La respuesta está en el viento

Jorge Cortina Martínez, con el libro 'Dominando el viento', frente a un molino, en Torre Pacheco. / Javier Lorente
Jorge Cortina Martínez, con el libro 'Dominando el viento', frente a un molino, en Torre Pacheco. / Javier Lorente

JOSÉ SÁNCHEZ CONESA

Dentro de los actos de la XVIII Fiesta de los Molinos de Viento de Torre Pacheco, que organiza la Asociación de amigos de los molinos, presidida por Manuel Mateo, fue presentado el libro 'Dominando el viento. Evolución de la tecnología eólica en España' (2019). Sus autores son ocho especialistas, dirigidos por Jorge Cortina Martínez (1953), un cartagenero del poblado de Escombreras, que salió de nuestra ciudad hace muchos años, para convertirse en economista por la Universidad Autónoma de Barcelona.

Jorge ha llegado a ser director general de Planificación Energética del Ministerio de Industria y Energía y director general internacional de Gamesa, empresa líder en energías renovables. En la actualidad es presidente y consejero delegado de Anemos Global, un negocio orientado a servicios de consultoría, asistencia estratégica y asesoramiento técnico, del sector de la energía. Es la entidad que edita la publicación. Cortina, a quien debemos textos fundamentales sobre la economía comarcal, fue nombrado Molinero de Honor en un acto que contó, entre otros, con miembros de las asociaciones culturales Los Modernistas de Cartagena de Levante y la Liga Rural.

Los mayores expertos españoles en energías renovables, limpias y sostenibles desarrollan un trabajo, reunido en más de trescientas páginas, que nos descubre no solo el presente de la tecnología eólica, sino también su pasado. También habla del previsible papel que seguirá desempeñando la energía del viento en la economía del futuro.

Jorge Cortina: «La restauración de los molinos de Monte Sacro, San Javier y San Pedro incumplen la ley»

Recomendamos este bello libro, por la calidad de sus imágenes y el largo recorrido que realiza, desde el origen de los primeros molinos y los nombres de los vientos que los impulsaban. Relata cómo se relacionaban con ellos griegos, romanos y otros pueblos antiguos.

Avanzando en sus páginas, descubrimos, además, que España ha sido siempre una potencia para moler el grano y bombear el agua. Algunos de estos hermosos artefactos, en sus diversas y curiosas tipologías, pueden verse aún en Canarias, Baleares, Cartagena, Castilla La Mancha y otros lugares.

Quedaron en desuso, pero hubo que esperar a bien entrado el siglo XX y a las dos grandes crisis del petróleo de los años 70, para que volviéramos a poner los ojos en el viento, comenzando a dar los pasos para que la energía eólica fuera ganando fuerza hasta convertirse en lo que es hoy: una de las principales tecnologías usadas en el mundo para generar electricidad de forma limpia. Todo ello merced a los gigantescos aerogeneradores, la versión moderna de los viejos molinos.

El libro se adentra en esta historia de éxito, en la que España ha desempeñado y desempeña un papel destacado. Lo hace de la mano de ocho especialistas con larga trayectoria en el sector, que describen, con profusión de detalles, cómo se ha ido dominando el viento. Todo ello acompañado de numerosas ilustraciones e imágenes que hacen más fácil y atractiva la lectura de esta auténtica enciclopedia de la energía eólica.

Bien de Interés Cultural

Tras el acto en sí, mantuvimos una conversación. En opinión de Cortina Martínez, la restauración o rehabilitación reciente de los molinos de viento del Monte Sacro y de las llevadas a cabo en San Javier y San Pedro del Pinatar incumplen la Ley 4/2007, de 16 de marzo, de Patrimonio Cultural de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, que los declara Bien de Interés Cultural (BIC); y que, por tanto, tienen que cumplir unas normas emanadas de la propia Comunidad Autónoma.

Además, el libro 'Molinos de viento en la Región de Murcia. Tipología, criterios y pautas de intervención' (2008), editado por la Dirección General de Bienes Culturales de la Comunidad, expresa y ordena claramente en varios capítulos que «... los palos se encastran en el eje... los dos palos de cada par se enfrentan en la unión, a modo de dos radios que conforman el diámetro de una circunferencia. Los cuatro pares se colocan uno a continuación del otro, etc...» (pág. 53 y 54). La disposición de los palos de madera en el eje se da siempre en pares de cuatro o excepcionalmente de cinco.

No vale argumentar que cuando el eje del molino es de fundición, los palos de madera se encastran en una corona de hierro en un solo plano, como ha sucedido en las rehabilitaciones efectuadas por un arquitecto, con el visto bueno de la Comunidad y de los ayuntamientos implicados.

Puede verse también la página 124 y sobre todo la página 128 de dicha publicación, cuando habla expresamente de que «los palos se localizan en el extremo del eje, por pares, hasta un total de ocho o diez». Algunas de las personas asistentes al acto, profesores universitarios y arquitectos, subrayaban en conversaciones informales que debería repensarse actuaciones futuras y rehacer las rehabilitaciones recientes de los molinos de viento cartageneros.

Concluyo con la prometedora dedicatoria que me escribió en el ejemplar de 'Dominado el viento' que tengo conmigo: «La respuesta al cambio climático (también) está en el viento...».