Castejón se rebela y pacta con el PP en Cartagena

Ana Belén Castejón, sonriente y con el bastón de mando, entre Noelia Arroyo y Manuel Padín, en el Palacio Consistorial. Detrás, ediles de PP, PSOE y Cs./J. M. RODRÍGUEZ / AGM
Ana Belén Castejón, sonriente y con el bastón de mando, entre Noelia Arroyo y Manuel Padín, en el Palacio Consistorial. Detrás, ediles de PP, PSOE y Cs. / J. M. RODRÍGUEZ / AGM

El PSRM amenaza de expulsión a la alcaldesa y los otros cinco ediles socialistas por formar un tripartito con los populares y Cs que deja fuera del poder a José López

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La voluntad de impedir el acceso a la alcaldía de Cartagena de quien fue su socio de gobierno en la anterior legislatura, el líder de MC José López, llevó a los seis concejales del PSOE a rebelarse incluso contra la dirección regional de su propio partido, en una decisión que hizo saltar por los aires la unidad interna a nivel local y que generó un terremoto a nivel autonómico. El acuerdo de ultimísimo minuto alcanzado con PP y Ciudadanos, para formar un tripartito y que socialistas y populares se alternen en la alcaldía, permitió a Ana Belén Castejón mantenerse en la alcaldía, si bien en un escenario donde puede ser expulsada de su formación, junto a los otros cinco ediles de su grupo.

La triple alianza, escenificada en una votación que estos tres partidos eligieron por mayoría absoluta que fuera secreta, alumbró en el Pleno un tripartito, que salvo ruptura dirigirá el Ayuntamiento hasta junio de 2023. Castejón ejercerá la alcaldía los dos primeros años y de los dos últimos se encargará la candidata popular, Noelia Arroyo. Todo ello se verá reflejado en un equipo de gobierno donde el cabeza de lista de Cs, Manuel Padín, será teniente de alcalde y donde habrá un reparto «equitativo y equilibrado» de siete áreas de gobierno que serán fijas durante todo el mandato. Castejón y Arroyo se turnarán también en el cargo de vicealcaldesa.

Sin consultar a las bases

Castejón tiró para adelante pese al rechazo de su partido a nivel regional y en concreto de su secretario general y candidato a la presidencia de la Comunidad, Diego Conesa. Solo tres días después de las elecciones del 26 de mayo, el propio Conesa afirmó que Castejón le había descartado, personalmente, cualquier acuerdo con los populares, identificados por el PSRM con una trayectoria de corrupción que exige «regeneración».

Tras asistir, perplejos, a unos acontecimientos diametralmente opuestos al guion previsto, los miembros de la cúpula autonómica se apresuraron a anunciar que lo ocurrido tendrá consecuencias. «De ninguna manera podemos avalar un acuerdo con el Partido Popular», argumentaron. Y avanzaron que, en cuestión de días, abrirán «un expediente disciplinario a los concejales y concejalas» y que creará una comisión gestora en el PSOE de Cartagena, cuya secretaria general es Castejón.

«En Cartagena existe la amenaza de un partido totalitario y que falta al respeto a las mujeres» Ana Belén Castejón - Alcaldesa

«Es un acto de deslealtad personal y ante el partido de una excompañera. Cada uno es responsable de sus actos» Diego Conesa - Secretario general del PSRM

Ante los periodistas, la primera edil afirmó que, como en otros lugares de España, los socialistas han actuado con «la responsabilidad» de un partido más que centenario, cuyas divisas son «un carácter fuertemente municipalista» y la apuesta por garantizar «la gobernanza para facilitar la vida de los ciudadanos».

La alcaldesa defendió que «en Cartagena hay una idiosincrasia, una particularidad, que no está en los manuales del Partido Socialista desgraciadamente: tenemos un partido que amenaza, que es autoritario y totalitario y que le falta el respeto a las mujeres y a quien piensa diferente. Y el Partido Socialista debe estar ahí donde haya una injusticia».

Castejón -quien el 28 de mayo dijo que cualquier pacto, salvo con MC por estar descartado, sería sometido a una consulta con los militantes- puso en valor la autonomía de los ediles. Y se mostró incluso triunfalista: «No vamos a permitir que nada ni nadie enturbie un día feliz. Hemos hecho historia». A preguntas de 'La Verdad', evitó indicar si, en caso de una eventual expulsión, crearía su propio partido. Solo unas horas después, el secretario de Organización del PSRM, Jordi Arce, expresó su deseo de que el expediente «urgente» acabe con la expulsión de todo el grupo municipal, es decir, Castejón más Juan Pedro Torralba, Irene Ruiz, Manuel Mora, Alejandra Gutiérrez y David Martínez. «Ha hecho una negociación paralela a la dirección regional, a la ejecutiva local y a las seis agrupaciones del municipio», dijo Arce.

La unidad socialista había saltado ya por los aires cuando, por la tarde, Conesa habló ya de Castejón como una antigua militante socialista. En declaraciones a 'Onda Regional', en un acto en Los Alcázares, dijo que la alcaldesa protagonizó un «acto de deslealtad personal y también ante el partido de una excompañera que no ha actuado con la lealtad que corresponde». En alusión al expediente orgánico, añadió: «Cada uno es responsable de sus actos y de las consecuencias».

Arroyo será la primera edil los dos últimos años, tras un acuerdo ante el aislamiento institucional de MC y «la violencia verbal y física» de su líder

En sentido contrario, por la mañana el diputado regional Emilio Ivars escribió en Twitter: «Hoy, Ana Belén Castejón, Noelia Arroyo y Manuel Padín han demostrado entender la política del siglo XXI, donde no cabe ni por acción ni por omisión permitir que la representación de una ciudad como Cartagena caiga en manos de algunos personajes. Chapeau!».

Juventudes Socialistas de Cartagena mostró también su «discrepancia con el resultado del proceso» y se desligó «totalmente de los futuros acuerdos que se puedan llevar a cabo por el gobierno de nuestra ciudad». También lamentaron no haber tenido participación ni información.

«Violencia verbal y física»

Asimismo, las agrupaciones de distrito Poniente, Sur y Oeste emitieron una nota de apoyo al PSRM; hablaron de «pacto de la vergüenza», por haber traspasado «todas las líneas rojas que siempre ha habido con el Partido Popular, nuestro adversario político»; y pidieron que, «por dignidad, Ana Belén Castejón debe entregar el acta de concejal y darse de baja del PSOE». Firmaron el texto los respectivos secretarios generales: Francisco Aznar (exedil con Castejón), Manuel Torres y Alfonso Meroño.

La líder socialista, que hace cuatro años desalojó al PP con un acuerdo con MC -apoyado por Podemos y bautizado por los populares como el «pacto de la servilleta»-, se entendió esta vez con los populares. La entente duró hasta enero de 2018, previa retirada de las competencias de Urbanismo a López, quien acusó a Castejón de favorecer a la empresa del servicio de aguas, Hidrogea.

El actual acuerdo, firmado en los despachos de la alcaldía, plasma el rechazo a lo que en el tripartito llamaron «populismo» y «autoritarismo». El texto advierte de que Cartagena se arriesgaba a «un nuevo periodo de inestabilidad», por un gobierno en minoría de un MC cuyo líder «ha renunciado al diálogo institucional» y que «se ha conducido reiteradamente con violencia verbal y física en su ejercicio como alcalde y concejal».

En la sesión de investidura, Castejón fue proclamada con los votos de quince de los 27 concejales. La mayoría absoluta está en 14, lo que impidió acceder al cargo de primer edil a José López, que reunió ocho papeletas, al ser respaldado solo por su grupo. Los aspirantes de Vox y de la coalición Podemos IU-V Equo, Gonzalo Abad y Pilar Marcos respectivamente, tuvieron dos votos cada uno, los de sus propias formaciones.

«Cartagena se arriesgaba a una situación de inestabilidad. Hemos puesto los intereses de Cartagena por encima de las siglas de nuestro partido, por la presión de la sociedad civil», dijo Castejón tras tomar el bastón de mando. Se refirió así a peticiones extraoficiales como las de miembros de organizaciones empresariales, como COEC, de funcionarios supuestamente temerosos de ser defenestrados por López y de otros grupos. Castejón dijo que las negociaciones se prolongaron hasta la «madrugada», si bien no cuajaron hasta cerca de las diez de la mañana, hora de inicio de la sesión.

Como hizo Padín como presidente de la Mesa de Edad de la corporación, Castejón se refirió de forma velada a López, quien fue alcalde de junio de 2015 a 2017. Dijo que sus «prácticas» son rechazadas por la mayoría. Tras el fallido intento de Padín de ser votado como alcalde por populares y socialistas, hasta minutos antes de las diez de la mañana (hora oficial del Pleno), hubo un intento respectivo de Arroyo y Castejón de ser regidoras en solitario. Al final, prevaleció la opción del 'dos más dos'.

Como contrapunto al lío socialista, Noelia Arroyo destacó el apoyo local y regional del PP al acuerdo para «evitar el populismo y la inestabilidad» e impedir la «paralización de proyectos fundamentales». Aludió, así, a cuestiones como la llegada del AVE y la recuperación del Anfiteatro Romano. La exconsejera regional de Transparencia y Portavoz, quien hasta este sábado puso como condición ser ella la alcaldesa los cuatro años, comentó que no hay «un reparto de poder», más allá de «cuestiones institucionales». Agregó que su partido trabajó contra «cuatro años de bronca, bloqueo e inestabilidad, que podrían ser irreversibles»; y que la fórmula de la votación secreta fue elegida porque era lo que «procedía», tras la difícil negociación.

Padín destacó el papel de Cs para conseguir «un hito a nivel nacional», donde han pesado la búsqueda del interés general, la presencia de «dos mujeres supergenerosas» y el rechazo a un líder «populista» que se ha guiado por «la persecución política». También habló del «efecto empresa» para superar diferencias y remató: «Algunos se habían creído que Cartagena tiene dueño».

«Secuestran la voz» del pueblo

López afirmó que los partidos del nuevo Ejecutivo «quieren silenciar la voz de Cartagena y han secuestrado su voz». «Somos un mal ejemplo para el resto del país», añadió. Y habló del presunto favoritismo con las grandes concesionarias de servicios (citó a Hidrogea y a la empresa de la limpieza y la recogida de basuras, FCC) y de «la vergüenza del PP, del Partido Socialista» y del «chupón militón del señor Padín, que viene a hacer la guinda de todas las tartas». Añadió, eso sí, que lo ocurrido «es parte del juego democrático, y hay que aceptarlo». Por la tarde, más de un centenar de personas se concentraron ante el Palacio en protesta por el tripartito. Antonio García, candidato de la coalición electoral MC-CCD en las autonómicas, exigió a Castejón que dimita y llamó a reunirse de nuevo hoy a las 12 horas.