Pedro María Ferrández: «Todo procesionista tiene un pregón en la cabeza y en su corazón»

Pedro María Ferrández./Antonio Gil/ AGM
Pedro María Ferrández. / Antonio Gil/ AGM

«Aún no he pensado cómo lo enfocaré, pero me acordaré de mi padre y mi mujer, ambos fallecidos, y de aquellos que nos han precedido», afirma el pregonero de Semana Santa

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Pedro María Ferrández (Cartagena, 1962), confiesa que nunca se planteó ser elegido pregonero de la Semana Santa de Cartagena, porque «soy un marrajo de base» y mi «función es ser procesionista». A sus 57 años, no recuerda que haya dejado ningún año sin salir desde que comenzó a desfilar siendo un niño, ni siquiera cuando se fue de viaje de estudios. Entonces, cogió varios autobuses y trenes y se vino desde Lisboa (Portugal) para salir con la Dolorosa. Es comisario de la Cofradía Marraja y su cronista. Proviene de una familia con larga trayectoria cofrade. Su padre fue hermano mayor y su madre, Nazarena Mayor.

- ¿Cómo ha recibido la designación?

- Con mucha sorpresa. Cuando me llamó la alcaldesa no pensaba que era para esto. Cuando me lo dijo quedé en 'shock', casi paralizado. Sé que todo procesionista tiene un pregón en su cabeza y en su corazón, pero yo no.

- ¿Cómo afronta la preparación del pregón?

- Aún no sé cómo enfocarlo, pero lo afronto con mucha responsabilidad. Aún no me ha dado tiempo a pensar en él, pero seguro que irá surgiendo poco a poco. Estoy feliz y me siento muy orgulloso de recibir este nombramiento.

- ¿De quién se acordará?

- Sin duda de mi padre, que falleció el pasado año. Él fue un gran procesionista y eso nos lo inculcó a toda la familia. También de mi mujer fallecida y de aquellos que nos han precedido.

- Hay agrupaciones que lo están pasando mal por la falta de miembros. ¿Qué hay que hacer para ganarse a los jóvenes?

- El armazón de la Semana Santa era el casco antiguo, donde antes residían muchos vecinos, que vivían muy de cerca las procesiones. Ahora eso se ha perdido. También influye que hay una crisis de fe y eso se nota en los jóvenes.

- ¿Ve necesario hacer más promoción de la Semana Santa?

- La función de las cofradías es sacar las procesiones a la calle, cuidarlas y preservarlas, que ya es bastante. Creo que lo relevante para nosotros es el significado religioso que tiene este momento. El resto es responsabilidad del Ayuntamiento. Nosotros las tenemos que promocionar desde el punto de vista religioso y otros, desde el punto de vista cultura y turístico.

- Pero llegados los días de pasión, apenas tienen hueco en medios nacionales.

- Pero ni siquiera las de Murcia ni Lorca. En los canales de televisión siempre pasa igual, casi nos ignoran. Pasa como con la información del tiempo, pasan de Valencia a Andalucía, sin apenas mencionarnos. Al final, quien la tiene que promocionar es el Ayuntamiento.

- Las procesiones, ¿tienen futuro?

- En mayor o menor medida lo tienen y mientras haya religiosidad, también.