El plan regional para mejorar la movilidad en Escombreras lleva siete años de retraso

Panorámica del Valle de Escombreras./Pablo Sánchez/ AGM
Panorámica del Valle de Escombreras. / Pablo Sánchez/ AGM

Los vecinos de Alumbres exigen retomarlo para aumentar la seguridad con la habilitación de más caminos de evacuación para ellos y los obreros

Antonio López
ANTONIO LÓPEZCartagena

Siete años. Ese es el tiempo que lleva de retraso la aplicación del plan diseñado por la Comunidad Autónoma y presentado a bombo y platillo por el entonces consejero de Obras Públicas y Ordenación del Territorio, José Ballesta, para mejorar la movilidad en el Valle de Escombreras. El objetivo era aumentar la seguridad de los trabajadores y de los vecinos de Alumbres, en caso de una emergencia, como la ocurrida el pasado martes en la refinería de Repsol, por una avería que causó una fuga de vapor, azufre e hidrocarburos. En 2011, el consejero confesó que si hubiera un accidente y fuera necesario evacuar la zona, se tardaría alrededor de dos horas en sacar a todos los trabajadores, debido a la escasez de salidas de emergencia y al gran número de vehículos.

Esta conclusión fue extraída de un estudio pormenorizado sobre el Valle de Escombreras, que proponía mejorar las salidas de emergencias. Entre los proyectos, destacaba el desdoblamiento de la carretera RM-320, que va de Escombreras a la carretera de Portmán por El Gorguel. Esto permitiría establecer una arteria de comunicación alternativa a la CT-34 (une el Valle con la autovía Cartagena-Murcia), usada por camiones de alto tonelaje, así como agilizar la salida de los cerca de 6.000 trabajadores del polo energético.

Estaba previsto arreglar dos carreteras y crear una red de transporte público hasta el Valle

Esta alternativa nunca se llevó a cabo y aún permanece con el asfalto en mal estado, con baches y socavones en algunos puntos. El plan también preveía la finalización de una vía de escape para los vecinos de Alumbres, la misma que la Comunidad Autónoma comenzó a construir en 2008 y que aún tiene paralizada. Parte de la calle Duque evita la vía del tren de mercancías de Escombreras por un túnel, y continúa paralela a ese ferrocarril hasta la calle San Francisco. Allí rodea el molino y conecta con la N-332, la carretera de La Unión, después de dos kilómetros. Una vez expropiados los terrenos, se construyó el vial, pero las obras quedaron paralizadas por falta de presupuesto. El camino está ahora lleno de matorrales y de piedras y en un estado de conservación pésimo, con baches y socavones.

«No estamos preparados»

Los vecinos han retomado esta semana su lucha para que «de una vez por todas, acaben los trabajos del camino», explicó el presidente de la Asociación de Alumbres, Juan Zapata. La nube de azufre e hidrocarburos del pasado martes les puso en guardia y evidenció, dijo, que «no estamos preparados para un desastre, pese a los simulacros condicionados que realizamos cada cierto tiempo». Por ello, cree necesario retomar el plan regional, «para crear caminos de evacuación para nosotros y los trabajadores».

Principales medidas

Mejora de la carretera entre Escombreras y Portmán.
Desdoblamiento de la carretera RM-320. Está apta para la circulación, pero tiene zonas con baches y socavones.
Vía de escape en Alumbres.
Arreglo de la carretera del Molino. Conecta el pueblo con la N-332. Ahora está inacabada. Es de piedras y tierra.
Creación de una red de transporte público.
Para dar servicio a los cerca de 6.000 trabajadores de las empresa. Nunca se puso en marcha.
Sistema de coche compartido.
Para descongestionar las vías de acceso y reducir las emisiones contaminantes. Nunca se puso en marcha.
Construcción de un centro de transportes.
Para centralizar el movimiento de las mercancías peligrosas. Jamás se llevó a cabo. Ahora está proyectado en Los Camachos, en la zona logística.

Los planes regionales también pasaban por la creación de una red de transporte público para los obreros que eliminara vehículos de las carreteras. La idea era poner en marcha una línea de autobuses, que partiera de la ciudad para recoger a los trabajadores y trasladarlos a sus puestos de trabajo. La iniciativa también cayó en el olvido, como el resto, por la crisis, según fuentes de la Comunidad Autónoma.

A esta medida se le uniría la puesta en marcha de un sistema de coche compartido, para descongestionar las vías de acceso y reducir las emisiones contaminantes. Actualmente, nueve de cada diez empleados del Valle utilizan el vehículo privado.

Centro de transportes

También estaba previsto crear un centro de transportes especializado en mercancías peligrosas, destinado a focalizar todos los movimientos de los vehículos pesados. Era una infraestructura muy similar a la que ahora está siendo proyectada en Los Camachos por la Comunidad Autónoma, la Cámara de Comercio, el Ayuntamiento de Cartagena y la Autoridad Portuaria.

Todas esas actuaciones tampoco se han retomado ahora que la crisis comienza a quedar atrás. Fuentes de la Consejería de Fomento aseguraron que todas ellas están supeditadas a que Cartagena tenga un Plan General de Ordenación Urbana actualizado.

Más información

 

Fotos

Vídeos