El urbanismo se estanca por el bloqueo del suelo

Dos coches se cruzan en la zona del Plan Parcial Rambla. / A. G. / AGM
Dos coches se cruzan en la zona del Plan Parcial Rambla. / A. G. / AGM

El casco urbano está rodeado de sectores difíciles de desarrollar, como el Plan Parcial Rambla, el Hondón, la Asomada y el de Zincsa

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Cuatro grandes bolsas de suelo que el Ayuntamiento incluyó en sus planes de desarrollo urbano en las últimas tres décadas, son, a día de hoy, eriales con residuos industriales soterrados, descampados que se llenan de escombros y basuras depositadas ilegalmente o zonas a medio urbanizar que se deterioran, se hunden y se llenan de matojos y de suciedad. Las características del Hondón y de los terrenos de Española del Zinc (Torreciega), al este; de las parcelas del CC.1.1 (La Asomada), hacia el norte; y de los solares del Plan Parcial Rambla, en la zona oeste, coartan las posibilidades de crecimiento urbano, en lugar de favorecerlas.

Las secuelas de la actividad industrial son el origen del problema para dar uso al Hondón y a los terrenos situados entre Torreciega y el Polígono Industrial Cabezo Beaza. En el primer caso, Potasas y Derivados dejó tras de sí, después del cierre a finales de 2001, una acumulación de metales pesados y de residuos que emiten radiactividad y sigue casi igual 17 años después.

Tras fracasar la propuesta de un gran Ensanche Este (cinco mil casas, grandes avenidas, un parque urbano junto a la actual estación y otro forestal, a varios kilómetros de distancia), la propuesta que cobra fuerza ahora, según un informe de la Universidad Politécnica de Cartagena, es construir un gran parque y un complejo con zonas deportivas que ocupe algo más de la mitad del sector. Allí irían a parar los residuos soterrados. El resto podría acoger viviendas.

Factores económicos, medioambientales y judiciales lastran el crecimiento por el este, por el norte y por el oeste

La falta de un plan urbano actualizado condiciona la capacidad municipal para reconducir la situación

El solar de la antigua factoría de Española de Zinc contienen balsas de residuos de la depuración del metal. La empresa dejó de funcionar hace una década, pero los planes de descontaminación, de recalificación del suelo como urbanizable residencial y de construcción de casas quedaron en meras especulaciones. Emasa, sociedad del empresario Tomás Olivo, compró los terrenos este año, pero sus intenciones todavía no han salido a la luz.

Emasa es, precisamente, la que impulsó hace veinte años el fallido Plan Parcial Rambla. Urbanizó el sector en el que están el Estadio Cartagonova y el Centro Comercial Eroski y en el que se construyó el Palacio de Deportes. Pero la justicia paró la promoción inmobiliaria prevista cuando la trama de calles ya había sido perfilada.

La Asomada (sectores CC.1.1 y C.C.1.2) también comenzó a ser urbanizada pero la promotora (Belop SL) quebró. Promociones Sierra Minera compró, en febrero de 2017, parte de ese sector, pero no ha trascendido ninguna decisión por su parte para reactivar la urbanización ni para proponer iniciativa inmobiliaria alguna.

La falta de un plan urbano actualizado (está en vigor el de 1987, tras la anulación del de 2012) contribuye al bloqueo de cualquier operación urbanística de calado en estas y en otras demarcaciones.