El olvido de la peatonalización

Hilera de cables en un solar pendiente de urbanizar en la calle Canales. / ANTONIO GIL / AGM
Hilera de cables en un solar pendiente de urbanizar en la calle Canales. / ANTONIO GIL / AGM

El Gobierno local carece de presupuesto y tiempo para iniciar el plan de la alcaldesa

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La peatonalización de diez calles del casco histórico ha caído en el olvido para la alcaldesa, Ana Belén Castejón. El compás de espera que ella misma ha abierto hace inviable, a estas alturas, poner siquiera una primera piedra, aunque sea simbólica, antes de las elecciones municipales del 26 de mayo, según reconoció esta semana a 'La Verdad' un portavoz de la alcaldía. Y el borrador de proyecto que presentó a finales del año pasado se ha quedado sin opciones de ser desarrollado, porque el equipo de gobierno, en minoría, ve imposible aprobar el Presupuesto Municipal de 2019. El concejal de Hacienda, Manuel Mora, habló del compromiso de incluir una partida, pero por ahora el PSOE no ha presentado su proyecto de cuentas para este año.

Cada día que pasa, el anuncio que la primera edil hizo el 21 de diciembre, en un desayuno con periodistas, está mas cerca de quedar se solo en una promesa electoral del programa con el que Castejón, del PSOE, se presentará para repetir en el cargo. Esto contradice el brío con el que sacó el tema antes de la Navidad, y la celeridad con la que, a los siete días, dio a conocer las calles elegidas, sin consultar primero con los comerciantes como había prometido. Para darle solidez a su propuesta, incluyó en un informe sus nombres: San Vicente, San Antonio El Pobre, Palas, San Francisco, Duque, Campos, Jara Aire y Cañón, así como la Plaza de San Ginés. También las razones de eliminar de ellas el tráfico. Enseguida se supo que Castejón barajó incluir Canales y La Palma, a propuesta de dos bares. Después no lo ha confirmado.

El estudio municipal llegó a los medios de comunicación el mismo día que lo conocieron los comerciantes, en una reunión del Consejo Municipal de Comercio. La mayoría salieron contrariados. Muchos de ellos aguardan la celebración de un nuevo encuentro en ese foro, previsto para finales de este mes, para ver si Castejón finalmente recula y renuncia a su propuesta.

El único intento de debate sobre el cierre al tráfico fue planteado por el PP, en una batería de preguntas en el último Pleno. Pero el PSOE lo aplazó por un defecto de forma en la presentación

Poco puede hacer la regidora para activar el proyecto sin la financiación que precisa, sin consenso social y sin acuerdo político para llevarlo adelante. Los comerciantes lo consideran un bluf que no tendrá consecuencias prácticas. La exclusión de una comparecencia sobre este tema en el último Pleno, por un defecto de forma del PP, que fue quien la pidió, muestra de que Castejón no quiere oír hablar del asunto.

De hecho, fue pasar la Navidad y no volver a mencionar el tema en público. Lo máximo a lo que aspiran en la alcaldía es a generar debate sobre algo que Castejón «cree beneficioso para las calles elegidas, porque piensa que en ellas comenzaría a florecer la actividad empresarial y comercial en poco tiempo. «Quizás en la postura contraria de algunos comerciantes influye el temor a una competencia con nuevos negocios que podrían quitarles clientes», añadieron en el Ejecutivo local.

Apoyo en la hostelería

Así pues, la pugna está entre quienes creen que peatonalizar sin tomar medidas adicionales de adecuación urbana, de modernización tecnológica y de cambio del modelo de transporte perjudica al centro de las grandes ciudades y quienes piensan, por el contrario, que dar toda la cancha al peatón humaniza el casco antiguo, lo hace más agradable y, en suma, lo llena de vida. El primer grupo se nutre de comerciantes del centro. El segundo, de hosteleros y de vecinos.

La actualidad del día a día ha permitido a Ana Belén Castejón destacar, durante las seis semanas en las que se ha olvidado de la peatonalización, otros proyectos, como la restauración de la Catedral vieja (Santa María la Mayor) y la del Anfiteatro Romano. Esta misma semana, le ha tocado el turno la continuación de la excavación del Barrio del Foro Romano. La diferencia es que cuenta con la promesa de fondos estatales, para financiar los dos primeros proyectos, y con un convenio dotado de capital privado (de la Fundación Repsol) para pagar el tercero.

El informe con las diez calles que presentó Ana Belén Castejón en una reunión, a finales de 2018, está sin concretar a tres meses de las elecciones

La peatonalización, por el contrario, depende solo del Ayuntamiento. Castejón se comprometió a incluir una partida en las cuentas de este año, pero si el Pleno no las aprueba no podrá mover ni una piedra. Con el paso del tiempo, los comerciantes contrarios a esa obra se han organizado y han preparado un dosier para presentarle batalla.

En el encuentro de finales de mes, le recordarán que Pilar Barreiro, última alcaldesa del PP, hizo la primera peatonalización y que Castejón, al anunciar su propuesta, dijo explicitamente que no quería repetir aquellos errores. En especial, los integrantes del Centro Comercial Abierto consideran que actuar así acabaría con la vitalidad del casco histórico. Además, creen que la actual propuesta ha sido poco madurada y fue lanzada sin sopesar primero todos los pros y los contras. Entre estos últimos, destacan que suprimir el tráfico por la calle Duque deja mal comunicada una extension demasiado grande del casco histórico.

Poca representatividad

Desde la alcaldía cuestionan la legitimidad de este colectivo para hablar de esa zona de la ciudad, puesto que «no tiene ningún asociado allí». Además, el portavoz municipal consultado apuntó que los comerciantes no forman un bando unificado. «Las pegas que ahora manifiestan y las peticiones que realizan no fueron esgrimidas en la reunión del Consejo Municipal de Comercio», aseguró. Y añadió: «Todo lo que dicen ahora, lo han pensado a posteriori».

El comercio pide de todo solo por sentarse a hablar

El pequeño comercio no se ha estado quieto en el mes de enero. Ha buscado amparo para asesorarse y tener preparada una batería de peticiones de mejora que, a su juicio, son necesarias antes de plantear siquiera una nueva peatonalización. Hablan de acabar con la maraña de cables que recubren las fachadas de los edificios del casco histórico y de acometer una ordenación del alumbrado que le dé unidad y mejore su funcionamiento. También de un plan de movilidad que determine cuál es el tránsito de los vehículos de residentes y los accesos y las paradas autorizadas para los de personas con movilidad reducida. También la dirección que deben seguir las furgonetas de reparto, la ocupación de la vía pública por parte de terrazas de hostelería, vendedores callejeros, tablones de promoción de establecimientos y anuncios de ofertas en la vía pública. El último Ejecutivo de Pilar Barreiro (del PP) hizo algunos amagos de abordar la situación, que no desembocaron en nada. En los últimos cuatro años, con MC y PSOE, se ha hecho poco más que poner maceteros como protección ante posibles atentados terroristas. Los taxistas también han manifestado sus exigencias. Quieren que desaparezcan de la Plaza Castellini y que el Ayuntamiento evite la acumulación allí de furgonetas de reparto, que les restan visibilidad y clientes.