La ordenanza permite subir casi un 20% el volumen en los bares con música

La calle Honda, en las Cruces de Mayo de este año. /j. m. rodríguez / agm
La calle Honda, en las Cruces de Mayo de este año. / j. m. rodríguez / agm

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLESCartagena

Las fiestas de fin de año en los bares con música y las discotecas podrían ser las más ruidosas en mucho tiempo, con la ley de su parte. La Ordenanza Municipal de Protección del Medio frente al Ruido, que debe estar aprobada y vigente para entonces, incluye en su borrador el incremento de 80 a 95 decibelios (un 18,75%) en el volumen de música que se podrá poner en el interior de los locales de ocio nocturno. Las condiciones son dos: que en el exterior ese estruendo quede reducido a la mitad y que eso se haga con medidas correctoras testadas por la normativa (doble puerta, suelos aislantes y recubrimiento con lana acústica, entre otros).

La patronal hostelera comarcal Hostecar daba por hecha la elevación del límite de decibelios, tal y como permite la nueva legislación. Ahora, lo que pretenden sus socios es conseguir una mayor tolerancia para poner música y organizar conciertos en terrazas, dado que el buen tiempo permite ocuparlas con clientes casi dos terceras partes del año. Las fuentes municipales consultadas indicaron que permitirán música y conciertos, pero de duración delimitada, en horarios muy acotados y con una programación supervisada.

La limitación en las autorizaciones a negocios de ocio nocturno en zonas en las que sobran es la principal garantía para el descanso de los vecinos. A la plataforma antirruidos que les agrupa, en el entorno de la Plaza San Francisco, le preocupan permisos excepcionales para poner música todo el día como los de las Cruces de Mayo.