La Palma y Molinos Marfagones protestan por el diseño de sus variantes en el Plan General

Dos vecinos de Las Cobaticas se dirigen a su casa de campo, en el Parque Regional de Calblanque. /Pablo Sánchez / agm
Dos vecinos de Las Cobaticas se dirigen a su casa de campo, en el Parque Regional de Calblanque. / Pablo Sánchez / agm

En la localidad palmesana hay divergencias entre la asociación vecinal y los defensores de un monasterio junto al que pasaría la carretera

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

Medio millar de vecinos de La Palma y una treintena de Molinos Marfagones están preocupados por el modo en el que el avance de Plan General Urbano, que inició en primavera su tramitación, refleja los proyectos de circunvalación de ambas localidades. En La Palma hay controversia sobre un proyecto de variante que muchos vecinos reclaman desde hace quince años y el trazado previsto en Molinos Marfagones también tiene detractores. Sus sugerencias forman parte de las 885 que ha recibido Urbanismo para contestar antes de fin de año.

Transcurridos 37 meses desde la anulación en los tribunales del Plan de 2012, el borrador del nuevo da sus primeros pasos. Lejos quedan los recursos judiciales para resucitar el anterior documento y los desacuerdos con la Comunidad respecto a las normas transitorias que elaboró y que el Ayuntamiento tiene aparcadas.

La Administración local contrató el año pasado a la empresa Incotec, por algo más de 100.000 euros, para que dirija un proceso de participación ciudadana que permita empezar de cero. El procedimiento utilizado ha generado discrepancias de fondo y también desencuentros respecto a la forma de afrontarlo.

Respecto al contenido, abundan los ciudadanos consultados por Incotec y que no han visto reflejadas sus peticiones como ellos querían. El documento expuesto públicamente para su consulta hasta mediados de junio no satisfizo sus expectativas. También se preguntan por qué quienes elaboraron el avance no dan las razones por las que las rechazan.

«Nuestra propuesta es hacer una circunvalación que parta de la salida de la Autovía Cartagena-Vera, que hay junto al Polígono Industrial, y discurra junto a la vía del tren hasta Torre Pacheco», explico Ginés Morán, de la Asociación de Vecinos de La Palma. Sin embargo, esa propuesta no aparece así en el mapa del avance, pese a que estaba en el documento de 2012. De hecho, había sido incluido como una de las grandes novedades en el plan de infraestructuras de comunicación que se hizo como anexo. El objetivo es descargar de tráfico la carretera RMF-36, que conduce al municipio pachequero. En ella confluyen infinidad de caminos rurales que aumentan el riesgo de accidente. «Es una de las más peligrosas de la Región», subrayó este vocal. Sin embargo, muchos palmesanos no quieren que la nueva variante obligue a derribar naves agrícolas, divida propiedades de la zona regable o afecte a urbanizaciones. Por eso, consideran que la opción más sencilla y menos contraproducente es hacerla en paralelo a la vía del tren.

LAS SUGERENCIAS

885
alegaciones han sido presentadas al avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

Los autores de las sugerencias se muestran contrariados por el trazado incluido en el avance de Plan. «Esa alternativa supone una variante para que la RMF-36 no pase por el centro del pueblo, pero deja al margen la zona más peligrosa de esta carretera y, además corta de forma irregular» la zona rural, algo que «se debe evitar», justifican.

Además, el cruce con la carretera de Pozo Estrecho «es complicado», según los vecinos. Un vial junto a la línea del tren y hasta la rotonda de la Avenida Gerardo Molina (Torre Pacheco) es considerado lo más adecuado y seguro, dado que habría muy pocas intersecciones con otras carreteras. En el extremo hacia Cartagena, se pretende prolongar la carretera hasta la salida de la autopista Cartagena-Vera y que atraviese la vía pecuaria Colada de Torre Pacheco, pese a la afección que eso podría suponer para el monasterio de Nuestra Señora de la Paz, situado al lado.

Sin embargo, en este punto hay una sugerencia impulsada por personas afines al citado monasterio, que se oponen a que esa parte del trazado de la circunvalación salga adelante. Allí viven doce religiosas de la Orden Cisterciense. Tras conocer el proyecto, impulsaron un escrito en defensa de los valores naturales, culturales e histórico de ese lugar.

Un convento en el camino

Las monjas temen que la carretera acabe con su remanso de paz y recogimiento. Según el plano, pasará a escasos metros de la puerta de la iglesia, en paralelo a la fachada principal del convento. Para la congregación, ya es bastante molesto tener cerca una vía del tren y una autopista, como para que ahora una variante aumente el bullicio en torno al recinto. Si hacen la circunvalación, las monjas tienen intención e irse, porque eso dañaría la singularidad de esta especie de santuario en el Campo de Cartagena, que ellas consideran un bien a proteger.

En el escrito remitido al Ayuntamiento, los defensores del monasterio dan todo tipo de razones en contra de la circunvalación. Una de ellas es el daño que puede hacer a la vía pecuaria. «Ese uso es incompatible con la función de tránsito ganadero, apunta. Sin embargo el meollo de la cuestión está en la existencia en el cenobio de «elementos culturalmente valiosos» citados en el escrito. «Corresponde a la Comunidad Autónoma la adopción de las medidas necesarias para protegerlos», advierte el escrito, que subraya el singular valor de la ermita. También del cercano edificio de las Escuelas de Los Vidales. «Todo esto quedaría afectado por el vial contemplado», indica la sugerencia. En la protección de los suelos agrícolas que atravesaría la alternativa propuesta en el plan sí hay coincidencia entre la asociación vecinal y quienes simpatizan con el monasterio.

Al margen del convento, los escritos procedentes de La Palma también piden un completo sistema de comunicaciones locales, para poner orden en el enjambre de caminos rurales de la zona regable que circunda a la localidad.

«Pasa demasiado cerca»

En Molinos Marfagones, los principales afectados por el diseño de la circunvalación son una treintena de propietarios y vecinos del paraje de Los Sánchez. Entre los autores de las sugerencias para modificar el trazado previsto en el avance del Plan General está Juan José Ramos. «La variante que han previsto describe un arco cuyo punto más alejado de la actual travesía del pueblo está a solo 400 metros de la travesía principal y pasa por nuestras propiedades, cuando hay otras muchas alternativas», apuntó. La primera es no hacer esa circunvalación y utilizar como variante el primer tramo de la autopista de Vera, sin cobrar peaje, indicó. La segunda, hacerla en paralelo al trazado de esa vía de gran capacidad, y la tercera, «ponerla en la linde de Molinos Marfagones con la Loma de Canteras, saliendo desandada más pasar la rambla y enlazando en la rotonda de Pozo de los Palos», explicó.

Como en el caso de La Palma, Ramos no entiende por qué el avance no menciona ninguna de las alternativas que plantean ni explica por qué se ha escogido, de nuevo, la que figuraba en el primer borrador del plan anulado.

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