El precio de la patata se duplica por la alta demanda de países europeos

Una cuadrilla de jornaleros recoge patatas en un bancal de la localidad de Los Beatos. / antonio gil / agm
Una cuadrilla de jornaleros recoge patatas en un bancal de la localidad de Los Beatos. / antonio gil / agm

Los agricultores reciben por cada kilo 0,40 euros, mientras que el coste en tiendas y supermercados ya alcanza los 1,40 euros

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Salvador Mellinas, un agricultor de 59 años de El Algar, está en plena campaña de recogida de la patata. Es una de las épocas del año más importantes para él y su veintena de jornaleros, que desde hace un par de semanas se afanan en llenar grandes sacos, que por medio de tractores son cargados en camiones frigoríficos para partir rumbo a Europa. Espera resarcirse de los nefastos resultados de la temporada de invierno, al menos en parte, debido a los buenos precios que alcanza estos días ese producto. Como él decenas de empresarios agrícolas del Campo de Cartagena están inmersos, desde finales del mes pasado, en la recogida de este tubérculo, que ahora se cotiza al doble que el pasado año, por la escasez de producción en Francia y la alta demanda en países europeos.

Las de Mellinas llegan hasta Escandinavia. Lo sabe porque él, como el resto de productores de la comarca, trabaja por pedidos. «Cuando tenemos uno llamamos a los trabajadores, lo preparamos todo y desde el mismo bancal, a través de camiones, llega directamente al cliente, ahora, la mayoría de ellos, de Europa», comentó. Al igual que en la recolección, siembra según las necesidades de sus compradores, ya que «al tener el certificado de calidad tenemos muy controlada la producción. Por eso, tenemos que alternarla con otros productos».

Si en 2018 un kilo se pagaba en las cooperativas a entre 15 y 20 céntimos, ahora llega a los 40 e incluso a los 45, según los datos aportados ayer por el presidente de la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) de Cartagena, Vicente Carrión. Este precio varia considerablemente en las tiendas y grandes superficies del municipio, donde un kilo está marcado a precios que oscilan entre los 90 céntimos y los 1,45 euros, dependiendo de la variedad.

Los empresarios agrícolas comienzan a tener problemas para encontrar jornaleros

El Campo de Cartagena cultiva 4.500 hectáreas de patata, de las que salen 170.000 toneladas al año. De esa superficie, son extraídas de las variedades extratempranas, temprana, de media estación y tardía.

Este año, el producto tiene una «calidad excepcional», según Carrión, debido principalmente a que «estamos teniendo una temporada con buen tiempo y con ausencia de plagas, en especial la de hongos, el principal enemigo de este producto».

Sin conservantes

Carrión recordó que, al contrario de la patata vieja, la que se produce en Cartagena no necesita ningún tipo de conservante ni tratamiento. «Se saca directamente del campo y se pone a la venta en los supermercados. Eso permite a los consumidores disponer de un producto de altísima calidad que deberían demandar en sus comercios habituales para que lo incorporen en sus catálogos y estanterías», añadió.

La zona del Campo de Cartagena es una de las áreas de producción de este tubérculo más importantes de España y Europa. El que se haya disparado el precio este año se debe a que la importación de la patata vieja de Francia, la llamada «patata lavada», que tanto «daño» hace cada verano a los agricultores, ha descendido en picado por la escasez en los campos galos. Algo similar ha ocurrido con la andaluza, pero en este caso se debe a que las lluvias han retrasado su recolección, algo de lo que se están aprovechando los empresarios de la comarca. También ha influido el que la de Cartagena sea más temprana que el resto.

Para hacer frente a la recolección, la mayoría de los empresarios agrícolas echan mano de empresas de trabajo temporal para contratar a sus jornaleros. Según datos de COAG, durante esta temporada, en el Campo de Cartagena, se emplean en esta labor a alrededor de 800 personas. Se trata de cuadrillas de jornaleros que van rotando de bancal en bancal, según las necesidades de los empresarios. Hay agricultores que confiesan que por estas fechas, cuando más trabajo hay en el campo, se les hace complicado encontrar a trabajadores que quieran emplearse. Pese a ello, el número de parados en este sector se mantiene estable este año, entre 600 y 700 personas.

Cultivo del melón

Junto a las patatas, en el campo ya se puede ver grandes extensiones de melonares, cuya temporada de recogida comenzará a finales de este mes. La mayoría de los cultivos ya están creciendo, aunque aún se dan casos en los que la siembra todavía no ha concluido. Según los datos de COAG, el comienzo de la temporada de este producto «no está siendo como esperaban, ya que no está alcanzando precios razonables», contó Vicente Carrión. Esperan que cambie la situación de los mercados y pueda ser un verano para recordar.

Comienzan a sembrar bancales con chumberas

Agricultores del Campo de Cartagena han comenzado a cultivar de manera comercial la especie conocida como palera o chumbera, un cactus originario de México, extendida por gran parte del sureste español y que forma parte del paisaje mediterráneo. El sindicato agrario COAG considera que el cultivo de la chumbera, del que salen los frutos llamados higos de pala, podría constituir una buena alternativa para la economía de los agricultores, al alcanzar sus frutos altos precios en el mercado. Además, indicaron que es una planta de la que se pueden obtener una gran diversidad de productos y resiste la falta de caudales, además de que se adapta perfectamente a la sequía. Su presencia en los campos de la comarca es aún muy baja y se da por la desaparición de la mayoría de palas que había en los bordes de los bancales, debido a un hongo que ha arrasado con esta variedad. Ahora se pueden ver ya plantados en hilera en campos de la zona de La Puebla.