La presión de los padres obliga a Educación a reabrir la segunda aula del Fernando Garrido

Padres del colegio Fernando Garrido, durante la protesta de ayer frente al centro. / j. m. Rodríguez / agm
Padres del colegio Fernando Garrido, durante la protesta de ayer frente al centro. / j. m. Rodríguez / agm

La Comunidad alega ahora que un estudio demográfico recomienda mantener la segunda clase de Primero de Infantil

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Las presiones de los padres del colegio Fernando Garrido de Canteras han tenido sus resultados. La Consejería de Educación ha tenido que dar marcha atrás en su intención de cerrar una de las dos aulas de Primero de Infantil, tras recibir las quejas de la Asociación de Padres de Alumnos (APA) y evaluar los resultados de un estudio demográfico realizado por técnicos de la Comunidad Autónoma, que demuestra la necesidad de mantener la clase.

Los padres recibieron ayer la noticia, horas antes de la celebración de una protesta frente a la puerta principal del centro educativo. Pese a ello decidieron mantener la concentración, «para hacer llegar a todos la notificación», explicó a este diario la tesorera del APA, Raquel Pastor. Fue la concejal electa del PP, Noelia Arroyo, la que se encargó de transmitirles, personalmente, la decisión de la Consejería de Educación. «Desde que tuve conocimiento de este problema me puse a trabajar para evitar el cierre del aula», explicó la edil.

Batería de quejas

La dirección del colegio recibió también la notificación. En ella, la directora General de Planificación Educativa y Recursos Humanos, Juana Mulero, anuncia que una vez «estudiadas las necesidades de escolarización de la zona y teniendo en cuenta los datos del Servicio de Planificación, Primero de Infantil tiene que tener dos aulas». Una carta similar, pero indicando la supresión de una de las clases de ese ciclo educativo, la recibieron el pasado 22 de abril. Esta decisión derivó en una batería de quejas por parte de los padres en forma de cartas.

La APA recrimina que no han sido admitidos tres niños con problemas de aprendizaje

Con ellas, mostraron su enfado por la supresión del aula «antes de que concluyera el plazo de adjudicación, lo que impide la matriculación de los alumnos que solicitaron plaza en segunda opción». Según los padres, esta situación supuso un aumento significativo de las matrículas y el mantenimiento del aula en años anteriores. Además, indicaron en la carta, que «antes era usual la incorporación de más niños a lo largo del curso».

Además, critican que tres alumnos no han sido admitidos, pese a vivir en la localidad, algo que en su opinión «menoscaba el derecho de los padres a elegir centro escolar». Uno de ellos, denuncian, tiene problemas motóricos. Y destacan que el Fernando Garrido es un centro preferente de alumnos con esos problemas.