El Perpetuo Socorro rechaza la oferta municipal por la cárcel

Imagen del interior de la antigua cárcel de San Antón, tomada tras su venta. / j. m. rodríguez / agm
Imagen del interior de la antigua cárcel de San Antón, tomada tras su venta. / j. m. rodríguez / agm

«No ha ofrecido ningún solar satisfactorio cerca del hospital para hacer el parking previsto en la antigua prisión», dice el gerente del hospital

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La sociedad propietaria del Hospital Perpetuo Socorro seguirá adelante con sus planes de hacer un aparcamiento para sus clientes en la antigua prisión de San Antón, ante «la ausencia de parcelas de propiedad municipal que el Ayuntamiento pueda ceder» cerca del centro médico, donde poder trasladar sus planes de expansión, según explicó su máximo responsable, José Hernández Mondéjar.

«Ha habido contactos, intentos de negociación que la alcaldesa, Ana Belén Castejón, ha hecho, por medio de personas interpuestas», indicó Hernández, confirmando las informaciones publicadas hace días por 'La Verdad'. De los al menos dos encuentros, uno tuvo lugar con la directora de Relaciones Institucionales de Hospital Perpetuo Socorro SA, María Dolores Flores.

Para tenerlo claro

Oferta municipal
Permuta por una parcela que el Ayuntamiento dice que es habil para hacer un aparcamiento, derechos de edificabilidad y una cantidad en metálico.
Respuesta de la empresa
Perpetuo Socorro dice que no ve claro poder disponer del solar que dic eel Ayuntamiento en las mismas condiciones que la cárcel.

Hernández Mondéjar no ocultó su decepción por el hecho de que, en ellas, los representantes municipales no le dieran ninguna solución alternativa. «No han podido ofrecer ningún terreno satisfactorio cerca, porque creo que no lo tienen. Mencionaron una parcela que albergó las cocheras de los autobuses de Alsa, hace unos años, pero no tienen control sobre ella, porque no es de su propiedad», advirtió el director general. Se trata de una propiedad en la avenida Sebastián Feringán, contigua a la estación de servicio del barrio.

Hernández no ve ninguna alternativa que le haga renunciar al plan que le llevó en enero de 2017 a adquirir la cárcel, puesta en venta por una sociedad patrimonial del Ministerio del Interior por 500.000 euros. «Necesitamos ese aparcamiento. Tenemos una licencia de obra solicitada y esperamos ese permiso del Ayuntamiento para hacer las obras que nos permite la Consejería de Cultura», explicó.

Este departamento de la Comunidad Autónoma dio, hace poco más de un mes, el visto bueno definitivo a la demolición del pabellón de reclusos y a las obras para horadar los muros exteriores para la entrada del tráfico rodado al espacio resultante. El resto de las edificaciones (el muro perimetral, las cinco torres correspondientes a las garitas y edificio de oficinas) es obligatorio conservarlos en pie. La Dirección General de Cultura ratificó, de esa forma, todos los extremos de la declaración del antiguo penal como bien inventariado.

Hernández Mondéjar lamentó que el intento de negociación de Castejón no tuviera lugar hace tiempo, en lugar de la petición a Cultura para que protegiera el edificio, y el recurso presentado cuando este departamento dio a conocer su decisión. «El Ayuntamiento eligió ese camino, no yo», explicó el empresario. Añadió que ahora tiene que ceñirse a lo que dice la Administración regional y darle licencia para demoler lo que considera que no es obligatorio mantener en pie.

Una década y media vacía

Ha transcurrido una década y media desde que los últimos presos, que estaban en el penal en régimen de tercer grado, lo abandonaron. Colectivos de San Antón han solicitado desde entonces que fuera transformardo en un centro sociocultural para el barrio. Sin embargo, cuando la Administración General del Estado lo sacó aa pública subasta, el Ayuntamiento, que tenía entonces a José López (MC) como alcalde y a Ana Belén Castejón (PSOE) como vicealcaldesa, no hizo ninguna oferta para evitar que acabara en manos privadas.

La presión ciudadana posterior, contraria a la demolición total o parcial de la única cárcel construida durante la República Española en toda la Región, fue la que provocó una reacción municipal. Así llegó la solicitud a la Comunidad Autónoma para que declarara el inmueble como bien inventariado y el recurso posrerior. Castejón, del PSOE, ha insistido en esa línea desde que es primera edil.

Mientras tanto, la propiedad espera acontecimientos ya que necesita espacio para ampliar instalaciones auxiliares a sus dos hospitales y la clínica. Tras inaugurar recientemente nuevas dependencias para sus servicios técnicos en San Antón, ahora pretende crecer en los terrenos de la antigua cárcel. El módulo de reclusos, que es el edificio principal del complejo, se encuentra en un estado ruinoso. El resto de dependencias no tienen mejor aspecto, aunque deberán ser conservadas, según la orden de la Consejería de Cultura.