«Hoy en día no se valora lo suficiente el hecho de comer un pan artesanal»

María Jesús Pérez posa para la entrevista. / paco espadas
María Jesús Pérez posa para la entrevista. / paco espadas

María Jesús Pérez Panadera y actriz

PACO ESPADAS

María Jesús Pérez (Alhama de Murcia, 1967) nació prácticamente en la panadería de sus padres, en el entrañable y tradicional Horno de Carlos. Cada día recorre las calles de Alhama repartiendo pan en los domicilios de sus clientes, oficio que desempeña con maestría y mucho arte. Además de repartir el pan, es una actriz que ha participado en diferentes obras de teatro y películas.

-¿Cómo es la jornada de una panadera?

-Mi jornada laboral comienza a las ocho de la mañana. La primera fase es la de hacer los bocadillos, que posteriormente, tras su fermentación y cocción, llevaré a la residencia de ancianos de Alhama. A continuación cargo la furgoneta con diversidad de panes y barras para todos los gustos y comienzo a repartir, tanto a particulares como a negocios de hostelería y cafeterías. No tengo una hora establecida para terminar, pues depende de la demanda del cliente o de la duración de la cocción del pan.

-Hábleme de su reparto diario.

-Es un trabajo en el que paso la mayor parte del día en la calle, con sus pros y sus contras y en el que no faltan las anécdotas. En este tipo de trabajo la relación con el cliente es muy directa y personal. Me encanta salir a la calle y poder mantener una breve charla con una señora, y sonreír al marcharme. Cuando me dicen (sobre todo las personas mayores) «hasta mañana, si Dios quiere», yo suelo contestar: sí sí, que quiera, que quiera...

-¿La irrupción de las grandes superficies afecta al reparto?

-Por supuesto que sí. Hoy en día no se tiene en cuenta o no se valora lo suficiente el hecho de comer un pan realizado artesanalmente. El ritmo de vida que nos impone la sociedad actual acrecienta el consumo de pan en las grandes superficies, pero esto no sólo ocurre con el pan, el pequeño comercio está destinado a desaparecer. No hay tiempo para ir a la panadería que lleva más de 100 años trabajando, ni para ir al pequeño economato del pueblo a comprar, ni a la tienda de ropa de tu pueblo. Aunque las calidades sean inferiores en las grandes superficies, el público en general cree aprovechar más el tiempo en ellas.

-Además de panadera es actriz. ¿De dónde le viene la vena de la interpretación?.

-Recuerdo que teniendo seis o siete años, mi abuelo Carlos se sentaba en las cristaleras del Círculo Instructivo del Obrero. A diario iba a verle, porque me daba 5 pesetas de las de entonces, con el fin de que representara pequeños papeles delante de los ancianos que allí pasaban la mañana. Nunca he conocido lo que significa la palabra vergüenza. Con esa corta edad me arrancaba imitando por Karina, Marisol y Masiel, entre otras.

-¿En qué representaciones ha participado?

-He hecho teatro, cine y presentado diferentes eventos. En teatro con el grupo Sinfín de Alhama, actuando en varias obras dirigidas por José María Cánovas Vera. En cine he participado en dos largos, con el director Juan Carlos Martínez, y otro en fase de producción con Javier Abenza. Cortometrajes llevo aproximadamente unos catorce, con diferentes y reconocidos directores.

-¿Y cuáles son sus proyectos de futuro?

-Actualmente, estoy escribiendo una obra de teatro para los más pequeños de la casa, los niños. Llevo ya escritas cuatro y espero poder publicarlas en breve. A su vez estoy escribiendo un cortometraje para un concurso convocado por la Universidad de Murcia, y por supuesto, pretendo seguir dando clases de teatro a niños, jóvenes y adultos. Lo más cercano es un nuevo proyecto como actriz, pero de momento no se puede hablar. Así lo dicen los famosos... (Risas).