Los quioscos del Puerto siguen sin uso 20 meses después de quitarlos

El quiosco del parque junto a Sebastián Feringán. / a. gil / agm
El quiosco del parque junto a Sebastián Feringán. / a. gil / agm

Solo hay uno, con una valla alrededor, en el parque junto al Palacio de Deportes; el resto están almacenados en depósitos municipales

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

El armazón metálico colocado sobre una torta de hormigón y delimitado por vallas de obra, en el parque que hay junto al Palacio de Deportes, es el único resto que hay a la vista, hoy en día, del proyecto de distribuir los quioscos que fueron desmantelados en el Paseo del Muelle de la Dársena de Cartagena en 2017 por diversas zonas del municipio para abrir allí bares y restaurantes. El concejal de Infraestructuras, Juan Pedro Torralba, informó de que los otros cuatro aguardan en uno de los depósitos municipales el momento en el que se pueda recuperar ese proyecto.

Los quioscos tenían asignados ya los lugares en los que debían estar, según el diseño que hizo José López, hace dos años, como alcalde y concejal de Infraestructuras. Además del mencionado, situado junto a a la Avenida Sebastián Feringán, uno debía quedar situado junto al emplazamiento del mercadillo semanal de Barrio Peral, otro iría en el parque de San Ginés, situado junto al edificio de la UNED, uno más sería colocado en el Parque de la Rosa y el último, presidiría la plaza frente a la Escuela de Música de Pozo Estrecho. Pero ni el líder de MC Cartagena coronó este proyecto, antes de dejar el puesto, primero, y el ejecutivo, después, ni su sucesora, Ana Belén Castejón (PSOE), lo ha llevado a buen puerto, a continuación.

Cuando hace tres años Pilar Barreiro (PP) abandonó la alcaldía, ya dejó previstas algunas medidas para dotar de establecimientos de hostelería varias zonas de esparcimiento de la ciudad. Cumplió con ello en el caso del Parque del Molinete, que tiene uno en la cima del cerro. Pero acabó su mandato sin poder instalar el que se había previsto en la Plaza de España, recién remodelada. La glorieta mantiene en activo los juegos para niños renovados entonces, pero carece de un establecimiento para hacerles la estancia más agradable tanto a ellos como a sus padres. El bulevar central de la Alameda es otro lugar que no ha sido aprovechado nunca para eso.

Después de llegar a la alcaldía, en 2015, José López llegó a un acuerdo con la Autoridad Portuaria, que parecía propicio para profundizar en esa dirección. Se quedó con los materiales desmontados en el Muelle y los llevó a un almacén municipal. Cuando concluyó la construcción del parque junto al Palacio de Deportes, montó la estructura metálica que sigue allí. Pero no fue más lejos. La gestión no salió a concesión y el resto de los lugares escogidos siguen sin los quioscos que les fueron asignados.