Más piedras en el camino de la reforma del Lago

Un hombre pasa por la Plaza de la Merced, entre un banco al que le faltan tablones y el foso de la calzada romana. / pablo sánchez / agm
Un hombre pasa por la Plaza de la Merced, entre un banco al que le faltan tablones y el foso de la calzada romana. / pablo sánchez / agm

La integración de la calzada romana en una nueva plaza sigue sin fecha de ejecución ni partida presupuestaria específica

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

«¿Sabe lo que me preguntan algunos de los visitantes que entran en el bar, tras pasar por la plaza? ¡Que si la zanja que hay en medio es por efecto de una bomba de la Guerra Civil!», relató Marta Soto, mientras servía una cerveza a un cliente en un establecimiento en el que ejerce como camarera, el bar Tana, en la esquina de la Plaza de la Merced con la de Roldán. Quienes viven y trabajan en esta parte del barrio han dejado de creer en las promesas de que el «agujero», como también llaman al foso excavado para sacar a la luz una calzada romana de hace dos mil años, tenga solución. Para ellos la nueva explanada reformada y apta para el esparcimiento público, prometida por los tres últimos equipos de gobierno municipal, es como un espejismo. Fuentes municipales consultadas por 'La Verdad' admitieron que ese proyecto, dotado con 300.000 en 2017, no tiene partida específica en las cuentas de este año.

Los vecinos han dejado de creer en promesas y los turistas desconocen la importancia de los restos arqueológicos; solo aparecen por error

«¡Políticos! ¿Alguien se cree lo que prometen?», se preguntó Elisa Manzano, a cinco metros del vallado en el que un rótulo informa de la presencia del Decumano romano. La colocación de esa cartelería hace un año es el único avance constatable visualmente desde que, hace 30 meses, concluyó la excavación arqueológica.

En cifras

300.000
euros fue la inversión aprobada en el Presupuesto de 2017 para actuar en la Plaza de la Merced.
200.000
euros forman la enmienda de MC aprobada en Pleno a las cuentas de 2018, que los técnicos desconocen.

Abrir en canal la plaza fue un empeño de la anterior alcaldesa, Pilar Barreiro, en 2014. Ella presentó los hallazgos encontrados allí como «la puerta de entrada a la ciudad romana», por los restos hallados a cinco metros de profundidad. Al avanzar algo más, los expertos descubrieron en el sector contiguo «las primeras viviendas de la antigua ciudad púnica», indicó por entonces Barreiro. La exedil no tuvo tiempo de decidir qué hacía con todo eso. Cuando en 2015 MC y el PSOE desplazaron del poder a su partido, el PP, las excavaciones estaban en marcha en el Lago.

Los propios técnicos municipales desconocen cuándo se activará el proyecto

Campo de batalla política

Con José López, de la formación localista, en la alcaldía, la plaza se convirtió en el 'campo de batalla' entre el Ayuntamiento, que tapó parte de los restos, y la Comunidad Autónoma, que abrió un expediente para investigar si lo había hecho correctamente. Marí Carmen Berrocal fue nombrada nueva coordinadora municipal de Patrimonio Arqueológico, en sustitución de María Comas. Esta última accedió a la dirección general de Bienes Culturales de la Comunidad y pronto fue señalada como el principal obstáculo para los trabajos de recuperación de la plaza. Durante sus dos años de mandato, el Ayuntamiento fue expedientado por la cobertura supuestamente sin permiso de los restos púnicos.

Así lo ven

Elisa Manzano. Jubilada
«Cuando era joven, esta plaza tenía mucha vida y estaba más cuidada que ahora, que está estropeadísima».
Cristian Valero. Camarero
«Yo trabajé por aquí hace tiempo. Ahora vivo cerca y creo que la plaza, en vez de mejorar, va a peor».
Juan Jesús López. Jubilado
«No aspiro a ver esto arreglado en lo que me queda de vida. Da la impresión de estar todo derruido».
Marta Soto. Camarera
«Desde las catas, hace seis meses, lo único que hacen es limpiar la calzada romana, y no muy a menudo».

Sin embargo Comas cesó hace un año y la Plaza de la Merced sigue en el mismo estado. La limpian «cada dos o tres semanas, pero eso no evita que haya alguna bolsa o botella de plástico por ahí», informó Marta Soto.

Los últimos trabajos realizados en la plaza fueron la colocación de cemento en las aceras, que estaban muy deterioradas, y unos sondeos geotécnicos hasta doce metros de profundizar en los futuros puntos de sustentación de un solado para cubrir la calzada romana. Porque el proyecto pendiente consiste en recubrir los restos arqueológicos con una superficie sostenida por pilares y que esté operativa como parte de la plaza. Fue presupuestado en 300.000 euros en las cuentas de 2014 y aparecía también en las de 2017. En este ejercicio, MC introdujo una enmienda de 200.000 euros para mantenerlo. Pero incluso los técnicos municipales encargados de dirigir su ejecución se preguntan si finalmente habrá un proyecto redactado y dinero para empezar la obra antes de que acabe el año.

«Tercermundista»

«Esto no parece el centro de Cartagena, sino un barrio de una ciudad tercermundista. Se lo digo yo que llevo mis 70 años de vida como vecino del barrio y he comprobado que en esta parte del casco antiguo nos tratan como a ciudadanos de cuarta categoría», sentenció Juan Jesús López, mientras leía el periódico.

Los vecinos ven con pesimismo el futuro de la plaza y los turistas ni siquiera se paran a verla. Los que pasan por ella, lo hacen folleto en mano, desorientados por haber equivocado el itinerario. Como Rita y Francoise, dos francesas que, informadas de que pasaban justo al lado de una calzada romana de hace dos mil años, lo tuvieron claro: «En el mapa no pone nada». Y siguieron su camino.

Solo el Molino del Monte Sacro está en restauración

La única restauración propiamente dicha que el Ayuntamiento tiene en marcha en el casco histórico es la del molino de la cima del Monte Sacro. Se trata de una obra contratada con fondos de la sociedad municipal Casco Antiguo antes de que acabara el año pasado. Los obreros trabajan en las operaciones preliminares. En el Anfiteatro se realizan aún trabajos de sustentación de la antigua plaza de toros que tiene encima. El monumento no ha sido tocado. Igual parálisis vive la adecuación urbana como nueva plaza de la explanada anexa a la calle Sor Francisca Armendáriz, frente al antiguo Edificio Administrativo. La reforma de la calle Beatas y aledañas, pactada con Ciudadanos el año pasado para que apoyara los Presupuestos, también se retrasa e incrementa la sensación de abandono de esta parte de la ciudad.

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