Protestas en Torreciega por el «peligro» en la parcela de Zinsa

Un grupo de vecinos, con mascarillas, frente a las antiguas instalaciones de Española del Zinc. / lv
Un grupo de vecinos, con mascarillas, frente a las antiguas instalaciones de Española del Zinc. / lv

Los vecinos exigen a la Comunidad el vallado de la antigua zona industrial, tras el reciente incendio en la pinada, e impulsar la descontaminación

José Alberto González
JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ

El reciente incendio parcial de la pinada que hay en la antigua parcela de Española del Zinc (Zinsa) en Torreciega, así como la denuncia del científico José Matías Peñas sobre la muerte de al menos ochenta pájaros en las balsas de residuos de la zona, han hecho «reavivar enérgicamente las quejas vecinales y han despertado una alarma en el vecindario, por el riesgo que supone vivir en áreas próximas a residuos tóxicos y peligrosos de origen industrial».

Así lo destacó ayer el presidente de la asociación de vecinos de este barrio de Cartagena, Teodosio Romero, para quien «resulta llamativo ver cómo el único emplazamiento de la finca» que en apariencia no está contaminado por la actividad de la antigua fábrica «ha sido posiblemente incendiado de manera premeditada».

Peticiones

Muro
Instalación de un vallado perimetral en la parcela.
Descontaminación
Restauración ambiental de los terrenos.
Canalización
Encauzar el agua de lluvia, para evitar arrastres al barrio, el Hondón y el puerto.
Aire
Medición de partículas.

El colectivo de residentes ha vuelto a pedir públicamente que la Comunidad Autónoma lleve hasta sus últimas consecuencias la declaración de los suelos como contaminados, aprobada hace más de una década por la propia administración regional. Entre otras cosas, reclaman el vallado de la finca, para evitar el paso de personas y animales, como hicieron de forma reciente el Ayuntamiento y la empresa Ercros en los cercanos suelos de El Hondón. Los vecinos también exigen la restauración ambiental de los suelos, cuyas balsas sufrieron un incendio en agosto de 2010 y donde parte de las lonas de contención de lodos han sido robadas.

La asociación vecinal y la Plataforma de Afectados por Metales Pesados de Cartagena tiene previsto ponerse en contacto, de nuevo, con la empresa Emasa. Esta mercantil, propiedad del conocido promotor Tomás Olivo, compró la antigua finca de Zinsa en una subasta judicial. Sin embargo, aún no la ha inscrito a su nombre, porque Iberdrola reclama una deuda de 4 millones de euros dejada por la factoría.

La Comunidad anunció hace unos días que se iba a dirigir al juzgado, para aclarar de quién es el suelo: de Olivo o del administrador concursal de Quorum, la promotora inmobiliaria que compró los terrenos a Zinsa. El departamento que dirige, en funciones, Javier Celdrán, indicó que, si no hay avances en los plazos marcados por la laye, asumirá la ejecución subsidiaria del vallado y del estudio ambiental de riesgos.

Hacia El Hondón y el puerto

Los residentes, que el sábado pasado reunieron a medio centenar de personas en un recorrido por la parcela, instan a la Comunidad a poner estaciones medidoras de la calidad del aire y al Ayuntamiento, a encauzar las aguas de escorrentía. Estas arrastran hasta las calles y las casas residuos tóxicos y peligrosos cuando hay lluvias fuertes. Ese material cruza luego El Hondón y acaba en las aguas del puerto.

Entre tanto, los vecinos se movilizarán cada dos martes, a partir del 25 de junio. Recorrerán el tramo que une el puente de Torreciega y la entrada a las instalaciones industriales, como señal de protesta.