La procesión de la Inmaculada reúne a 300 personas en el Barrio de la Concepción

Salida de la imagen de la Virgen, en la procesión. / Antonio Gil / AGM
Salida de la imagen de la Virgen, en la procesión. / Antonio Gil / AGM

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Alrededor de 300 personas asistieron ayer a la salida de la procesión de la Inmaculada en la parroqua del Barrio de la Concepción. Como es tradicional, en la jornada de sábado de las fiestas patronales, los fieles sacan a hombros la imagen desde la iglesia. Primero salieron las manolas, portando cirios. En el exterior esperaba la Banda de Cornetas y Tambores del Mar Menor. Tras sacar a hombros la imagen, la comitiva precedida por el estandarte, con los músicos detrás y la Virgen, a continuación hizo un recorrido por las calles del pueblo, entre muestras de admiración y fe por parte de quienes la vieron pasar. Al final iban las manolas con las velas.

La procesión culminó una jornada en la que la fiesta madrugó. A las ocho y cuarto de la mañana tuvo lugar la diana floreada, que comenzó en la barriada Virgen del Romero y llegó al local de la asociación de vecinos. A las once se celebró una ofrenda floral y de alimentos. Y a las dos y media hubo una paellla de la que pudieron disfrutar las 400 personas que previamente habían reservado un tique de comida.