Retrasos en proyectos y concursos aplazan los nuevos comedores de cuatro colegios

Instituto Los Molinos, con varias aulas prefabricadas instaladas en el patio. /Antonio Gil / AGM
Instituto Los Molinos, con varias aulas prefabricadas instaladas en el patio. / Antonio Gil / AGM

El del Gabriela Mistral podrá funcionar a final de este año, y los del José María Lapuerta, Vicente Ros y Feliciano Sánchez, ya en 2019

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

Los planes de la Consejería de Educación eran que, al menos, los comedores de los colegios José María Lapuerta, Gabriela Mistral (Los Dolores) y Feliciano Sánchez Saura (San Félix) comenzaran a funcionar a principios de este mismo curso, y el de Vicente Ros (Ciudad Jardín) a lo largo del primer trimestre. Pero las demoras en las tramitaciones administrativas y en los proyectos de obra retrasarán la apertura de estos servicios, con capacidad para 240 alumnos, algo que no ha gustado nada a los padres. Su puesta en marcha daría respuesta al aumento de la demanda entre los alumnos del segundo ciclo de Educación Infantil y Primaria.

Los proyectos para habilitar los espacios necesarios en cada uno de los edificios iban a ejecutarlos durante el verano, para así evitar molestias a los alumnos y profesores, según indicaron fuentes de la Comunidad Autónoma. Pero tan solo en uno de ellos, en el Gabriela Mistral, se ha llevado a cabo la obra necesaria. En ese caso, los albañiles han remodelado el salón de actos, de 177 metros cuadrados.

Los obreros han dividido la estancia, repintado las paredes, instalado la calefacción y sustituido las redes eléctricas y de saneamiento. La inversión ha sido de 37.200 euros y una vez que el comedor y la cocina sean amueblados y sea licitado el servicio, se abrirá para unos 70 alumnos. Será «a lo largo del primer trimestre del curso», aseguraron fuentes de la Consejería de Educación.

Más retrasados están los otros tres, sobre todo el de Vicente Ros. En ese caso, las obras consisten en cerrar el porche de entrada, para la creación de un comedor, una cocina y los servicios accesorios. El proyecto está en proceso de adjudicación de la obra, para lo que ya han presentado ofertas nueve empresas. Daría servicio a 80 alumnos de este centro y del Cuatro Santos.

Este caso es especial, ya que el proyecto fue de los primeros en ser aprobado por la Consejería, hace dos años. Pero los retrasos y la complicación de la obra ha ido alargando los plazos. El presidente de la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del centro, Francisco Conesa, está esperanzado en que «al final sea una realidad», pero «así ya llevamos tres años y siempre nos dicen los mismo, que lo van a abrir y después nunca lo hacen». Se quejó de que algunos padres necesitan este servicios para conciliar la vida laboral y familiar, «pero, de momento, nos es imposible».

En el Feliciano Sánchez Saura hay que remodelar la sala de psicomotricidad y, según fuentes de Educación, la Unidad Técnica de la Dirección General de Centros Educativos está pendiente de la contratación de los trabajos. La previsión es que inicien las obras a lo largo de este primer trimestre. En este caso, se aprovechará para sustituir la actual cubierta de fibrocemento por otra del tipo panel sándwich con aislamiento térmico. Además, el proyecto incluye la construcción de una escalera y una rampa para acceder desde el patio. Tras ello, será contratado el servicio de comedor, para que entre en funcionamiento en el segundo trimestre del año.

Enfado de los padres

«En verano vinieron los técnicos de la Consejería de Educación y nos dijeron que las obras comenzarían en breve, pero aún no hay nada. Muchos padres preguntan por el comedor y no les podemos decir nada. Están bastante enfadados», aseguró el jefe de estudios del colegio Feliciano Sánchez, Víctor Díaz.

Por su parte, en el José María Lapuerta la obra se llevará a cabo en el mismo espacio donde estuvo ubicado el comedor escolar con anterioridad y actualmente era usado por la Asociación de Padres y Madres de Alumnos. Ahora la Unidad Técnica de la Dirección General de Centros Educativos elabora una memoria y está pendiente de valorar la posibilitar la realizar los trabajos en el primer trimestre del curso escolar, para que entre en funcionamiento a lo largo del segundo.

Sin embargo, aún hay escuelas que solicitaron este servicio y que están a la espera de ver satisfechas sus reivindicaciones. Entre ellas está Mare Nostrum, ubicada en la calle Ribera de San Javier, entre el Cenit y la pista de atletismo.

La Consejería de Educación ya descartó el año pasado ofertar este servicio, por falta de un espacio adecuado, a pesar de que la Concejalía de Educación puso a su disposición la antigua casa del conserje. Entonces, los técnicos autonómicos descartaron la idea, porque se trataba de un lugar no acondicionado para cumplir con los requisitos de un comedor oficial. Cuando abran los cuatro previstos, en Cartagena habrá ya 23 centros educativos públicos con comedor, de los 36 existentes. Todos ellos atienden a 1.600 alumnos a diario, de los que 518 están becados.

Para solicitar plaza

Según fuentes de Educación, próximamente podrán solicitarse las plazas en esos colegios, así como las ayudas que se destinan cada año a las familias para hacer más fácil la conciliación laboral y familiar. El porcentaje de centros con este servicio en Cartagena es superior al 60%, un dato muy similar al que tienen otras ciudades grandes de la Región, como Murcia y Lorca.

Tres nuevas aulas prefabricadas en dos escuelas y un instituto

Dos colegios de Educación Infantil y Primaria, el San Cristóbal de Los Dolores y el Santa Florentina de La Palma, así como el instituto Los Molinos, tendrán este año nuevas aulas prefabricadas instaladas por la Consejería de Educación, para suplir la falta de espacio en esos centros. En total son seis escuelas y un centro de Secundaria los que empezarán el nuevo curso con barracones. Habrá 17, el número más alto de toda la Región. Le sigue Murcia con ocho y Los Alcázares con cinco.

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