Los pescadores de Cabo de Palos amenazan con bloquear el puerto si no abre el varadero

Una pareja sentada en un banco del Paseo del Puerto, frente a las instalaciones del varadero de Cabo de Palos. / antonio gil / agm
Una pareja sentada en un banco del Paseo del Puerto, frente a las instalaciones del varadero de Cabo de Palos. / antonio gil / agm

Junto a los socios del club náutico, critican a la Comunidad por el retraso en terminar las mejoras en la zona de reparaciones

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Hace dos meses, el dueño del barco de pesca 'Punta del Cabo', José María Méndez, tuvo que parar su faena diaria para reparar la pala del timón. Desde que comenzó a trabajar en la mar, hace más de veinte años, cada vez que ha tenido que hacer la revisión anual o arreglar alguna parte de su embarcación de artes menores lo ha hecho en el varadero del puerto de Cabo de Palos, donde está su punto de amarre. Pero desde que el pasado mes de abril esa instalación tuvo que ser clausurada por la Dirección General de Transportes, Costas y Puertos, se ve obligado a trasladarse a otros embarcaderos de la Región, como el de San Pedro del Pinatar.

Esta situación también la sufren sus compañeros de sector y los socios del club náutico. Hartos de no encontrar respuesta alguna tras pedir a la Comunidad Autónoma en repetidas ocasiones la reapertura de este servicio, los profesionales del mar amenazaron ayer con bloquear la entrada al muelle desde el próximo sábado por la mañana hasta el domingo al mediodía. Exigen «la puesta en marcha de unas instalaciones que son imprescindibles para nosotros», avisó el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Cartagena, Bartolomé Navarro.

«Para nosotros es una situación insostenible, porque nos obliga a trasladarnos a otros puertos y eso nos cuesta dinero. Pese a que lo hemos avisado en varias ocasiones a través de escritos a la Dirección General de Puertos, aún no nos ha solucionado este problema. Si estamos así es por la ineficacia del responsable de este departamento regional, José Ramón Díez de Revenga. Por eso, si no tenemos ninguna respuesta hasta el viernes por la noche, protestaremos», dijo Navarro.

El patrón mayor culpa de esta situación a la «ineficacia del director general de Puertos»

Revisiones y reparaciones

Hasta abril del año pasado, la gestión del varadero de Cabo de Palos estaba en manos de un empresario, que se encargaba de realizar las revisiones a los barcos y de los arreglos que precisaban. Pero la concesión, que era renovada cada año, fue suspendida por parte de la Consejería de Fomento e Infraestructuras, al no ofrecerse el servicio con unas mínimas garantías.

Desde entonces, las instalaciones están cerradas a cal y canto y tanto los pescadores de la zona, una veintena, aproximadamente, como los dueños de los barcos de recreo, unos 180, se ven en la obligación de ir a San Pedro del Pinatar, a Los Nietos, a Islas Menores y a Cartagena, «con el consiguiente perjuicio que ello nos provoca», añadió el patrón mayor.

Fomento prepara una adjudicación directa a la Cofradía de Cartagena

El varadero ha sido acondicionado recientemente por la Comunidad Autónoma. Ha sido adecentada la explanada, retirados los barcos deteriorados, sustituido el vallado de cerramiento exterior y mejorado el carro metálico y la grúa utilizados para el transporte de las embarcaciones hasta tierra. Se trata de un proyecto incluido en la remodelación general de los pantalanes del club náutico, que costó 185.000 euros a la arcas regionales. Pero pese a que las obras acabaron hace mes y medio, la zona de reparaciones de barcos continúa cerrada y desaprovechada.

Los pescadores han enviado en varias ocasiones a la Dirección General de Puertos cartas exigiendo la apertura de un concurso público, para la adjudicación del servicio a una empresa privada. Incluso se han mostrado interesados en quedarse con él. La cofradía, al ser una entidad sin ánimo de lucro y al estar declarada de utilidad pública, podría prestar el servicio a través de una concesión directa. De esta forma, los precios para todos serían más baratos.

«En una reunión que mantuvimos con el consejero de Fomento, Patricio Valverde, nos ofreció el servicio, pero cuando vino a ver las mejoras que habían sido realizadas en el muelle deportivo, hace un mes y medio, le pregunté y me dijo que al varadero le habían salido muchas novias», explicó Navarro. Y añadió: «A nosotros nos da igual quién lleve la gestión, lo que queremos es que abra ya, sin más dilación, y si es una empresa especializada, pues mejor».

Fuentes de la Consejería de Fomento señalaron a 'La Verdad' «que se está tramitando una adjudicación directa provisional a la Cofradía de Pescadores de Cartagena, siempre dentro de la ley». Pese a ello, Bartolomé Navarro no se fía e insistió en que el sábado sacará los barcos y bloqueará el puerto, «hasta tener la certeza de que el varadero reabrirá en breve».

Parada obligatoria

El presidente del Club Náutico de Cabo de Palos, Emilio Gil, también ha intercedido para que las instalaciones abran «cuanto antes». «Tuvimos que llegar a un acuerdo con el Club de Regatas de Cartagena, para utilizar su varadero. Los barcos tienen que hacer una parada obligatoria todos los años y por eso, en vistas de lo ocurrido pedimos ayuda y nos la dieron», indicó Gil.

Tanto él como el patrón mayor de los pescadores temen que el proceso se alargue en el tiempo y no se resuelva hasta después de las elecciones regionales del 26 de mayo. Creen que una vez comenzado el proceso electoral, la adjudicación del servicio no se dará hasta finales de este año.

«Ya son muchos meses clausurado; esto es un desastre»

Las embarcaciones de recreo, al igual que los vehículos, deben pasar una 'ITV' especial para poder navegar. Se trata de la ITB, la Inspección Técnica de Embarcaciones. A través de esta inspección se comprueba que el barco cumple con todos los requisitos técnicos y de seguridad que exige la normativa en España. Lo tienen que hacer tanto los de recreo como los de pesca. En este caso, lo necesitan para continuar su labor en el mar. «El que esté cerrado el varadero de Cabo de Palos nos provoca un gran perjuicio. Ya son muchos meses y esto es un desastre para muchos armadores y pequeños empresarios, que se tienen que ir a otros puertos. Esto les supone un coste adicional y no estamos para más gastos», dijo el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Cartagena, Bartolomé Navarro.