Los pilones volverán a regular el acceso a la zona peatonal limitado ahora por maceteros

Pilón oculto en el firme de la Plaza Castellini, instalado allí cuando fue peatonalizada. / antonio gil / agm
Pilón oculto en el firme de la Plaza Castellini, instalado allí cuando fue peatonalizada. / antonio gil / agm

El concejal de Seguridad, Manuel Mora, ha informado a algunos comerciantes de las calles en las que están los dispositivos

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

A la espera de la aplicación de la propuesta de incorporar nuevas calles a la zona peatonal, la alcaldesa, Ana Belén Castejón, ha decidido reinstaurar el sistema de control de accesos al área del casco histórico remodelada entre 2006 y 2009 para el tránsito casi exclusivo de los viandantes. Las calles Sagasta, Santa Florentina y Puerta de Murcia (esquina a la Plaza Castellini) dejarán de estar delimitadas por maceteros para recuperar el sistema de pilones móviles accionados electrónicamente, que ya están instalados pero se no se usan y se encuentran ocultos en el firme. Así, será posible evitar el paso de aquellos vehículos que no pertenezcan a residentes registrados, a emergencias, a autoridades, a servicios públicos y a proveedores autorizados. Estos últimos seguirán teniendo permitida la entrada solo en horarios previamente regulados.

La instalación tuvo lugar hace doce años, cuando se eliminó el tráfico, pero no dio el resultado esperado

Una ronda de visitas protagonizada por el concejal de Seguridad, Manuel Mora, junto a personal de la Oficina Municipal de Tráfico, puso en conocimiento de los comerciantes de la Plaza Castellini, en la última semana del pasado año, la firmeza de la decisión del Ayuntamiento. La llevaron a cabo con la idea de poner en práctica la medida antes del 31 de diciembre. «Sin embargo, lo hemos pensado mejor. Es un operativo que hay que aplicar con calma y hemos preferido que no afecte a la afluencia masiva que tiene lugar en el casco histórico durante las fiestas navideñas», informó un portavoz de la alcaldía.

Zona a eliminar

Peatonalización (fase 1)
¿Cuándo se hizo? En 2006. ¿Dónde se hizo? Calles Carmen, Sagasta, Del Horno, Niño y Canales. ¿Qué dijeron vecinos y comercio? Hubo una oposición frontal. Un grupo de ellos llevó al Ayuntamiento a los tribunales y perdió.
Peatonalización (fase 2)
¿Cuándo se hizo? En 2008. ¿Dónde se hizo? Calles Puerta de Murcia, Santa Florentina, Conducto, Plaza Castellini, La Seña, Intendencia y Villamartín. ¿Qué dijeron vecinos y comercio? La oposición continuó, con el apoyo de la Cámara de Comercio.

Los dispositivos móviles fueron colocados cuando se hizo la primera fase de la peatonalización, en 2007, en la entrada a la Plaza Castellini desde la calle Real, en la calle Sagasta, al lado del cruce con Marcos Redondo, y en la penetración a la de Santa Florentina desde la plaza de Juan XXIII. Sin embargo, el sistema nunca llegó a funcionar de manera satisfactoria.

Un primer intento fallido

Por entonces, se trabajó en vincular la activación de cada pilón a un poste intercomunicador que los automovilistas debían pulsar, a la entrada de las calles delimitadas. Tras identificarse ante un agente de la Policía Local destacado en el edificio inteligente del Parque de Seguridad, este accionaría la bajada del poste para permitir la entrada. Sin embargo, hubo algunos incidentes, entre ellos uno que afectó a un vehículo de reparto en la calle Sagasta, que aconsejaron prescindir de esos dispositivos, de manera provisional. En los ocho años posteriores, han permanecido fuera de servicio casi todo el tiempo.

Puntos de control

Plaza Castellini
Hay un pilón móvil instalado nada más entrar en la zona peatonal, un semáforo y una cámara de vigilancia un poco más adelante.
Calle Sagasta
Hay un pilón móvil instalado en el asfalto de la calzada, junto al cruce con la calle Marcos Redondo, poco antes de entrar en la zona peatonal. También hay una cámara y un semáforo.
Calle Santa Florentina
Hay un pilón móvil en la zona peatonal y un semáforo. No se aprecia presencia de cámaras de videovigilancia.
Calle Campos
Hay un pilón móvil instalado en el hormigón impreso de la calzada, justo enfrente del Edificio Foro de la Comunidad. No hay semáforo ni cámaras de videovigilancia.

Después, el Ayuntamiento echó mano de otro procedimiento para el control de los accesos a la zona peatonal, siempre como algo provisional. En 2011 tuvo lugar la instalación de cámaras de identificación para tomar la matrícula de todos aquellos vehículos que entraran y poder multar a los que no estuvieran autorizados. Se llegó a hacer un censo que se informatizó para hacer esa distinción. Sin embargo, los sistemas de toma de imágenes nunca fueron utilizados para poner sanciones. En 2015, el nuevo ejecutivo municipal incluyó su desmantelamiento en el plan de eliminación de las cámaras 'foto rojo', instaladas en algunos semáforos del resto de la ciudad para multar a quienes se los saltaran.

Medidas contra atentados

A partir de 2016, la alerta antiterrorista generada por varios atentados islamistas acaecidos en Francia y Alemania, en los que el atropello de viandantes con vehículos pesados causó muchas víctimas, llevó a reinstalar las cámaras con un objetivo distinto del inicial, identificar posibles amenazas de este tipo. Hay una en la Plaza Castellini y otra en la calle Sagasta. Junto a ellas permanecen, sin uso aparente, los semáforos que fueron colocados para informar a los ocupantes de vehículos a motor sobre la preferencia de paso.

En la entrada a la calle del Carmen desde la plaza de España (antigua Puerta de Madrid) no hay ni pilón, ni semáforo, ni cámara. Una señal de prohibido el paso indica que no se puede pasar en coche ni en moto. Asimismo, en la conexión de la Plaza de San Sebastián, que también fue peatonalizada, con las calles Jara y Aire, tampoco se tomó ninguna medida estructural cuando se hizo la reforma para dar preferencia a los peatones, en 2008.

Tras la desactivación, solo se han tomado medidas paliativas a raíz de las alertas antiterroristas

En estos puntos y en aquellos en los que los pilones están desactivados se adoptaron y se mantienen en vigor medidas paliativas contra los atentados, como la ubicación de maceteros a modo de barreras para el tráfico. En el caso de la plaza Castellini, están en la esquina con la Puerta de Murcia. Los taxis pueden entrar hasta allí y los vehículos de reparto también, hasta las once de la mañana. Lo mismo se ha hecho en la calle del Carmen y en varias perpendiculares a la Puerta de Murcia.

Los maceteros se han combinado, desde hace dos años, con el estacionamiento de coches de la Policía Local, atravesados. Sin embargo, con el paso de los meses se ha restringido a ocasiones en las que se espera una gran afluencia de personas a pie, como los festivos y las jornadas de llegada de muchos turistas de crucero.

A finales del año pasado, el equipo de gobierno de la alcaldesa, Ana Belén Castejón, consideró llegado el momento de adoptar una solución definitiva que evite, por ejemplo, que los bomberos y los conductores de ambulancia pierdan, retirando maceteros, un tiempo que puede resultar precioso para llegar a un incendio o a atender alguna emergencia sanitaria.

La reactivación de los pilones mencionados se verá complementada por la utilización de otro para el tráfico que llega desde la calle Duque y se interna en el casco histórico por las de San Francisco, Campos, Aire, Jara y Cañón. «No se ha llegado a emplear nunca. Se encuentra en medio de la calzada de la calle Campos, frente al Edificio Foro, de la Comunidad», explicó el portavoz de alcaldía consultado por 'La Verdad'. Con este complemento pretende Ana Belén Castejón incluir ese listado de calles en su propuesta de ampliación de la zona peatonal, si es posible durante este mismo año, pese a las dudas que ello suscita entre los comerciantes. La peatonalización eliminaría el paso habitual de coches que suben desde la calle Cañón al paseo de la Muralla del Mar y lo limitaría solo a los vecinos y a otros vehículos que cuentan con autorización.

Consultas con la Policía

La decisión de reactivar los pilones fue sometida a consultas en una reunión de la Junta Local de Seguridad Local, previa a la Navidad, según fuentes del Ayuntamiento. En estos encuentros participan la Policía Nacional, la Delegación del Gobierno y la Guardia Civil. En este último salieron a relucir algunas pegas sobre la mejor fórmula para restringir el paso de personas no autorizadas a bordo de vehículos. Y se puso de manifiesto el riesgo de automatizar el control de accesos y hacerlo depender solo de la identificación electrónica de las matriculas, lo cual permitiría pasar a cualquiera que hubiera sustraído un coche que cuente con permiso.

Todos los análisis recabados por el Ayuntamiento han sido tomados en consideración por las autoridades municipales a la hora de evitar la puesta en marcha de este servicio durante las fiestas.

Controversia sobre el uso de las calles Canales y La Palma

«Esta claro que hemos creado debate», indicó un portavoz de la alcaldía, al ser preguntado por la inclusión de más calles en la segunda peatonalización anunciada por el equipo de gobierno municipal hace dos semanas. Entre las cuestiones controvertidas están las peticiones recibidas de que se incluya la posibilidad de reservar para los viandantes las calles Canales y La Palma. A favor están algunos establecimientos de hostelería, que podrían aprovecharlo e instalar terrazas para sus clientes en la zona ganada a los coches. Sin embargo, desde Centro Comercial Abierto, agrupación gremial que representa a tiendas de todo el casco histórico, advirtieron que eso podría dañar la actividad de una guardería que hay en la calle La Palma y de una tienda de toldos situada en la de Salitre. La postura de los comerciantes es contraria a esta posibilidad y al cambio en el resto de las calles propuestas por la alcaldesa, Ana Belén Castejón (PSOE), ya que consideran que perderán clientes, como, según dicen, ocurrió durante la primera y la segunda fases acometidas por la exalcaldesa Pilar Barreiro (PP). Desde entonces, argumentan, han desparecido gran parte de las tiendas tradicionales, sustituidas por bares y restaurantes y por establecimientos de efímera actividad.