«Los padres se ven indefensos ante la dejadez de los gobernantes que no quitan el amianto»

Francisca Galindo, en la puerta de la sede de Fampa. / j. m. Rodríguez / agm
Francisca Galindo, en la puerta de la sede de Fampa. / j. m. Rodríguez / agm

«Lo invertido este verano por los gobiernos local y regional no da para paliar ni una décima parte de las necesidades reales de los colegios»

Antonio López
ANTONIO LÓPEZ

Desde que hace nueve meses ganó las elecciones y fue elegida presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Fampa) de Cartagena, Francisca Galindo (Cartagena, 1983) no para ni un minuto. Compagina sus trabajos como encargada de una cafetería y de agente de seguros con el cuidado de sus tres hijas menores y la dirección de este colectivo, a través del cual trata de mejorar la vida de los alumnos y sus familias. Denuncia la escasez de inversión por parte de la Consejería de Educación en colegios e institutos del municipio y el mantenimiento de aulas prefabricadas más de dos años. También la proliferación de locales de apuestas donde se permite que entren menores a jugar.

- Los alumnos volverán mañana a clase y lo harán, una vez más, con unas instalaciones «lamentables», según sus últimas críticas. ¿Qué le pide a la nueva consejera de Educación, Esperanza Moreno?

- Lo mismo que venimos pidiendo durante los nueve meses que llevamos al frente de Fampa Cartagena: que se ponga en la piel de las familias que llevan cada día a sus hijos a centros educativos donde falta material deportivo, sobra el amianto en los techos y se necesitan arreglos de instalaciones. Es imprescindible aumentar el número de logopedas y orientadores y también es urgente bajar la ratio de alumnos en las aulas.

- Ayuntamiento y Comunidad han invertido este verano 200.000 euros en arreglos. ¿Cómo lo valora?

- Es una cuantía escasa, dado que con esa cantidad no se palian ni una décima parte de las necesidades reales de los centros de la comarca.

- Algunos alumnos volverán a aulas prefabricadas. Habrá igual número de barracones que el curso pasado.

- Entendemos que hay situaciones donde es irremediable utilizar esos barracones, pero desde la federación de padres estamos convencidos de que más de dos cursos no se deberían utilizar como excusa para retrasar la ampliación de instalaciones.

- Han anunciado protestas los padres de los colegios de José María Lapuerta y Virgen del Carmen el primer día de clase. Se espera un comienzo de curso movido.

- Y serán más los que las anuncien, porque, al menos, a las familias nos queda aún el derecho al pataleo. Estas ya se encuentran indefensas ante la dejadez de nuestros gobernantes. En estas dos escuelas nos han pedido apoyo para realizar las concentraciones y, por supuesto, se lo damos, igual que seguimos luchando por todos los centros con necesidades.

Las frases

-
Es irremediable que haya barracones, pero no deberían usarse como excusa para no ampliar los centros»
-
Se gasta poco para poner a los centros educativos de en el siglo XXI. Hay escuelas que mantienen ordenadores con su dinero»

- ¿Cree que la Comunidad Autónoma se toma el tema de la eliminación del amianto de manera con interés?

- Sinceramente, no. Si fuera así habría tomado acciones más enérgicas, como han hecho en otras comunidades autónomas, donde han acortado los plazos de ejecución de obras de desamiantado obligados por la Unión Europea (UE). Lo han hecho destinando partidas presupuestarias suficientes y fijando un calendario real de retirada de amianto.

- La Comunidad Autónoma prometió un enfermero por cada centro educativo, pero tampoco ha cumplido.

- Sí, y seguimos en esa lucha. Mientras no sea una realidad estamos apoyando la iniciativa del Ayuntamiento de Cartagena, que colabora dando charlas y talleres por medio de 'El Superpoder de los primeros auxilios'. Además, nosotros estamos ofreciendo a los padres actividades similares.

- Tampoco termina de salir el Plan Municipal sobre Drogodependencias que tanto han demandado.

- Es necesario que el Ayuntamiento ponga más personal, para que se pueda desarrollar. Ahora solo hay una persona encargada de ello. También es preciso que se invierta, porque de lo contrario será imposible que vea la luz. No solo trata las drogodepenencias, sino otras adicciones, como el juego.

- Precisamente, varios estudios indican que el número de jóvenes adictos a las apuestas deportivas crece de manera imparable. ¿Qué cree que habría que hacer?

- No debería permitirse la proliferación de este tipo de locales. Como bien dice, el número de jóvenes adictos al juego está aumentando, pero se sigue permitiendo la apertura de nuevos locales. Los menores de edad tienen prohibido el acceso a estos establecimientos, pero niños y adolescentes juegan. Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que, en ocasiones, acceden y apuestan. Urge tomar medidas para protegerlos y evitar que el juego se convierta en un problema para ellos.

- Entre sus reivindicaciones está también aumentar el número de aulas abiertas. ¿Está conforme con las que hay?

- Este curso habrá dos aulas abiertas más en Cartagena: en el Colegio Miralmonte y en el San Vicente de Paúl, esta última para secundaria. Aún es insuficiente, hay muchos niños que no han sido diagnosticados ni atendidos por los orientadores, que dicho sea de paso es también una reivindicación que hacemos desde la Federación. Queremos que se aumente el número de estos profesionales.

- ¿Se invierte lo suficiente en tecnología en los colegios?

- Se invierte poco para poner a los centros de la Región de Murcia en el siglo XXI. Hay escuelas que han tenido que comprar un ordenador por necesidad, y desde la Consejería no se hacen cargo luego ni del mantenimiento, ni siquiera del sistema operativo.

- ¿Los padres se involucran lo suficiente en la educación de sus hijos? ¿Cómo lo percibe ahora que está en la Federación? ¿Se siente respaldada?

- Me siento muy respaldada por mi equipo. Tengo la suerte de trabajar en la Federación con una junta directiva eficiente y muy volcada en nuestra labor voluntaria. Me siento respaldada por todas las familias que piden lo justo y luchan para que nuestros hijos tengan una educación de calidad, gratuita y digna. Quizá echo un poco en falta más implicación cuando promovemos una manifestación, cuando pedimos colaboración para hacer ciertas gestiones, por ejemplo con la retirada del amianto. Pero en general estoy satisfecha, sobre todo porque poco a poco vamos concienciando a los padres y madres de que lo que exigimos no es una quimera, que la educación publica debe ser algo de lo que nos sintamos orgullosos.