La UPCT mide el retablo marrajo con precisión y lo divulga con un juego

Imágenes del Jesús y de su retablo divulgadas por la UPCT. / LV
Imágenes del Jesús y de su retablo divulgadas por la UPCT. / LV

Un análisis mediante fotos y láser permite conocer mejor la forma del altar y utilizar esos datos en su conservación

LA VERDAD CARTAGENA

La Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) inaugura esta tarde en la Facultad de Ciencias de la Empresa (antiguo CIM) una exposición con los resultados de la documentación y análisis de dos retablos barrocos de la Diócesis, realizados por el grupo de investigación Thermal Analysis and Geomatics (TAG) que dirige la profesora de la Escuela de Arquitectura y Edificación Josefina García León.

La muestra enseñará las modelizaciones completas de los retablos de la iglesia de San Miguel, en Murcia, y de la Capilla Marraja de Cartagena, tanto de la parte arquitectónica como de la escultura, realizadas mediante metodologías no invasivas a través de fotogrametría digital y láser escáner.

García León explicó que este estudio y su metodología de trabajo ha permitido profundizar en el conocimiento y la mejora de la divulgación inclusiva de dichos retablos barrocos, así como posibilitar su correcta recuperación y conservación, en el caso de que fuese necesario.

La profesora apuntó que los retablos barrocos de la Diócesis tienen una gran riqueza patrimonial, pero «al mismo tiempo escasez de documentación gráfica precisa».

Junto con la modelización se presenta también un juego interactivo, que ha sido desarrollado y programado ex profeso para la divulgación de esta investigación, tomando como base el retablo de la Capilla Marraja, situada junto al templo de Santo Domingo.

El objetivo es explicar la colocación jerárquica y ordenada de la parte escultórica en el elemento arquitectónico y obtener una divulgación de este elemento patrimonial entre un público más amplio.

Los trabajos de esta investigación han sido realizados con financiación del Vicerrectorado de Investigación de la Politécnica de Cartagena y con la colaboración de investigadores de las universidades de Murcia y de Bolonia (Italia).