Árboles seguros en Cartagena a las puertas del temporal

Trabajos de supervisión y poda de los ficus de la Plaza de San Francisco, durante la mañana de ayer./j. m. Rodríguez / agm
Trabajos de supervisión y poda de los ficus de la Plaza de San Francisco, durante la mañana de ayer. / j. m. Rodríguez / agm

Los jardineros sanean y aseguran ramas muy pesadas en los árboles de la Plaza de San Francisco y en el campus de Alfonso XIII

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Jardineros especializados en trabajos a gran altura iniciaron ayer la supervisión de dos de los tres ficus centenarios de la Plaza de San Francisco, a pocas horas del inicio de una alerta por gota fría. Ya sabían que no hay riesgo de desplome, pero el Ayuntamiento de Cartagena les encargó dicha tarea tras decidir que las revisiones que hacen cada año incluyan medidas para asegurarse de que ni siquiera un fuerte temporal como el que está previsto en las próximas horas puede derribar las ramas que estén debilitadas. Con esta inspección y la de un ejemplar en el campus de Alfonso XIII de la UPCT arranca un plan que abarca árboles de gran porte en cuatro zonas de mucho paso. Hay 13 más previstos en el casco urbano, en los próximos meses.

Los operarios del Servicio Municipal de Parques y Jardines prestan especial atención a los árboles incluidos en el catálogo de ejemplares considerados históricos. También actúan en los que, aparte de ser grandes, son propensos a enfermedades que los debilitan. Además de revisar ramas y despejar algunas de ellas, en esta ocasión colocarán sistemas de sustentación y dispositivos que mitiguen los efectos de cualquier caída.

Las labores de aseguramiento del enramado comenzaron en un ejemplar de considerables dimensiones que hay en el interior del recinto vallado del campus de la Universidad Politécnica (UPCT) en el Paseo de Alfonso XIII. El método usado allí se empleará en los demás. En primer lugar, se hace una inspección general estado de los árboles. Luego se revisa si la situación de su estructura es preocupante. Después, como ya se ha hecho en la Plaza de San Francisco, se elimina una pequeña parte del follaje, para conectar las ramas que van más cargadas con otras más estables, y así equilibrar pesos. Para ello, se usan unos cordajes que tienen entubado un corazón de acero, que aporta firmeza, con un exterior flexible para evitar rigideces contraproducentes en caso de desplome.

16
árboles longevos y de gran porte están indluidos en la revisión y en las labores de protección.
12.000
euros costará la operación en la Plaza de San Francisco. La revisión seguirá cuando haya más fondos.

Como medida adicional, hay listos una serie de pilares que serán colocados bajo troncos de los árboles en los que, previamente, se haya detectado una inclinación excesiva respecto a la vertical. Si se vienen abajo no se evitará la caída, pero se reducirá sus efectos destructores y, además, dará más tiempo a quienes pasen por debajo a huir para no resultar heridos. Un responsable municipal indicó que ya está decidido poner uno de estos elementos, fijado a una de las partes más voluminosas del ficus que está en la vertical del quiosco-bar y la terraza en la que hay decenas de mesas. Además, se ha tenido en cuenta que la afluencia de gente aumentará durante Carthagineses y Romanos.

Las obras contratadas para la Glorieta suponen unos 12.000 euros. Les seguirán, en la medida de las disponibilidades presupuestarias, otras con un procedimiento similar en la Plaza de España, donde hay también varios árboles de la misma especie y cuyo tamaño supera los veinte metros. El otro foco de atención será la zona ajardinada del paseo frente a los edificios de la Muralla del Mar. En todos los casos se trata de zonas por las que pasan muchas personas, a las que se quiere evitar cualquier riesgo.

«No hay por qué alarmarse»

Al ver cómo se prepara una poda de este tipo viene a la memoria la caída de un ficus enorme en la plaza de Santo Domingo de Murcia en junio 2017. Sin embargo, los responsables consultados por 'La Verdad' pidieron que no se siembre la alarma de forma injustificada. «Si hacemos estos trabajos es precisamente para evitar que se llegue a una situación extrema en la que los árboles estén tan mal que amenacen con venirse abajo», advirtió un técnico.

Al menos una vez al año se realiza una inspección de este tipo, como en septiembre de 2018. Por entonces, también hubo equipos trabajando en la Glorieta. Ahora, las tareas serán más exhaustivas.

El proyecto incluye ejemplares situados en la zona de la Muralla del Mar, en el entorno de la UPCT y en la Plaza de España

Pese a que no hay riesgo de caídas, los técnicos pondrán en la Glorieta un dispositivo que frena los desprendimientos

En Cartagena hay censados alrededor de 8.000 árboles en la vía pública. Uno de los principales problemas para su conservación es que esa tarea no figura en el contrato de cuidados de los jardines, que administra Actúa-Acciona. Así quedó de manifiesto cuando hubo que talar los que estaban enfermos y amenazaban con dejar caer sus ramas, en la calle Príncipe de Asturias, hace algunos años. También hubo que realizar podas de ramas en los que hay en Wssel de Guimbarda.

En la actualidad, peligra la continuidad de algunas de las palmeras que hay en la Plaza de la Merced. De hecho, la retirada de las más grandes es un requisito imprescindible previo a la remodelación que esa explanada tiene pendiente desde hace un lustro, para integrar los restos arqueológicos que fueron descubiertos.

Despejan de maleza los solares de la calle Morería Baja

No basta con poner flores y luces en las principales calles por las que pasarán los desfiles de Carthagineses y Romanos. El Ayuntamiento realizó ayer una limpieza integral de los solares de la calle Morería Baja, que está a un paso de la Puerta de Murcia y es paso frecuente de cartageneros y de turistas. Se trata de los terrenos que tiene puestos a la venta desde hace más de una década y que, en algunos casos, albergan restos arqueológicos de valor, como un aljibe y una escalera milenaria. Hacía meses que allí se acumulaban matojos y también residuos por la falta de mantenimiento continuo. Por otra parte, operarios del servicio municipal de aguas también inspeccionaron las principales fuentes del casco histórico, como la del Icue, la de la antigua Puerta de Madrid y también la de la Plaza de España.