La primera misa del obispo Chico, en la Caridad

El obispo auxiliar Sebastián Chico llega a la Caridad./Antonio Gil / AGM
El obispo auxiliar Sebastián Chico llega a la Caridad. / Antonio Gil / AGM

El religioso ceheginero, párroco en Santa Lucía varios años, fue arropado por feligreses de todas las parroquias

LA VERDADMurcia

El nuevo obispo auxiliar de Cartagena, Sebastián Chico, ofició este lunes en la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad la primera misa tras su ordenación, el sábado en Murcia. El religioso ceheginero, párroco en Santa Lucía varios años, fue arropado por feligreses de todas las parroquias y recibido con aplausos por los sacerdotes que le esperaban en el exterior del templo. En el atrio realizó un acto penitencial, besando el crucifijo y santiguándose con el agua bendita, con la que asperjó después a fieles y sacerdotes. Antes de la celebración, el obispo oró ante la imagen de la patrona de todos los cartageneros.

El obispo auxiliar presidió la celebración acompañado por el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca; el Arzobispo emérito de Burgos, monseñor Francisco Gil; y el obispo de Idiofa (República del Congo), monseñor José Mocco. Durante la homilía recordó sus años de ministerio sacerdotal en las parroquias de Los Mateos y de Santa Lucía. «Aquí me estreno como Obispo auxiliar, estoy gozoso porque siento a esta como mi tierra… Cuántas veces, como un cartagenero más, me he sentado en esos bancos para orar ante María», dijo Sebastián Chico.

Fue decisión del obispo auxiliar que su ordenación episcopal se realizara en la víspera de la fiesta del Buen Pastor. En Cartagena recordó que Jesucristo es el Buen Pastor que «da la vida por sus ovejas, que nadie se sienta fuera de este redil, nadie». El día que se hizo pública la noticia de su nombramiento por el Papa Francisco, monseñor Chico manifestó que el principal objetivo de su episcopado será ser «un hombre de esperanza». Este domingo, en la celebración de la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, precisó un segundo objetivo: «estar cerca de los sacerdotes y de los jóvenes para que descubran su vocación al plan divino».

El obispo auxiliar quiso aprovechar su visita a Cartagena para renovar su consagración a María, ante la Virgen de la Caridad. Antes de finalizar la celebración, Lorca Planes se dirigió a los cartageneros y pidió a Dios que bendijera a su auxiliar y le diera «un alma disponible, para ser como Cartagena, un puerto abierto a todas las personas».

El vicario de Cartagena, José Abellán, dio la bienvenida a la ciudad al nuevo obispo auxiliar y le hizo entrega de dos regalos: un cuadro de la Caridad y una cruz pectoral con el corazón de María traspasado por siete puñales. «Aquí estoy para serviros», dijo el obispo auxiliar, agradeciendo ambos regalos. Al finalizar la celebración, los cartageneros saludaron al nuevo obispo y le felicitaron por su cumpleaños cantando.