximo curso llegará a 79.000 escolares de tercero a sexto de Primaria, FP Básica y escolares de educación especial, implicará, además del ahorro para las familias, cambios de peso en los procesos y sistemas de compra. Por lo pronto, los precios de los lotes de libros se ajustan al máximo porque no pueden superar los 170 euros en quinto y sexto y los 150 euros en segundo y tercero de Primaria. Con ese dinero, la Administración comprará nueve manuales en el caso de tercero y cuarto y diez en quinto y sexto (que tienen Francés).

Las familias recibirán este año a final de curso, por primera vez, un cheque nominal por estudiante con un código en el que figurará la lista de todos los volúmenes con sus títulos, editorial, autor, ISBN... Los padres irán con ese cheque a la librería o comercio que prefieran y retirarán, de forma gratuita, su lote.

Ese mecanismo limita la compra de libros a través de canales distintos a las librerías, comercios y grandes almacenes, como pueden ser las grandes plataformas 'online' de ventas, donde no es posible canjear el bono, y las fundaciones alojadas en los colegios e institutos. Las asociaciones de padres podrán gestionar las compras siempre y cuando reúnan los requisitos legales y se den de alta.

El nuevo modelo sí satisface al gremio de libreros murcianos, que después de las quejas del pasado año confían en que los cambios impliquen su «salvación», remarcó este martes el presidente de la entidad que les agrupa, Manuel García Elbal, preocupado por el cierre continuado de librerías en los últimos años (quedan, según sus cálculos, 235 de las 400 que le constaban hace diez años).

El próximo curso, un total de 37.000 alumnos más recibirán los libros gratis, tal y como adelantó 'La Verdad'. Serán los escolares de quinto y sexto de Primaria, que estrenarán en junio el nuevo sistema de compra de libros, a través del cheque y que gestionarán los propios colegios con del programa informático Edubanc. Los centros educativos imprimirán los cheques, que se entregarán a los padres de cada alumno de manera individual, presencial y ya cumplimentados por el colegio. Las familias tendrán que firmar un 'recibí' cuando les entreguen los libros, y serán los responsables de las librerías y de los establecimientos comerciales quienes remitan a los colegios las facturas, que serán abonadas por los centros. La Consejería de Educación retornará después el dinero a los colegios. En cualquier caso, la lista de libros seleccionada por los centros no podrá superar los 170 euros de coste.

Paso a paso

Selección:
Los colegios seleccionarán los títulos que prefieren en la plataforma creada por la Consejería y alojada en Edubanc. Tendrán que limitarse al presupuesto asignado, 150 o 170 euros dependiendo del curso.
Cálculo
Los centros calcularán su total de alumnos matriculados en cada curso. A través del programa Edubanc, generarán un cheque nominal por estudiante con un código en el que figurará la lista de todos los volúmenes con sus títulos, editorial, ISBN... Las familias retirarán ese papel a final de curso.
Compra:
Los padres irán con ese cheque a la librería o comercio que prefieran y retirarán, de forma totalmente gratuita, su lote.
Reintegro:
Los comercios remitirán sus facturas a los colegios. La Consejería de Educación abonará después ese dinero a los centros.
Reposición:
En el caso de los cursos que no estrenan libros, el programa contabilizará los deteriorados y calculará la compra de reposición.

A esos 37.000 escolares hay que sumar los 42.000 escolares de tercero y cuarto de Primaria, FP Básica y educación especial que 'heredarán' los libros utilizados por los alumnos de este curso, que estrenaron el modelo de manuales gratis el pasado año. Esos estudiantes están obligados a devolver los libros utilizados en buenas condiciones. Aun así, la Consejería de Educación tiene previsto reponer un 2% de los volúmenes. También todo ese proceso de recepción de libros, descartes por deterioro y nuevas compras se llevará a cabo a través de la plataforma Educanc, donde quedará constancia del estado en que el escolar devuelve el libro.

Los colegios que trabajen con libros digitales también recibirán las licencias para cuatro años, en lugar de cheques, y los que funcionen por proyectos, dinero para el material.

Las ayudas llegarán. además. a los alumnos con necesidades educativas especiales. «El pasado curso no podían acceder por una incompatibilidad que se ha resuelto con la modificación de la ley para que puedan obtener todas las becas que precisen. Dispondrán tanto de los recursos que les proporcionará el banco de libros regional como de otras ayudas con las que puedan adquirir otro tipo de material», explicó este martres la consejera de Educación, Juventud y Deportes, Adela Martínez-Cachá, para quien esta ley «es profundamente social y supone un paso más en la atención a quienes más la precisan». Si los centros educativos sobrepasan la cantidad asignada por alumno, el material será sufragado por el propio colegio y no se podrá requerir a las familias ningún tipo de contribución económica para la adquisición de manuales.

«El objetivo es que la educación no gire exclusivamente en torno a una larga lista de libros de texto, sino que los profesores busquen otras herramientas y recursos que favorezcan nuevas metodologías activas, inclusivas y centradas en las necesidades del alumno», remarcó la consejera, quien recordó que el presupuesto asignado al programa es de 6,7 millones de euros este año. La implantación del banco de libros es progresiva y llegará a los 220.000 alumnos de enseñanzas obligatorias (Primaria y ESO) en 2021. Para elaborar el programa informático y las nuevas instrucciones se tuvieron en cuenta las sugerencias y aportaciones de libreros, directores de centros y asociaciones de padres.