Talan por orden judicial en Santa Ana 33 árboles cuyas raíces afectan a viviendas

Restos de los árboles talados. / pedro martínez / agm
Restos de los árboles talados. / pedro martínez / agm

Una denuncia vecinal obliga al Ayuntamiento a cortar los ejemplares ribereños, para evitar que sigan dañando a las casas colindantes

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Una empresa contratada por el Ayuntamiento de Cartagena comenzó ayer a talar los treinta y tres árboles situados en la calle Nápoles del polígono residencial Santa Ana, desde la Avenida Venecia hasta el parque de los Exploradores. De este forma ejecuta la sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Cartagena, que le obliga a eliminar estos ejemplares, para evitar que sus raíces sigan dañando las casas que están a apenas dos metros de distancia. Un grupo de operarios se encargó ayer de cortarlos, hacerlos trozos y cargar los restos en dos camiones. Los tocones los dejaron, para que se sequen y sea mucho más fácil arrancarlos en próximas semanas.

La sentencia recoge que varios árboles han dañado una vivienda, una situación que puede extenderse a otras casas de la zona y continuar perjudicando las instalaciones de telefonía y electricidad. Por ello, el Juzgado instó al Ayuntamiento a buscar una solución inmediata «que frene el crecimiento de las raíces para que cesen, definitivamente, los daños y evitar futuros siniestros».

En este caso, al Consistorio se le planteaban dos opciones: talarlos o idear una fórmula, para que las raíces dejaran de entrar a las casas a través de la construcción de un muro de hormigón. Pero esta solución era inviable económicamente, por eso el Ayuntamiento optó por la más sencilla, la eliminación total. La sentencia indica que no cabe imponer recurso ordinario alguno.

El Consistorio declinó construir un muro de hormigón para separar la jardinera de los inmuebles

Grietas en las casas

Se trata de árboles ribereños (híbrido del chopo) cuyas raíces crecen a nivel de superficie, expandiéndose en busca de agua, como las de filtraciones de lluvia o incluso de alguna pequeña pérdida de una tubería. Los ejemplares se encuentran en unas jardineras, junto a una hilera de casas de planta baja. Sus raíces habían atravesado ya la acera, de casi un metro y medio de ancho, y habían llegado ya a algunas viviendas, provocando grietas en ellas.

El presidente de la Entidad de Conservación del Polígono, Cayetano García, cree que es una buena solución para evitar más problemas. Además, dijo que se da la circunstancia que el arbolado «estaba infestado por una especie de hongo desde hace varios años, por lo que estábamos valorando su sustitución».

El arbolado estaba afectado por un hongo, lo que había hecho valorar su eliminación

Una vez que los tocones sean arrancados, se volverán a replantar las jardineras con «otra especie menos dañinas», aseguró el concejal de Descentralización, Juan Pedro Torralba. «En cuanto tuvimos conocimiento de la sentencia, nos pusimos en contacto con los vecinos y vimos la mejor opción para acabar con este problema. Nuestros técnicos vieron que lo idóneo era talar», añadió.

Una situación similar, que también afectaba a los vecinos, se dio en 2014 en la calle Príncipe de Asturias. La tala tuvo lugar nada más concluir el verano de ese año. La caída de algunas ramas sobre la vía pública fue una llamada de atención. Una revisión exhaustiva de los árboles demostró que la mayoría estaban muy enfermos y débiles. El riesgo de más desprendimientos de vegetación era creciente y trasplantarlos no aumentaba las garantías de supervivencia. El dictamen de los técnicos fue que había que acabar con todos los ejemplares dañados.