Los promotores del grastromercado del Muelle logran licencia para iniciar las obras

Edificio de la Cámara de Comercio, que será convertido en un gastromercado. / pablo sánchez / agm
Edificio de la Cámara de Comercio, que será convertido en un gastromercado. / pablo sánchez / agm

La reforma de la todavía sede de la Cámara de Comercio depende ahora del traslado de la corporación a su vivero de empresas, en Castellini

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Luz verde municipal al gastromercado del Muelle. La Concejalía de Urbanismo otorgó ayer la licencia de obras al proyecto para la construcción de un restaurante, con varios ambientes y tiendas de venta de productos, en el edificio que aún ocupa la Cámara de Comercio, Industria y Navegación, en la explanada portuaria de Alfonso XII.

Este negocio está proyectado por una sociedad formada por el Grupo Diego Zamora SA (Licor 43) y la compañía RYA Residencias SL. Su previsión es transformar el edificio para facilitar la instalación de 20 puestos de restauración, un centro de interpretación del café asiático, una terraza 'chill out', una zona de formación en hostelería y coctelería, así como una sala multiusos. La inversión prevista es de 2,2 millones de euros, que generarán cerca de 70 puestos de trabajo directos. Está previsto que pueda abrir sus puertas en un año, aproximadamente, desde el inicio de la reforma del edificio.

La concesión de la licencia de obras se venía demorando desde el pasado mes de junio, debido a la necesidad de una autorización de la Dirección General de Cultura. El informe positivo de ese departamento de la Comunidad Autónoma era necesario por encontrarse el edificio en el entorno de la Muralla de Carlos III, que está declarada Bien de Interés Cultural (BIC).

Cada uno de los veinte puestos de restauración, especializado en un tipo de cocina distinta entre sí, se abrirá al exterior, lo que también contribuirá a dar mayor dinamismo comercial y de ocio al Muelle. Sus promotores tienen en cuenta que el puerto es la entrada a la ciudad cada año para más de doscientos mil turistas que viajan en cruceros. Por eso dispondrá de un centro de interpretación del café asiático, así como de una sala multiusos.

La parte central del edificio, de unos mil metros cuadrados de superficie, quedará reservada para que los clientes puedan sentarse a comer en diferentes ambientes (mesas, taburetes y sillones) las tapas, platos tradicionales y postres típicos adquiridos en los bares. También habrá puestos especializados en coctelería, aperitivos, sobremesas y copas. Fuera habrá una gran terraza de otros mil metros cuadrados, también con distintos ambientes.

La azotea del inmueble será habilitada como terraza semicubierta de forma similar a la del restaurante de El Batel. Una parte será cerrada como sala multiusos. El resto será equipado con barras y zona para que los clientes puedan disfrutar de las vistas al mar.

Retraso en el cambio

La alcaldesa, Ana Belén Castejón, aseguró que la empresa ya puede comenzar las obras con la licencia concedida. «Este proyecto es muy importante para Cartagena porque va a dinamizar el entorno portuario. Me comprometí con los empresarios a que tendrían la licencia en el último trimestre del año y así ha sido», dijo la regidora.

No obstante, para iniciar las obras primero será necesario que la Cámara de Comercio traslade todos sus servicios a la planta baja de su vivero de empresas, en la Plaza Castellini. Esa operación también acumula retrasos, ya que la corporación tenía previsto alquilar una planta baja contigua a ese edificio y con acceso por la calle Conducto, pero ha dado marcha atrás por un problema entre propietarios.