La urbanización en Cuatro Picos deberá respetar la mayor parte de la pinada

Urbanismo consigue que dos terceras partes de la zona verde pasen a manos municipales y evita la tala de árboles de gran porte y de 4 especies protegidas

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

La mayor parte de la pinada del paraje Cuatro Picos, en el barrio de La Concepción, se salvará de la tala previa a la urbanización de veintiocho viviendas. El Ayuntamiento de Cartagena ha conseguido que dos terceras partes de la superficie pasen a ser de titularidad pública y, además, ha impuesto a la empresa promotora la obligación de mantener en pie en su zona los árboles de gran porte y los arbustos especies protegidas.

Así lo aseguraron ayer a 'La Verdad' fuentes de la Concejalía de Urbanismo, que dirige la también alcaldesa Ana Belén Castejón. En respuesta a un comunicado del Grupo Municipal Unidas Podemos-IU-Equo, que exigió al Gobierno local la paralización del expediente urbanístico o «buscar otras alternativas con la empresa, como es la permuta» de suelo, Castejón destacó el esfuerzo realizado por su departamento en materia medioambiental.

«De toda la masa arbórea y forestal del plan parcial que hasta ahora era de titularidad privada, el Ayuntamiento ha conseguido que pasen a titularidad pública dos tercios. En el otro tercio, se protegen los árboles de gran porte y las especies protegidas, y se pierden algunos ejemplares jóvenes», explicaron en el Ayuntamiento. Y precisaron, respecto a los ejemplares de menor antigüedad, que no están protegidos ni por el planeamiento urbanístico vigente, que data de 1987, ni por la Red Natura 2000, por lo que «era imposible preservarlo sin incurrir» en un delito de prevaricación administrativa.

«Casos como este muestran la necesidad de aprobar un nuevo Plan General de Ordenación Urbana que tenga una mayor sensibilidad medioambiental. Y es voluntad del equipo de gobierno que el nuevo documento la tenga», indicaron en el gabinete de Castejón. La concejal recordó que las licencias de obra «son actos reglados» , pero que a pesar de la falta de protección del espacio donde se ubicará la urbanización el Consistorio tomó la iniciativa para preservar la pinada en todo lo posible.

Para ello, técnicos municipales «visitaron la parcela y detectaron especies arbóreas de gran porte susceptibles de proteger de una posible tala, así como especies autóctonas». A continuación, la Concejalía de Medio Ambiente solicitó un informe a la Dirección General de Medio Natural de la Comunidad Autónoma, «antes» de que Urbanismo otorgara el permiso de obras. Y la Comunidad recomendó proteger, es decir no talar ni trasplantar, dos manchas de la especie 'Aristolochia baetica' y ocho ejemplares de 'Lycium intricatum', una de 'Salsolapapillosa' y una de 'Osyns lanceolata'.

«Dicha recomendación se le ha impuesto al promotor como condición en la emisión de la licencia de obras», apuntaron en Urbanismo. Y agregaron que la Concejalía le exigió también «que el diseño de la urbanización fuera lo menos agresivo para el entorno, con alturas reducidas y separación a linderos suficiente, siempre dentro de los límites que la actual norma de planeamiento impone».