Trece edificios de Cartagena que acogen servicios públicos mejorarán su accesibilidad esta legislatura

Rampa metálica de acceso al Palacio Consistorial, que fue instalada en 2016 de forma temporal y se mantiene desde entonces. / antonio gil / agm
Rampa metálica de acceso al Palacio Consistorial, que fue instalada en 2016 de forma temporal y se mantiene desde entonces. / antonio gil / agm

Arroyo ultima un Plan de Discapacidad con itinerarios urbanos adaptados entre distintos inmuebles

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Trece edificios públicos considerados básicos por su representatividad, los servicios que prestan, los colectivos a los que acogen y la afluencia de público que reciben figurarán como prioritarios en el proyecto municipal para mejorar la accesibilidad urbana para discapacitados y personas con movilidad reducida. La vicealcaldesa, Noelia Arroyo, capitanea este programa en su condición de concejal del área de Bienestar Social. Tiene por delante hasta final de legislatura la tarea de aplicar la ordenanza aprobada en 2017. Diseñar itinerarios adaptados entre estas infraestructuras es la primera línea en la que trabaja, sin descuidar las mejoras que necesiten sus instalaciones para no discriminar a ningún ciudadano.

El listado de inmuebles todavía está por cerrar y la cifra es estimativa. Pero en él aparecen destacados el Palacio Consistorial, las Escuelas Graduadas y el edificio de la Seguridad Social, en el casco histórico, así como el Pabellón Central de Deportes, en el ensanche. En los dos primeros casos, se trata de inmuebles antiguos reformados, que fueron adaptados sobre la marcha a las nuevas normas sobre supresión de barreras arquitectónicas. El tercero está en una calle por cuyas aceras no resulta sencillo moverse con silla de ruedas. Y el cuarto es un inmueble que puede albergar a 2.000 personas, en todo tipo de eventos.

Áreas de actuación

Universalidad
Mejorar los accesos a edificios de gran afluencia e indudable utilidad pública, por los servicios que prestan, así como los más representativos del municipio. Creación de itinerarios entre ellos con más semáforos adaptados. Cartelería con pictogramas, tanto en la vía pública como en el interior de los inmuebles. Facilidades para el disfrute del ocio y el tiempo libre; ejemplo, las playas adaptadas
Servicios administrativos
Adopción de criterios de lectura rápida y fácil y acceso sencillo a trámites y documentación útil para todos. En especial para los folletos, instancias y formularios sobre servicios que necesitan los discapacitados y personas mayores y la información sobre cultura, deporte y ocio.
Empleo
Incidir en la inserción laboral de personas con discapacidad en la plantilla municipal y en la contratación de empresas de obras y servicios que se rijan por ese mismo criterio inclusivo.
Ayudar a los que ayudan
Promover programas de autoayuda para organizaciones, voluntarios y familiares que dedican su tiempo a ayudar a las personas discapacitadas y con movilidad reducida. Incentivar de esta forma su labor para que todo funcione.
Promoción
Organizar y promocionar campañas y eventos que visibilicen a las personas discapacitadas y ayuden a normalizar su papel en la sociedad

En un segundo término están infraestructuras modernas como el Hospital Santa Lucía. Los casos del Hospital del Rosell y del Edificio Foro de la Administración Regional también se mencionan en el informe provisional, como instalaciones a considerar. Hay otras infraestructuras por evaluar, como el Centro Cultural Ramón Alonso Luzzy y el Cine Central, que está pendiente de una reforma, así como el Palacio de Deportes, situado en una zona que todavía está por urbanizar.

Ordenanza actualizada

En el estudio preliminar de la accesibilidad urbana, los técnicos han detectado que «aunque la mayoría de esto complejos administrativos y de servicios son accesibles para personas con discapacidad, deben formar parte de itinerarios urbanos perfectamente adaptados».

La ordenanza de accesibilidad, aprobada hace 24 meses, establece infinidad de criterios de mejora urbana, pero no ha dispuesto de presupuesto para su aplicación. El gobierno en minoría de los últimos dos años no ha podido hacerlo. Noelia Arroyo sí contará en las cuentas de 2020 con fondos para empezar.

Aumentará el número de semáforos con alertas sonoras y de carteles de fácil comprensión

El Plan de Discapacidad aplicará la máxima incluida en la nueva normativa municipal de que todas las obras «deberán ceñirse» a los nuevos criterios y de que los edificios de uso publico más importantes serán sometidos a un «informe de evaluación». Si es «desfavorable», prevalecerá la obligación de realizar «obras de adaptación» o al menos, a aplicar los nuevos principios en cualquier reforma.

En la preparación del plan, denominado 'Cartagena para todos', han participado más de una veintena de colectivos, entre asociaciones y grupos políticos. Desde la vicealcaldía indicaron que su diseño todavía está abierto y que recibirá el visto bueno definitivo en pocas semanas.

La Milagrosa es modelo

Cinco áreas de actuación tienen cabida en este proyecto. La primera se refiere a la accesibilidad universal. En ese objetivo se tendrá también en cuenta la movilidad sostenible, con evaluación de los aparcamientos y de los servicios de transporte y las mejoras previstas en edificios.

En este epígrafe figura también la ampliación del número de semáforos sonoros y la adopción de cartelería con pictogramas que permitan identificar de un vistazo el lugar señalado. El edificio de La Milagrosa cuenta, desde hace más de un año, con este tipo de indicadores. Por eso, será un modelo a seguir. También se pretende promocionar esa adaptación en edificios privados como hoteles, cuya asociación local suscribió una declaración de intenciones al respecto.

Aceras y papeleras

Hay otros criterios incluidos en la ordenanza que han sido estudiados por los técnicos y que servirán de guía en este capítulo de la accesibilidad, para adaptar la vía pública, en especial en la zona peatonal. Entre estas actuaciones está reducir el impacto del firme que puede ser resbaladizo y de los imbornales de perfil acanalado (calles Carmen, Sagasta, Puertas de Murcia y Santa Florentina). También las dificultades que plantean los desniveles en el adoquín irregular (eje Serreta-Caridad-Gisbert). Asimismo, la normativa obliga a hacer lo posible por revertir la existencia de viales de uso mixto en los que el paso de los peatones por las aceras no está protegido por bolardos (Campos, Jara, Aire y Cañón). Las obras de nueva ejecución ya están reguladas por estas nuevas exigencias. Un ejemplo de su cumplimiento es la reforma realizada en la calle Beatas y en las arterias perpendiculares, con la colocación de pilonas para separar a peatones y vehículos. Esta nueva forma de planificar el entorno urbano no solo afectará a la acera y la calzada.

El diseño de las papeleras no podrá dificultar su uso. Se acabó hacerlas con embocadura estrecha y diseño minimalista, como las colocadas en las principales calles de la zona peatonal. En las reformas y en las sustituciones que se hagan, primará el criterio de que tengan boca grande y una capacidad adecuada.

Favorecer el disfrute del entorno en las mejores condiciones también es objetivo, con iniciativas como la mejora de la accesibilidad en playas y la aplicación de programas de baño asistido. Este verano, ya ha habido actuaciones piloto en La Azohía y Playa Honda, con la colaboración de Caixabank. Arroyo quiere llegar a más sitios en los próximos años.

Lectura rápida

Además de eliminar barreras físicas, el plan pretende simplificar el acceso a los servicios, a la documentación y a los trámites administrativos a personas con dificultades sensoriales y discapacidad intelectual. Por eso, se trabaja para aplicar formatos de lectura fácil en instancias y folletos, en especial de aquellas prestaciones que más pueden interesar a estas personas, como las referidas a ayuda y asistencia, cultura, ocio y deporte.

Habrá también un apartado específico para atender a las personas y colectivos que asisten a los discapacitados y les ayudan a superar esas barreras que el Ayuntamiento quiere derribar. Monitores, voluntarios, familiares y cuidadores, entre otros, serán incluidos en programas de motivación y de redes de colaboración. «Estas personas son un activo de gran valor social y debemos trabajar para aliviar la carga emocional de un trabajo que solo ellos pueden realizar de la mejor manera posible», explicó la vicealcaldesa.

El carácter integral del plan queda claro en el apartado referido al empleo. Las estrategias de inserción laboral tendrán un capítulo propio, con atención especial a los discapacitados intelectuales, que son los que más problemas pueden tener.

El Ayuntamiento dio, hace más de una década, el paso de incluir plazas para estas personas en sus ofertas de empleo público y pretende incidir todavía más en ello. Además, impulsará que los contratos de obras y servicios con empresas incluyan cláusulas inclusivas en este apartado.

La organización de eventos, certámenes y ciclos para visibilizar las necesidades de las personas con discapacidad forman el quinto apartado de atención preferente.