Y mientras, la casa sin barrer...

El 'impasse político' perjudica a la Región y cronifica sus graves problemas. El retraso para conformar gobiernos en Madrid y en Murcia pasa factura al Mar Menor, la financiación, las medidas contra la pobreza, el agua y las inversiones

Reunión de PP, Ciudadanos y Vox para intentar llegar a un acuerdo de investidura, el pasado día 11 de julio. /Pablo Sánchez / AGM
Reunión de PP, Ciudadanos y Vox para intentar llegar a un acuerdo de investidura, el pasado día 11 de julio. / Pablo Sánchez / AGM
Manuel Buitrago
MANUEL BUITRAGO

El 'impasse político' en el ámbito autonómico y nacional, con la amenaza de elecciones generales a la vuelta de la esquina, está causando un perjuicio evidente a la Región, que tiene demasiadas sartenes en el fuego, desafíos que superar y problemas graves que se cronifican año tras año. Prolongar la interinidad en los estamentos de gobierno de Murcia, Cartagena y Madrid, después de los seis meses que se arrastran de parálisis y retardo institucional a causa de las citas electorales, no hace más que aumentar el daño económico, la desazón social y las expectativas fallidas que gravitan en temas tan trascendentes y apremiantes como la deficiente financiación de los servicios sanitarios y educativos; la lacra de la pobreza y la marginación; la falta de agua; la recuperación del Mar Menor; las medidas contra el cambio climático; las incertidumbres sobre la política fiscal; y las infraestructuras pendientes, por citar las principales demandas y reivindicaciones; las de siempre, abocadas a un bucle sin fin.

Todos los asuntos en cartera dependen del Gobierno de Madrid, sobre el que debe ejercer su influencia o contrapeso, según los casos, el Ejecutivo murciano, también sin conformar y pendiente de un acuerdo -por goteo- entre PP, Ciudadanos y Vox. La Región no puede esperar más tiempo. No es que la coalición de gobierno en ciernes vaya a solucionar estos problemas -ni siquiera se pudo en los tiempos de mayorías absolutas-, pero no puede soslayar su principal cometido de exigir que se resuelvan, y de colaborar en ello, aunque es más previsible que las relaciones con un Ejecutivo central de distinto signo político se conviertan en una riña permanente.

Sigue en peligro, tres años después

La laguna costera no puede esperar más tiempo

Resulta sangrante que tres años después de que se colapsara el Mar Menor, aún no se haya aplicado el plan de 'vertido cero' previsto en el informe ejecutivo de actuaciones que publicó en marzo el Ministerio para la Transición Ecológica, con medidas concretas para regenerar la laguna y un coste global de 1.095 millones de euros para el escenario más riguroso. Ni siquiera se han puesto en marcha los sondeos perimetrales para reducir la descarga de nitratos del acuífero cuaternario al Mar Menor. Unido a eso, el fallido presupuesto del anterior gobierno de Sánchez era manifiestamente pobre en inversiones. La prioridad para salvar este enclave es absoluta, hasta el punto de que los científicos temen otra crisis.

La nueva batalla por el agua y el Trasvase empieza sin que haya un gobierno fuerte en la Región

La misma urgencia requiere combatir el cambio climático, ya que Murcia es una de las regiones más expuestas al avance de la desertificación, a la reducción de lluvias y al aumento de las temperaturas. El delegado territorial de la Aemet, Juan Esteban Palenzuela, indicó que en el peor escenario la temperatura media de la Región puede aumentar 2 o 3 grados en 20 años, y el nivel del mar subir 60 centímetros a final de siglo.

Conesa y Puig frente a Page

El plan del Tajo está al rojo vivo con el caudal ecológico

El agua tiene otro frente abierto, de consecuencias impredecibles, con el próximo plan de cuenca del Tajo, que asestará un golpe al Trasvase. Otra batalla que está servida, y que requiere además rapidez y reflejos para actuar, puesto que la Confederación del Tajo prevé lanzar la propuesta de nuevos caudales ecológicos las próximas semanas. Quienes están en el ajo han advertido a los regantes del Trasvase: «Estad atentos». Mal presagio. A diferencia de Castilla-La Mancha, en Murcia no hay gobierno efectivo, sino en funciones, lo cual deja a la Región en una situación de debilidad. Tanto más por cuanto los políticos locales están ocupados ahora en los pactos. Error.

El presidente valenciano Ximo Puig ha comprometido su apoyo al Trasvase y a los regantes. Junto con Diego Conesa es el principal contrapeso a García Page en clave socialista, con la que se puede desactivar o frenar al líder castellano manchego con mayores garantías. A Ximo Puig aún le chirrían las críticas que lanzó López Miras al Gobierno de Pedro Sánchez durante la gala de celebración de los 40 años del acueducto que tuvo lugar en Murcia. Fue una salida de tono que no ayudó, a juicio del PSOE, de los convocantes y de muchos invitados. El agua entró en la agenda nacional de los partidos, pero se ha quedado en 'stand by'.

Otro frenazo a la financiación

Una deuda que roza los 10.000 millones de euros

El Gobierno central también dejó aparcado el nuevo sistema de financiación autonómica, clave para costear la sanidad, la educación y la dependencia. Hay que añadir otra urgencia derivada de las altas tasas de pobreza en la Región, que reclaman una atención especial. El ahogamiento financiero crece por días, tanto como engorda la deuda de la Comunidad, que se aproxima a los 10.000 millones de euros; más del doble del presupuesto autonómico y el equivalente al 30% del PIB regional.

La solución a la infrafinanciación que sufren los murcianos queda todavía más lejos sin gobierno, pese a que estaba en la agenda de pactos prioritarios a escala nacional. Si ya era complicado activar la mesa de negociación, más difícil resultará articular un nuevo reparto de dinero sabiendo que ninguna región -ni siquiera las más privilegiadas- está dispuesta a perder fondos, sino todo lo contrario. Para compensar a las maltratadas, o el Estado ingresa más con la actividad económica o se suben los impuestos.

Otro frente abierto es la política fiscal y la pretensión del Ministerio de evitar los paraísos fiscales, al hilo de la eliminación de los impuestos de Sucesiones y Donaciones.

Inversiones comprometidas

Que no se paren las hormigoneras

Las inversiones en infraestructuras van rodando, pero necesitan dinero constante y empuje de las administraciones para que no se dilaten las obras pendientes y en ejecución. La parálisis del gobierno no es buena para la Región y ningún proyecto -y son muchos- se puede frenar, lo cual nos devuelve al punto de partida. El macropuerto de El Gorguel sigue atrapado en su laberinto, pero la modernización del servicio ferroviario, en concreto de la red de cercanías y media distancia que mueve a millones de viajeros, no admite más demoras.

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